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5.0★★★★★
(Del lat. leo, -onis).
1. m. Gran mamífero carnívoro de la familia de los Félidos, de pelaje entre amarillo y rojo. Tiene la cabeza grande, los dientes y las uñas muy fuertes y la cola larga y terminada en un fleco de cerdas. El macho se distingue por una larga melena.
2. m. hormiga león.
3. m. Hombre audaz, imperioso y valiente.
4. m. Am. Cen., Col., Perú y Ven. puma.
5. m. Chile. Juego entre dos muchachos, uno de los cuales dispone de catorce tantos o piedrecillas, que se llaman perros, y el otro de uno, que se llama león; es juego parecido al del asalto y al ajedrez. Si los perros encierran al león en la parte del tablero que figura ser su casa o en otro punto, ganan el juego; pero si él se come la mayor parte de ellos, lo pierden.
~ de proa.
1. m. Mar. Figura de talla de este animal que llevaban algunos navíos y buques de guerra españoles en lo alto del tajamar. ~ marino.
1. m. Mamífero pinnípedo de cerca de tres metros de longitud, con pelaje largo y espeso, una especie de cresta carnosa y móvil en lo alto de la cabeza, y unas bolsas junto a las narices, que el animal hincha a su arbitrio.
~ miquero.
1. m. Am. Cen. Mamífero mustélido, carnívoro, de cabeza ancha y aplanada de arriba abajo, con hocico romo, orejas cortas y redondeadas, ojos grandes y cuello alargado, tronco flexible, estrecho y alargado, con las extremidades cortas, armadas de uñas no retráctiles fuertes y curvas, pelaje corto, negro en el tronco, patas y cola, y gris leonado en la cabeza. Sus hábitos son tanto arbóreos como terrestres.
~ pardo.
1. m. ant. leopardo.
~ real.
1. m. león común.
desquijarar leones.
1. fr. Proferir amenazas y baladronadas. OS V.
cola de león
diente de león
lago de leones
pata de león
pie de león
(heb. ´ar·yéh; ´arí; la·ví´; lá·yisch; schá·jal [leoncillo]; kefír [leoncillo crinado]; levi·yáh [leona]; aram. ´ar·yéh; gr. lé·on).
Mamífero de gran tamaño y color pardo amarillento que pertenece a la familia de los félidos. Su larga cola termina en una borla de pelos. Las características melenas del macho empiezan a crecer cuando el animal tiene unos tres años de edad. Aunque actualmente ha desaparecido de Palestina, en la antigüedad había muchos leones en esa zona. Se hallaban en las cordilleras del Antilíbano y el Hermón (Cantares 4:8) «Ven conmigo desde el Líbano, oh esposa mía; Ven conmigo desde el Líbano. Mira desde la cumbre de Amana, Desde la cumbre de Senir y de Hermón, Desde las guaridas de los leones, Desde los montes de los leopardos», en los matorrales que había a lo largo del Jordán (Jeremías 49:19) «He aquí que como león subirá de la espesura del Jordán contra la bella y robusta; porque muy pronto le haré huir de ella, y al que fuere escogido la encargaré; porque ¿quién es semejante a mí, y quién me emplazará? ¿Quién será aquel pastor que me podrá resistir?». (Jeremías 50:44) «He aquí que como león subirá de la espesura del Jordán a la morada fortificada; porque muy pronto le haré huir de ella, y al que yo escoja la encargaré; porque ¿quién es semejante a mí? ¿y quién me emplazará? ¿o quién será aquel pastor que podrá resistirme?». (Zacarías 11:3) «Voz de aullido de pastores, porque su magnificencia es asolada; estruendo de rugidos de cachorros de leones, porque la gloria del Jordán es destruida». Y en “la tierra de angustia y duras condiciones”, es decir, el desierto que está al S. de Judá. (Isaías 30:6) «Profecía sobre las bestias del Neguev: Por tierra de tribulación y de angustia, de donde salen la leona y el león, la víbora y la serpiente que vuela, llevan sobre lomos de asnos sus riquezas, y sus tesoros sobre jorobas de camellos, a un pueblo que no les será de provecho». Compárese con (Deuteronomio 8:15) «que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua, y él te sacó agua de la roca del pedernal».
