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iglesia Que es, Concepto y Definicion



iglesia - Diccionario Español

1. Congregación de los fieles cristianos en virtud del bautismo.

2. Conjunto del clero y pueblo de un país donde el cristianismo tiene adeptos.

3. Estado eclesiástico, que comprende a todos los ordenados.

4. Gobierno eclesiástico general del sumo pontífice, concilios y prelados.

5. Cabildo de las catedrales o colegiatas.

6. Diócesis, territorio y lugares de la jurisdicción de los prelados.

7. Conjunto de los súbditos de una iglesia (diócesis).

Iglesia - Diccionario Alfonso Lockward

El término griego ekklesia, que se traduce como i., significa “asamblea, congregación, reunión”. Originalmente, se usaba para designar una asamblea de ciudadanos reunida para tratar asuntos comunales o políticos en una ciudad griega. En hebreo había una palabra similar, kahal, que se empleaba para referirse a una asamblea hecha con propósitos religiosos. En el período helenístico de la historia de Israel, la palabra griega que se buscó como equivalente fue sunagögë, que quiere decir “reunir, juntar”. Cuando se hizo la traducción de la Biblia hebrea al griego ( •Septuaginta), donde decía kahal se puso “sinagoga”. Pero también se traducía como ekklesia, en diversos lugares “... y en ellas estaba escrito según todas las palabras que os habló Jehová en el monte ... el día de la asamblea [ekklesia]” (Miqueas 2:5) «Por tanto, no habrá quien a suerte reparta heredades en la congregación de Jehová».

De manera que cuando el Señor Jesús dijo: “... edificaré mi i.” (Hechos 19:39) «Y si demandáis alguna otra cosa, en legítima asamblea se puede decidir». Pero muy pronto se restringió el uso de la palabra para referirse a la reunión, o asamblea, o congregación de los cristianos. El término así utilizado tiene sólo dos sentidos en el NT: uno que habla del conjunto de los cristianos de todos los tiempos y otro que designa lo mismo, pero con un sentido local, aquellos que se reúnen en un sitio. A lo primero se le denomina “i. universal”, y a lo segundo “i. local”. En ningún lugar del NT se habla de i. como refiriéndose a un local o un edificio. Este es un uso que se aplicó, por extensión, en períodos posteriores. Tampoco se habla de una i. en el sentido regional, o nacional, o internacional. Cuando los apóstoles escribían a i. que estaban diseminadas en una región o provincia, les llamaban “las i.”

Las i. del NT. ¿Cómo eran las i. del NT? ¿Cuáles cosas sucedían en ellas? La primera que conocemos fue la de Jerusalén. Los apóstoles se reunían en un “aposento alto, donde moraban...”; “... partiendo el pan en las casas...” (Filemón 1:2) «y a la amada hermana Apia, y a Arquipo nuestro compañero de milicia, y a la iglesia que está en tu casa». 

cuanto al gobierno de las i., es evidente que los apóstoles asumieron la dirección de la de Jerusalén. Luego, para ciertos trabajos que les distraían de la “oración y ... el ministerio de la palabra” se escogieron siete personas para “servir a las mesas”, surgiendo así lo que se llamó el oficio de •diácono (1 Timoteo 5:17) «Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar». Aunque la i. de Jerusalén no interfería en los asuntos de las demás i., se reconocía su autoridad moral por ser la más antigua y por la significación histórica de la ciudad y la experiencia de sus líderes.

con la predicación del evangelio, las i. se preocupaban por los pobres y marginados sociales. En Jerusalén, “vendían sus propiedades y sus bienes, y los repartían a todos según la necesidad de cada uno” (Santiago 5:14-15).

personas idealizan las i. del NT, pero éste no encubre los grandes problemas, errores y pecados que existían en aquellas comunidades cristianas. En Jerusalén •Ananías y •Safira mintieron (2 Timoteo 3:5-7). En la mayoría de las cartas a las iglesias de Asia, a las cuales Juan se dirige en el Apocalipsis, se detectan defectos y pecados que existían en ellas.

la observación de estos aspectos de la vida de las i., corrientes en toda la historia hasta el día de hoy, nos asombran las declaraciones apostólicas en cuanto a la i. No “las i., sino ”la i.“ Ella es ”la casa de Dios ... la i. del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad' (Efesios 5:26-27).

