Pero ellos no hicieron caso ni confiaron en Dios, sino que fueron tercos, como sus antepasados.
Isaías 48:4 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Como yo sabía que ustedes tienen la cabeza más dura que el hierro y el bronce, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Por cuanto conozco que eres duro, y barra de hierro tu cerviz, y tu frente de bronce, Biblia Nueva Traducción Viviente Pues yo sé lo terca y obstinada que eres; tu cuello es tan inflexible como el hierro y tu cabeza es tan dura como el bronce. Biblia Católica (Latinoamericana) Yo sabía que eres porfiado, que tu cuello es como una barra de hierro y que tienes la frente como de bronce. La Biblia Textual 3a Edicion Porque sé que eres obstinado, y tu cerviz es un tendón de hierro, Y tu frente es de bronce, Biblia Serafín de Ausejo 1975 Porque sabía que eres obstinado, que un tendón de hierro es tu cuello, y tu frente de bronce, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Por cuanto yo sabía que eres obstinado, y tendón de hierro tu cerviz, y tu frente de bronce, |
Pero ellos no hicieron caso ni confiaron en Dios, sino que fueron tercos, como sus antepasados.
Fue muy orgulloso y terco; nunca quiso arrepentirse ni obedecer al Dios de Israel. Sedequías fue tan rebelde que tampoco obedeció al rey Nabucodonosor ni cumplió con el juramento que le había hecho.
Pero en cuanto tenían paz volvían a desobedecerte. Entonces, una vez más, caían en poder de sus enemigos. Pero volvían a pedirte ayuda, y tú desde el cielo los escuchabas. Tan grande era tu amor por ellos, que una y otra vez los liberabas.
Así no seremos rebeldes, como lo fueron nuestros abuelos: tan malvados eran sus pensamientos que Dios no podía confiar en ellos.
Así lo comprobó la gente que el rey de Egipto envió a investigar. Pero aun así, el rey siguió terco y no dejó que los israelitas fueran a adorar a Dios.
Isaías dijo: «Los israelitas son un pueblo que no quiere obedecer las enseñanzas de Dios. Son infieles y rebeldes.
«Así dice el todopoderoso Dios de Israel: “Esta ciudad y sus pueblos vecinos se han empeñado en desobedecerme. Por eso les voy a mandar todas las desgracias que les he anunciado”».
Por eso no llegan las lluvias, ni caen aguaceros en la primavera. No tienes vergüenza; eres peor que una prostituta.
Yo contesté: «Dios de Israel, yo sé que tú buscas gente honesta. Pero este pueblo es muy terco y más duro que una roca; no ha querido arrepentirse. Por eso lo has castigado, pero parece que no le dolió; y aunque lo has aplastado, no ha querido hacerte caso.
y a pesar de todo eso, ellos no me obedecen ni me prestan atención, sino que son peores que sus antepasados.
»El rey Nabucodonosor se sentía tan importante y poderoso, que empezó a tratar mal a la gente. Por eso Dios le quitó el reino,
Antes de terminar su discurso, Esteban les dijo a los de la Junta Suprema: —¡Ustedes son muy tercos! ¡No entienden el mensaje de Dios! Son igual que sus antepasados. Siempre han desobedecido al Espíritu Santo.
Pero si insisten en desobedecerlo, y no se arrepienten, harán que Dios les aumente el castigo. Llegará el día del juicio final, cuando Dios juzgará a todos, y muy enojado, los castigará a ustedes.
pues los conozco muy bien. Yo sé que ustedes son tercos y rebeldes. Si ahora que estoy con ustedes desobedecen a Dios, ¿qué no harán cuando ya me haya muerto?
Al contrario, mientras aún queda tiempo, cada uno debe animar al otro a seguir confiando. Así nadie dejará de obedecer a Dios, ni pensará que, si peca, hace el bien.