A veces los pastores tenían que proteger a sus rebaños de los ataques de los leones. En una ocasión David derribó valientemente a un león y rescató a la oveja que se había llevado. (1 Samuel 17:34, 35) Sin embargo, este suceso fue excepcional. Por lo general, ni siquiera “un número cabal de pastores” podía asustar a un leoncillo crinado. (Isaías 31:4) «Porque Jehová me dijo a mí de esta manera: Como el león y el cachorro de león ruge sobre la presa, y si se reúne cuadrilla de pastores contra él, no lo espantarán sus voces, ni se acobardará por el tropel de ellos; así Jehová de los ejércitos descenderá a pelear sobre el monte de Sion, y sobre su collado». A veces el pastor simplemente recuperaba de la boca del león una parte del animal doméstico (Amós 3:12) «Así ha dicho Jehová: De la manera que el pastor libra de la boca del león dos piernas, o la punta de una oreja, así escaparán los hijos de Israel que moran en Samaria en el rincón de una cama, y al lado de un lecho», pero al menos la podía presentar como prueba para no tener que hacer compensación. (Éxodo 22:13) «Y si le hubiere sido arrebatado por fiera, le traerá testimonio, y no pagará lo arrebatado».
Aunque David, Sansón y Benaya mataron leones sin ninguna ayuda (Jueces 14:5, 6) (1 Samuel 17:36) «Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente». (2 Samuel 23:20) «Después, Benaía hijo de Joiada, hijo de un varón esforzado, grande en proezas, de Cabseel. Este mató a dos leones de Moab; y él mismo descendió y mató a un león en medio de un foso cuando estaba nevando», hubo otros que no escaparon de la zarpa del león. (2 Reyes 17:25, 26) Jehová usó leones para ejecutar su juicio contra un profeta que le había desobedecido (1 Reyes 13:24-28) y contra un hombre que rehusó cooperar con uno de sus profetas. (1 Reyes 20:36) «El le dijo: Por cuanto no has obedecido a la palabra de Jehová, he aquí que cuando te apartes de mí, te herirá un león. Y cuando se apartó de él, le encontró un león, y le mató».
Las Escrituras hacen referencia en repetidas ocasiones a las características y los hábitos del león, y también a su ensordecedor rugido y sus gruñidos. (Proverbios 19:12) «Como rugido de cachorro de león es la ira del rey, Y su favor como el rocío sobre la hierba». (Proverbios 20:2) «Como rugido de cachorro de león es el terror del rey; El que lo enfurece peca contra sí mismo». (Amós 3:4, 8) Aunque por lo general el león no ruge cuando está a la caza de un animal salvaje, sí lo hace si se trata de una manada encerrada en un cercado. Con su impresionante rugido los pone en estampida a fin de conseguir que rompan la cerca, y una vez que esto ha ocurrido, aísla a su víctima hasta que logra atraparla. El animal ‘procede bien en su paso medido’. (Proverbios 30:29, 30) Su fuerza es proverbial. (Jueces 14:18) «Al séptimo día, antes que el sol se pusiese, los de la ciudad le dijeron: ¿Qué cosa más dulce que la miel? ¿Y qué cosa más fuerte que el león? Y él les respondió: Si no araseis con mi novilla, Nunca hubierais descubierto mi enigma». (Proverbios 30:30) «El león, fuerte entre todos los animales, Que no vuelve atrás por nada». El poderoso león puede romper de un solo zarpazo la cerviz de un antílope pequeño. Puede matar y arrastrar animales más grandes que él, y sus cortas y fuertes mandíbulas están equipadas con dientes capaces de romper grandes huesos. (Isaías 58:6) «¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?». (Joel 1:6) «Porque pueblo fuerte e innumerable subió a mi tierra; sus dientes son dientes de león, y sus muelas, muelas de león». (Isaías 38:13) «Contaba yo hasta la mañana. Como un león molió todos mis huesos; de la mañana a la noche me acabarás». No es de extrañar que el hombre perezoso se excuse con los siguientes términos: “¡Hay un león afuera!”. (Proverbios 22:13) «Dice el perezoso: El león está fuera; Seré muerto en la calle». (Proverbios 26:13) «Dice el perezoso: El león está en el camino; El león está en las calles». Sin embargo, como los leones son carnívoros, pueden perecer por falta de presa. (Job 4:11) «El león viejo perece por falta de presa, Y los hijos de la leona se dispersan». Véase también (Salmos 34:10) «Los leoncillos necesitan, y tienen hambre; Pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien». Y un “perro vivo [aunque despreciado] está en mejor situación que un león [en su día majestuoso, pero ahora] muerto”. (Eclesiastés 9:4) «Aún hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto».