Iglesia - Diccionario Bíblico Sencillo

tip, DOCT ver, CARISMAS, CONCILIO vet, (gr. «Ekklesia», del verbo «ek kaleõ», «llamar fuera de»).

(a) Uso del término.En los estados griegos recibía este nombre la asamblea de los ciudadanos, convocada por un heraldo para tratar y decidir los asuntos públicos (cfr. la asamblea alborotada de Éfeso, (Hechos 19:32-41). La LXX traduce como «ekklesia» el término hebreo «kãhãl», que designa a la asamblea o congregación de Israel. Es en este sentido que Esteban habla de «la congregación» («ekklesia») que estuvo con Moisés en el desierto (Hechos 7:38) «Este es aquel Moisés que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y que recibió palabras de vida que darnos».

El Señor Jesús emplea por primera vez en el NT el término iglesia, que va a recibir un tratamiento tan corriente en el NT. Señalemos ya aquí que este término no designa jamás un edificio ni un lugar de culto, como sucede en la actualidad.

(b) Definición.En esencia, la Iglesia es la comunidad de todos los creyentes del Nuevo Testamento que han sido unidos por el lazo de la fe y de la acción regeneradora del Espíritu Santo, de una manera vital, a Jesucristo. Esta Iglesia «espiritual» es el cuerpo místico del Señor, del que se llega a ser miembro por el bautismo del Espíritu, y en este sentido sólo es discernida por los ojos de la fe (1 Corintios 12:13) «Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu».

Es «universal» por cuanto todos los hijos de Dios de todos los países y procedencias forman parte de ella (Hechos 2:47) «alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos». (Hechos 9:31) «Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo». comprendiendo también a todos los rescatados ya recogidos en el Señor (Hechos 12:22-23). Si bien en cierto sentido es «invisible», es al mismo tiempo «visible», pues se halla en la tierra manifestada por medio de miembros vivos y activos, para que el mundo pueda ver su amor fraternal, constatar sus buenas obras, y comprender su fiel testimonio del Señor (Juan 17:21) «para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste». (1 Pedro 2:12) «manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras». (Filipenses 2:15-16). Asimismo, es también «local», ya que en el NT la comunidad cristiana de cada localidad era considerada como una iglesia, lo que permite emplear asimismo el término «iglesias» (Hechos  8:1) «Y Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles». (Hechos 11:26) «Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía». (Hechos 13:1) «Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo». (Hechos 14:23) «Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído». (Hechos 27:2) «Y embarcándonos en una nave adramitena que iba a tocar los puertos de Asia, zarpamos, estando con nosotros Aristarco, macedonio de Tesalónica». (Hechos 15:41) «y pasó por Siria y Cilicia, confirmando a las iglesias». (Romanos 16:4-5). (1 Corintios 7:17) «Pero cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó a cada uno, así haga; esto ordeno en todas las iglesias». (1 Tesalonicenses 2:14) «Porque vosotros, hermanos, vinisteis a ser imitadores de las iglesias de Dios en Cristo Jesús que están en Judea; pues habéis padecido de los de vuestra propia nación las mismas cosas que ellas padecieron de los judíos». (c) Relación entre Cristo y la Iglesia.

La relación entre Cristo y la Iglesia queda maravillosamente ilustrada en el NT. Cristo es la Cabeza, el Jefe del Cuerpo de la Iglesia (1 Corintios 12:12-13). (Efesios 5:23) «porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador». es el Esposo celestial, que se ha unido tan íntimamente a ella que los dos ya no son más que una sola carne (2 Corintios 11:2) «Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo». (Efesios 5:31-32).

Es la piedra cabecera del ángulo del templo del Señor, cuyas piedras vivas son los creyentes individuales edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas (Efesios 2:19-22). (1 Pedro 2:4-5). es así como se debe interpretar (Mateo 16:18) «Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella». siendo que Pedro fue el primero en confesar claramente el nombre del Salvador, siendo en este sentido la primera piedra individual puesta sobre el fundamento. Cfr. (Hechos 4:11-12). Cristo es asimismo el sumo sacerdote que encabeza el regio sacerdocio constituido por todos los miembros de la Iglesia (1 Pedro 2:5) «vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo». (Hechos 9:11) «Y el Señor le dijo: Levántate, y vé a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora». (Hechos 14:2) «Mas los judíos que no creían excitaron y corrompieron los ánimos de los gentiles contra los hermanos». (Apocalipsis 1:6) «y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén».

(d) Unidad.La unidad de la Iglesia es un don de Dios y un milagro conseguido por la obra de la Cruz y de Pentecostés, reuniendo en uno solo a los hijos de Dios que estaban esparcidos (Juan 11:52) «y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos». (Efesios 2:13-16). (1 Corintios 12:13) «Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu». Así se cumple la oración intercesora de Cristo, pidiendo para los suyos una perfecta unidad de naturaleza, semejante a la del Padre y el Hijo (Juan 17:11) «Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros». (Juan 20-23) «A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos».

La base séptuple de esta unidad queda indicada en (Efesios 4:4-6). esta unidad existe entre aquellos que adoran y sirven al Dios uno y trino, que han venido a ser miembros del cuerpo de Cristo, la Iglesia, por el bautismo del Espíritu, teniendo la sola fe que salva y la esperanza viva del retorno de Cristo. Fuera de esta base, es ilusoria toda búsqueda de unidad. De todas maneras, no tenemos que hacer, ni organizar la unidad, que es espiritual, mediante nuestros esfuerzos, sino guardarla en el vínculo de la paz (Efesios 4:1-3). Esto demanda un constante esfuerzo de los creyentes, y debe llevarnos a la confesión de que todos hemos pecado gravemente a este respecto. ¡Se debería prestar más atención a la severa advertencia de (1 Corintios 3:16-17). ! (e) Dones y ministerios en el seno de la iglesia. En el Cuerpo de Cristo cada miembro recibe uno o varios dones del Espíritu, para capacitarle a actuar en bien del resto de los miembros. Una enumeración de los dones y ministerios posibles se halla en (1 Corintios 12:7-11). (Romanos 12:4-8). (Efesios 4:11) «Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros». (véase CARISMAS).

Por cuanto todos los miembros del cuerpo de Cristo son así dotados y llamados al sacerdocio, no existe jerarquía en la Iglesia, ni división entre clero y laicos. Lo que sí existe es una armónica distribución de los dones y ministerios, ejercidos en mutuo amor y sumisión los unos a los otros (1 Pedro 4:10-11). En la Iglesia del NT los apóstoles ejercieron un papel que era, en un sentido, irrepetible (Hechos 1:21-22). (Efesios 2:20) «edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo». los obispos (gr. «supervisores»), llamados también ancianos (Hechos 14:23). (Hechos 15:22) «Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos, con toda la iglesia, elegir de entre ellos varones y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé: a Judas que tenía por sobrenombre Barsabás, y a Silas, varones principales entre los hermanos». (Hechos 20:17-18). estaban encargados de velar sobre el rebaño y de asegurar la predicación y la enseñanza (1 Timoteo 3:1-7). (1 Timoteo 5:17) «Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar». los diáconos ejercían un ministerio de servicio (Hechos 3:8-13). (Hechos 6:2-6). cfr. (Romanos 16:1-2). Febe, diaconisa de la iglesia de Cencrea). Éstos eran cargos siempre establecidos por la irreemplazable autoridad de los apóstoles bien personal, bien delegada expresamente (1 Timoteo 3:1-7). (1 Timoteo 3:8-13). (1 Timoteo 3:14-15). (Tito 1:5) «Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé». lo cual es evidencia de que no eran establecidos por las iglesias mismas. Había también profetas, evangelistas, pastores y maestros (Efesios 4:11) «Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros». Éstos son constituidos por la autoridad directa del mismo Señor, cabeza de la Iglesia cfr. (Hechos 13:1-3). ejerciendo sus ministerios en comunión con toda la Iglesia pero no, ciertamente, comisionados por ella, sino por el mismo Señor para edificación mutua. Es además un ministerio plural, y no reducido a un solo hombre, como sucede tan frecuentemente hoy en día. Las actividades y la autoridad quedan así en el seno de la Iglesia, de manera que en el Concilio de Jerusalén las decisiones son tomadas en nombre de los apóstoles, ancianos, hermanos y, finalmente, de toda la Iglesia, bajo la dirección del Espíritu Santo (Hechos 15:22-23, 28). (véase CONCILIO DE JERUSALÉN).