El león suele pasar parte del día durmiendo en su cubil y cazar por la noche. Para conseguir su alimento, practica la emboscada o acecha a su presa hasta que está lo suficientemente cerca como para precipitarse sobre ella en una rápida estirada (Job 38:39-40) (Salmos 10:9) «Acecha en oculto, como el león desde su cueva; Acecha para arrebatar al pobre; Arrebata al pobre trayéndolo a su red». (Lamentaciones 3:10) «Fue para mí como oso que acecha, como león en escondrijos», en la que puede alcanzar una velocidad de hasta 65 Km/h. A los tres meses de edad, los cachorros ya acompañan a la madre para adquirir experiencia en la caza, a los seis o siete meses se les desteta, a los cuatro años alcanzan la madurez sexual y a los seis, su plenitud física. (Ezequiel 19:2, 3)
El hombre ha cazado leones desde hace mucho tiempo. Para capturarlos se utilizaban fosos y redes. (Ezequiel 19:3, 4, 9). En la antigua Asiria, la caza del león era uno de los deportes favoritos de los monarcas. Bien en carro o a caballo, el rey perseguía a los leones armado con un arco y flechas. (GRABADO, vol. 1, pág. 955.)
En la antigüedad se usaban leones hambrientos para aplicar la pena capital. Protegido por el ángel de Jehová, el profeta Daniel escapó de esta muerte. (Daniel 6:16, 17, 22) compárese con (Hebreos 11:33) «que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones». En el siglo I E.C., al apóstol Pablo se le libró de la “boca del león”, aunque esta expresión puede tener un sentido figurado. (2 Timoteo 4:17) «Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la boca del león».