El destino eterno de la iglesia.En esta tierra, la Iglesia es aún imperfecta, incompleta y menospreciada; no es del mundo y marcha, como su Señor, por el camino de la cruz (Lucas 12:32) «No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino». (Juan 15:18-20). (Juan 17:14-18). Su tarea es dar testimonio de Jesucristo y ganar almas para Su nombre (1 Pedro 2:9-10). (Filipenses 2:15-16). Tiene que crecer en la santidad (Efesios 4:12-16). es inminente el momento en que se cumplirá el número de los elegidos (Romanos 11:25) «Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles». y en que Cristo hará comparecer ante Sí a su esposa perfecta, gloriosa e irreprensible (Efesios 5:27) «a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha». Para ello, su esposa habrá sido arrebatada al cielo al encuentro de su Señor (1 Tesalonicense 4:14-17). cfr. (Mateo 25:1-13). purificada y unida a Él en las Bodas del Cordero (Apocalipsis. 19:7-9). Sentada con Cristo en su trono, reinará con Él por los siglos de los siglos (Apocalipsis 3:21) «Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono». (Apocalipsis 22:3-5). Entonces aquellos que han sido salvos por la fe del Evangelio, gozarán de su felicidad sin adversidad alguna, en la presencia del mismo Dios, en aquella ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios, gozando de una comunión entrañable con Cristo y con el Padre en una unión eterna por el Espíritu (Hechos 11:10) «Y esto se hizo tres veces, y volvió todo a ser llevado arriba al cielo». (Juan 14:1-3). (Apocalipsis 21:9-22). (Apocalipsis 21:5) «Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas». Las últimas palabras de la Biblia retumban con la esperanza de la Iglesia alimentada por el Espíritu: «Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven... El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén, sí, ven, Señor Jesús» (Apocalipsis 22:17-20).

Bibliografía:Chafer L. S.: «Teología Sistemática», tomo II vol. IV. «Eclesiología» (Publicaciones Españolas, Dalton, Ga., 1974 PP 3-256). Darby J N.:«Considerations on the Nature and Unity of the Church of Christ»; «The Character of Office in the Present Dispensation»; «On the Formation of Churches»; «On Ministry, its Nature, Source, Power, and Responsiblity»; «On Discipline»; «Separation from Evil God's Principle of Unity»; «Grace, the Power of Unity and of Gathering»; «On Gifts and Offices in the Church»; «The House of God; the Body of Christ; and the Baptism of the Holy Ghost»; «The Church - the House arid the Body», en The Collected Writings of J. N. Darby (Ed.: W. Kelly, vols. 1 y 14; Stow Hill Bible and Tract Depot, Kingston-on-Thames, Surrey, reimp. 1972); Kelly, W.: «Lectures on the Church of God» (C. E. Hammond Trust Bible Depot, Londres s/f); Lacueva, F.: «La Iglesia cuerpo de Cristo» (Clíe, Terrassa, 1973); MacDonald, W.: «Cristo amó a la Iglesia» (Páginas Orientadoras, Tehuacán, 1961); Morgan, G. C.: «Pedro y la Iglesia» (Clíe, 1984); Nee, W.: «La iglesia normal» (Clíe, Terrassa, 1983); Nee, W.: «La iglesia gloriosa (Clíe, Terrassa, 1983); Patterson, F. G.: «Paul's Doctrine and other papers» (Bible Truth Publishers, Oak Park, Illinois, 1944); Regard, P. F.: «Los ministerios y los dones» (Ed. «Las Buenas Nuevas», Los Ángeles s/f); Shaeffer, F. A.: «La Iglesia al final del siglo XX» (Ediciones Evangélicas Europeas, Barcelona, 1973), Shaeffer, F. A.: «The Church Before the Watching World» (Inter-Varsity Press, Londres, 1972).