Uso ornamental y figurado. Las paredes laterales de los carros de cobre que se usaban en el templo estaban adornadas con grabados de leones. (1 Reyes 7:27-36) En los escalones que llevaban al trono de Salomón había alineadas las figuras de doce leones (seis en cada lado), además de los ‘dos leones que estaban de pie al lado de los brazos’. (1 Reyes 10:19, 20) El templo que Ezequiel vio en visión también estaba adornado con querubines que tenían dos rostros, uno de un hombre y el otro de un leoncillo crinado. (Ezequiel 41:18, 19)
La mayoría de las referencias bíblicas al león son figurativas o ilustrativas. A toda la nación de Israel (Números 23:24) «He aquí el pueblo que como león se levantará, Y como león se erguirá; No se echará hasta que devore la presa, Y beba la sangre de los muertos». (Números 24:9) «Se encorvará para echarse como león, Y como leona; ¿quién lo despertará? Benditos los que te bendijeren, Y malditos los que te maldijeren», así como a las tribus de Judá (Génesis 49:9) «Cachorro de león, Judá; De la presa subiste, hijo mío. Se encorvó, se echó como león, Así como león viejo: ¿quién lo despertará?». Y Gad (Deuteronomio 33:20) «A Gad dijo: Bendito el que hizo ensanchar a Gad; Como león reposa, Y arrebata brazo y testa», se las comparó proféticamente a leones, que representaban tanto su cualidad de invencibles como su valor en la guerra justa. (Compárese con (2 Samuel 17:10) «Y aun el hombre valiente, cuyo corazón sea como corazón de león, desmayará por completo; porque todo Israel sabe que tu padre es hombre valiente, y que los que están con él son esforzados». (1 Crónicas 12:8) «También de los de Gad huyeron y fueron a David, al lugar fuerte en el desierto, hombres de guerra muy valientes para pelear, diestros con escudo y pavés; sus rostros eran como rostros de leones, y eran ligeros como las gacelas sobre las montañas». (Proverbios 28:1) «Huye el impío sin que nadie lo persiga; Mas el justo está confiado como un león». Jehová se asemeja a sí mismo a un león cuando ejecuta juicio sobre su pueblo infiel. (Oseas 5:14) «Porque yo seré como león a Efraín, y como cachorro de león a la casa de Judá; yo, yo arrebataré, y me iré; tomaré, y no habrá quien liberte». (Oseas 11:10) «En pos de Jehová caminarán; él rugirá como león; rugirá, y los hijos vendrán temblando desde el occidente». (Oseas 13:7-9). Y el principal oficial judicial de Dios, Jesucristo, es “el León que es de la tribu de Judá”. (Apocalipsis 5:5) «Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos». Por consiguiente, como símbolo de justicia valerosa, es propio asociar al león con la presencia y el trono de Jehová. (Ezequiel 1:10) «Y el aspecto de sus caras era cara de hombre, y cara de león al lado derecho de los cuatro, y cara de buey a la izquierda en los cuatro; asimismo había en los cuatro cara de águila». (Ezequiel 10:14) «Y cada uno tenía cuatro caras. La primera era rostro de querubín; la segunda, de hombre; la tercera, cara de león; la cuarta, cara de águila». (Apocalipsis 4:7) «El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando».
Debido a sus características feroces, rapaces y depredadoras, también se usó al león para representar a los inicuos (Salmos 10:9) «Acecha en oculto, como el león desde su cueva; Acecha para arrebatar al pobre; Arrebata al pobre trayéndolo a su red», a las personas que se oponían a Jehová y su pueblo (Salmos 22:13) «Abrieron sobre mí su boca Como león rapaz y rugiente». (Salmos 35:17) «Señor, ¿hasta cuándo verás esto? Rescata mi alma de sus destrucciones, mi vida de los leones». (Salmos 57:4) «Mi vida está entre leones; Estoy echado entre hijos de hombres que vomitan llamas; Sus dientes son lanzas y saetas, Y su lengua espada aguda». (Jeremías 12:8) «Mi heredad fue para mí como león en la selva; contra mí dio su rugido; por tanto, la aborrecí», a los falsos profetas (Ezequiel 22:25) «Hay conjuración de sus profetas en medio de ella, como león rugiente que arrebata presa; devoraron almas, tomaron haciendas y honra, multiplicaron sus viudas en medio de ella», a los gobernantes y príncipes inicuos (Proverbios 28:15) «León rugiente y oso hambriento Es el príncipe impío sobre el pueblo pobre». (Sofonías 3:3) «Sus príncipes en medio de ella son leones rugientes; sus jueces, lobos nocturnos que no dejan hueso para la mañana», a la potencia mundial babilonia (Daniel 7:4) «La primera era como león, y tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta que sus alas fueron arrancadas, y fue levantada del suelo y se puso enhiesta sobre los pies a manera de hombre, y le fue dado corazón de hombre». Y a Satanás el Diablo (1 Pedro 5:8) «Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar». Se dice que a la bestia salvaje de siete cabezas y diez cuernos que sale del mar, la cual obtiene su autoridad de Satanás, tiene una boca de león. (Apocalipsis 13:2) «Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad». En el (Salmos 91:13) «Sobre el león y el áspid pisarás; Hollarás al cachorro del león y al dragón», el león y la cobra parecen denotar el poder del enemigo: el león, representando ataque abierto, y la cobra, la maquinación solapada o el ataque repentino desde un lugar oculto. (Compárese con (Lucas 10:19) «He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará». (2 Corintios 11:3) «Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo».
Cuando en 537 a. E.C. los israelitas regresaron a su tierra natal, Jehová los protegió de los leones y del ataque de otras fieras. (Isaías 35:8-10). Era de esperar que durante los setenta años de desolación hubiese aumentado en toda esa tierra la cantidad de leones y de otros depredadores (Éxodo 23:29) «No los echaré de delante de ti en un año, para que no quede la tierra desierta, y se aumenten contra ti las fieras del campo», pero seguramente gracias al cuidado de Jehová sobre su pueblo, al parecer los leones no atacaron a los israelitas y sus rebaños, como sí les ocurrió a los extranjeros que los asirios trasladaron a Samaria. (2 Reyes 17:25-26) Por consiguiente, puede decirse que desde el punto de vista de los israelitas, el león estaba ‘comiendo paja justamente como el toro’, es decir, no les hacía daño ni a ellos ni a sus animales domésticos. (Isaías 65:18, 19, 25). No obstante, bajo el gobierno del Mesías estas profecías alcanzarán un cumplimiento mayor: las personas que en un tiempo manifestaron actitudes fieras, animales e irracionales, lograrán convivir en paz con aquellas de disposición mansa y ya no buscarán hacerles daño alguno. Tanto en sentido literal como figurado, habrá paz entre el león y los animales domésticos. (Isaías 11:1-6; véase BESTIAS SIMBÓLICAS.)
En hebreo hay varios términos que se usan para nombrar al l. Este animal y el oso son descritos como los más poderosos de las bestias (Daniel 6:7-24).
Se emplea muchas veces la palabra l. en sentido metafórico. Así, se compara a la tribu de Judá con un l. (Daniel 7:4) «La primera era como león, y tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta que sus alas fueron arrancadas, y fue levantada del suelo y se puso enhiesta sobre los pies a manera de hombre, y le fue dado corazón de hombre».
el NT, cuando Pablo sale del peligro al salir libre del juicio ante •Nerón, escribe a Timoteo: “Así fui librado de la boca del l.” (Apocalipsis 5:5) «Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos». El l. se ha usado tradicionalmente como símbolo de poder, de realeza y fiereza. Nombre científico: Felis leo. •Animales de la Biblia.
tip, FAUN CUAD vet,El «Felis leo» de los naturalistas. Esta fiera está esparcida por África, y en algunas partes de Asia meridional, hasta la provincia india de Gujarat. Existía en Grecia, pero ya no se encuentra más por allí ni en el resto de Europa.