Iglesia - Diccionario Mundo Hispano

La palabra en inglés deriva del gr. kuriakos (perteneciente al Señor), pero también deriva de otra palabra gr., ekklesia (de donde “eclesiástico”), denotando una asamblea. Se usa en su sentido general en (Hechos 7:38) «Este es aquel Moisés que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y que recibió palabras de vida que darnos». Y en este sentido se adoptó para describir la nueva reunión o congregación de discípulos de Jesús.

En los Evangelios, el término se encuentra solamente en (Mateo 16:18 y 18:17). Esta escasez quizá pueda explicarse por el hecho de que ambos vv. parecen contemplar una situación que seguiría al ministerio terrenal de Cristo.

No obstante, los vv. muestran que Cristo tiene esta reconstitución en perspectiva, que la iglesia reconstituida así descansará sobre la confesión apostólica y que emprenderá el ministerio de reconciliación.

Cuando volvemos a Hechos la situación cambia. La obra redentora ha sido cumplida y la iglesia del NT puede tener su cumpleaños en Pentecostés. El término se usa ahora regularmente para describir los grupos locales de creyentes. Así, leemos de la iglesia en Jerusalén (Hechos 9:31) «Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo». Desde el principio la iglesia ha tenido tanto un significado local al igual que uno general, denotando tanto la asamblea individual como la comunidad mundial.

Este doble uso también se ve en Pablo. El dirige sus cartas a iglesias específicas (Apocalipsis 2:1) «Escribe al ángel de la iglesia en Efeso: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro, dice esto».

La iglesia no es principalmente una estructura humana como un organismo político, social o económico. Es básicamente la iglesia de Jesucristo (Efesios 1:23) «la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo».

La iglesia recibe su vida de Jesucristo por el Espíritu Santo; pero lo hace por la Palabra por medio de la cual obtiene vida (1 Corintios 4:1) «Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios».

Finalmente, el trabajo de la iglesia no es meramente el procurar la salvación de la gente; es en primer lugar procurar la gloria de Dios (Efesios 2:7) «para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús».

Por tanto, ni la iglesia ni su función cesan con la terminación de su labor terrenal. Por eso, hay base para la antigua distinción entre la iglesia triunfante y la iglesia militante. Toda la iglesia es triunfante en su realidad verdadera. Pero la iglesia que lucha y va en camino todavía está comprometida en el conflicto entre la antigua realidad y la nueva. Su destino, sin embargo, es ser llevada a plena conformidad con el Señor (Apocalipsis 7:9) «Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos». gozando su plena realidad como la novia y el cuerpo del Señor.

Iglesia - Diccionario de Jerusalén

(I) SIGNIFICADO DE LA PALABRA. El grupo verbal germánico Kirche, inglés church, holandés kerk, procede del griego tardío, casa del Señor. En la mayoria de las lenguas románicas la palabra Iglesia se deriva del lat. ecclesia, reproducción. En el gr. profano, designaba la junta del pueblo, la asamblea en Atenas y en la mayoria de las griegas; cf. (Hechos 19:32, 39). El heraldo convocaba a los ciudadanos a junta o asamblea. En el gr. extrabíblico o precristiano no tiene sentido alguno específicamente religioso. En los LXX, aparte de algunas excepciones, es la correspondencia gr. del hebr. qáhál la congregación del pueblo de Israel, sobre todo en cuanto comunidad religiosa con fines cultuales. En este sentido se halla en el NT 2 veces en Mt. 23 veces en Act, 65 veces en Pablo, I vez en Sant, 3 veces en 3Jn, 20 veces en Ap. A excepción de Pablo y algunos lugares de Act, la palabra se refiere siempre a iglesias locales.

(II) (A). El concepto paulino de «iglesia» en general. (I) Uso y sentido. Como resulta de (I), la palabra es usada en el NT preferentemente por Pablo. En este se halla generalmente para significar las iglesias locales, p.ej., en los títulos de las epístolas (Romanos 1:5) «y por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre». (1 Corintios 16:19) «Las iglesias de Asia os saludan. Aquila y Priscila, con la iglesia que está en su casa, os saludan mucho en el Señor». (Colosenses 4:15) «Saludad a los hermanos que están en Laodicea, y a Ninfas y a la iglesia que está en su casa». (Filemón 1:2-3), «la i. que tienes en tu casa»), incidentalmente la reunión litúrgica de la I. local (1 Corintios 11:8) «Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón». (1 Corintios 14:19, 28, 34), finalmente la i. universal; así, sobre todo, en Col y Ef, pero también ya incidentalmente en las llamadas epistolas principales (Gálatas 1:13) «Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba». (1 Corintios 15:9) «Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios». cf- (Filipenses 3:6) «en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible». [?] (1 Corintios 10:28) «Mas si alguien os dijere: Esto fue sacrificado a los ídolos; no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por motivos de conciencia; porque del Señor es la tierra y su plenitud». [?]).

La organización de las i. paulinas empieza a dibujarse ya en las grandes epístolas, aunque, como es natural, se movia todavía en un estadio absolutamente inicial. El elemento carismático que aparece tan destacadamente en primer plano, esta sometido a la vigilancia de los apóstoles (p.ej., (1 Corintios 12-14). También en otras partes alude Pablo a autoridades objetivas, p.ej., a las costumbres de las iglesias de Dios (1 Corintios 11:16) «Con todo eso, si alguno quiere ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios». A las palabras del Señor (1 Corintios 7:10, 25), (1 Corintios 9:14) «Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio». El apóstol ejerce ia autoridad suprema en las i. fundadas por el; junto a el, los carismáticos: «apóstoles, evangelistas y profetas» (Efesios 4:11) «Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros». Tienen también cierta autoridad no limitada a la i. local. Autoridades locales se citan ya o se suponen en (1 Tesalonicenses 5:12) «Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan». (Romanos 12:8) «el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría». (1 Corintios 12:28) «Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas». En (Filipenses 1:1-2). Nombra a los obispos y diáconos de la ciudad; cf. infra (D) y jerarquía.

(B) La Iglesia como cuerpo de Cristo. (I) Epistolas principales. Los lugares más importantes a este respecto son (1 Corintios 12:12-31), y (Romanos 12:4-8); cf. también (1 Corintios 6:12-20), (1 Corintios 10:14-22).

(C) Entre otras metáforas paulinas que expresan la relacion entre Cristo y la I., destácase particularmente la de la I. como esposa de Cristo, sobre todo por estar relacionada con la terminología paulina del cuerpo de Cristo (Efesios 5:23-32). Cristo es la cabeza de su cuerpo, de la I.; y la I. es la esposa, es el cuerpo del varón (Efesios 5:28) «Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama». Entre Cristo y la I. existe una relación matrirnonial, que es la más acabada imagen de la que debe darse entre consortes cristianos (Efesios 5:23) «porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador». A la vez, el matrimonio cristiano es la rnisteriosa imagen de las relaciones de Cristo con la I. (Efesios 5:32) «Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia». Esta sublime concepción, expuesta como de paso entre exhortaciones domesticas, brota de las primitivas ideas cristianas sobre Jesús como esposo (Marcos 2:19) «Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas ayunar mientras está con ellos el esposo? Entre tanto que tienen consigo al esposo, no pueden ayunar». par. (Juan 3:29) «El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido». cf. (Apocalipsis 21:22) «Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero». Combinadas con las propias concepciones del apóstol sobre Cristo y la Iglesia.