En épocas bíblicas, el león no era infrecuente en Palestina. Los israelitas los designaban con seis términos diferentes, que se correspondían con diferentes estados o con diferentes periodos de crecimiento. Los términos corrientes, «'aryeh» y «'ari» aparecen 80 veces en el AT. Se menciona:la fuerza del león (2 Samuel 17:10) «Y aun el hombre valiente, cuyo corazón sea como corazón de león, desmayará por completo; porque todo Israel sabe que tu padre es hombre valiente, y que los que están con él son esforzados». su valor (2 Samuel 17:10). (Proverbios 28:1) «Huye el impío sin que nadie lo persiga; Mas el justo está confiado como un león». sus dientes y muelas (Joel 1:6) «Porque pueblo fuerte e innumerable subió a mi tierra; sus dientes son dientes de león, y sus muelas, muelas de león». su hábito de agazaparse antes de atacar (Génesis 49:9) «Cachorro de león, Judá; De la presa subiste, hijo mío. Se encorvó, se echó como león, Así como león viejo: ¿quién lo despertará?». las víctimas que provoca entre los corderos, los terneros y otros animales (1 Samuel 17:34) «David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada». (Isaías 11:6) «Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará». o entre los seres humanos (1 Reyes 13:24) «Y yéndose, le topó un león en el camino, y le mató; y su cuerpo estaba echado en el camino, y el asno junto a él, y el león también junto al cuerpo». (Jeremías 2:30) «En vano he azotado a vuestros hijos; no han recibido corrección. Vuestra espada devoró a vuestros profetas como león destrozador». su rugido . Se le representa al acecho: en la espesura (Jeremías 4:7) «El león sube de la espesura, y el destruidor de naciones está en marcha, y ha salido de su lugar para poner tu tierra en desolación; tus ciudades quedarán asoladas y sin morador». en las selvas (Jeremías 5:6) «Por tanto, el león de la selva los matará, los destruirá el lobo del desierto, el leopardo acechará sus ciudades; cualquiera que de ellas saliere será arrebatado; porque sus rebeliones se han multiplicado, se han aumentado sus deslealtades». o en otros parajes (Jeremías 25:38) «Dejó cual leoncillo su guarida; pues asolada fue la tierra de ellos por la ira del opresor, y por el furor de su saña». Infestaba especialmente la espesura de las riberas del Jordán (Jeremías 49:19) «He aquí que como león subirá de la espesura del Jordán contra la bella y robusta; porque muy pronto le haré huir de ella, y al que fuere escogido la encargaré; porque ¿quién es semejante a mí, y quién me emplazará? ¿Quién será aquel pastor que me podrá resistir?».
Los seres vivientes de la visión de Ezequiel tenían todos un rostro de león a la derecha (Ezequiel 1:10) «Y el aspecto de sus caras era cara de hombre, y cara de león al lado derecho de los cuatro, y cara de buey a la izquierda en los cuatro; asimismo había en los cuatro cara de águila». cfr. (Ezequiel 10:14) «Y cada uno tenía cuatro caras. La primera era rostro de querubín; la segunda, de hombre; la tercera, cara de león; la cuarta, cara de águila». El primero de los seres vivientes que vio Juan se parecía a un león (Apocalipsis 4:7) «El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando». Nuestro Señor Jesús recibe el nombre de «León de la tribu de Judá», al que está unido el símbolo de la realeza, por cuanto el cetro fue asignado a Judá (Génesis 49:9) «Cachorro de león, Judá; De la presa subiste, hijo mío. Se encorvó, se echó como león, Así como león viejo: ¿quién lo despertará?». (Apocalipsis 5:5) «Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos». Satanás tiene también su reino y recibe el nombre de «fuerte» (Mateo 12:26) «Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino?». y es comparado con el «león» que busca a quien pueda devorar, rampante y rugiente (1 Pedro 5:8) «Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar».
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1. Apodo del equipo de Estudiantes de la Plata, Tricampeón de América y del Mundo.
El hebr. posee siete palabras para «león», de ellas dos para el cachorro del l.: signo evidente de la presencia más que regular del l. en la época bíblica. En (2 Reyes 17:25) «Y aconteció al principio, cuando comenzaron a habitar allí, que no temiendo ellos a Jehová, envió Jehová contra ellos leones que los mataban». Se dice expresamente que, después de la destrucción de Samaria, al quedar despoblada la región, el número de l. creció en grado intranquilizador. En la época romana, sin embargo, se presenta el l. con menos frecuencia (las citas del NT son, por regla general, reminiscencias del AT); después de las cruzadas el l. se extinguió en Palestina.
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1. Apodo del equipo de Estudiantes de la Plata, Tricampeón de América y del Mundo.