(D) La organización de las i. fundadas por Pablo es tema especial de las cartas pastorales; cf. sobre ello jerarquía y U. Holzmeister (Bb 12, 1931, 41-69).

Iglesia - Douglas Tenney

La palabra en inglés deriva del gr. kuriakos (perteneciente al Señor), pero también deriva de otra palabra gr., ekklesia (de donde “eclesiástico”), denotando una asamblea. Se usa en su sentido general en (Hechos 19:32) «Unos, pues, gritaban una cosa, y otros otra; porque la concurrencia estaba confusa, y los más no sabían por qué se habían reunido». pero ya se había aplicado en la LXX como un equivalente para la congregación del AT (comparar (Hechos 7:38) «Este es aquel Moisés que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y que recibió palabras de vida que darnos». y en este sentido se adoptó para describir la nueva reunión o congregación de discípulos de Jesús.

En los Evangelios, el término se encuentra solamente en (Mateo 16:18) «Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella». Esta escasez quizá pueda explicarse por el hecho de que ambos vv. parecen contemplar una situación que seguiría al ministerio terrenal de Cristo.

No obstante, los vv. muestran que Cristo tiene esta reconstitución en perspectiva, que la iglesia reconstituida así descansará sobre la confesión apostólica y que emprenderá el ministerio de reconciliación.

Cuando volvemos a Hechos la situación cambia. La obra redentora ha sido cumplida y la iglesia del NT puede tener su cumpleaños en Pentecostés. El término se usa ahora regularmente para describir los grupos locales de creyentes. Así, leemos de la iglesia en Jerusalén (Hechos 5:11) «Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas», en Antioquía (Hechos 13:1) «Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo». y en Cesarea (Hechos 18:22) «Habiendo arribado a Cesarea, subió para saludar a la iglesia, y luego descendió a Antioquía». Al mismo tiempo, la palabra se usa para todos los creyentes (posiblemente (Hechos 9:31) «Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo». Desde el principio la iglesia ha tenido tanto un significado local al igual que uno general, denotando tanto la asamblea individual como la comunidad mundial.

Este doble uso también se ve en Pablo. El dirige sus cartas a iglesias específicas (p. ej., (1 Corintios 1:2) «a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro», (1 Timoteo 1:1) «Pablo, apóstol de Jesucristo por mandato de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo nuestra esperanza». A la verdad, a veces parece que regionaliza más refiriéndose a grupos específicos dentro de la comunidad local como iglesias, como si estuviera enviando saludos a congregaciones dentro de una ciudad (p. ej., (Romanos 16:5) «Saludad también a la iglesia de su casa. Saludad a Epeneto, amado mío, que es el primer fruto de Acaya para Cristo». No obstante, Pablo también desarrolla más cabalmente el concepto de una iglesia que consiste de todos los creyentes en todas las iglesias locales (1 Corintios 10:32) «No seáis tropiezo ni a judíos, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios», (Colosenses 1:18) «y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia». (1 Timoteo 3:15) «para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad». especialmente Efesios). Los otros libros del NT nos dan mayormente ejemplos del uso local (p. ej., (3 Juan 1:9) «Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe». (Apocalipsis 1:4) «Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono». (Apocalipsis 2:1) «Escribe al ángel de la iglesia en Efeso: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro, dice esto».

La iglesia no es principalmente una estructura humana como un organismo político, social o económico. Es básicamente la iglesia de Jesucristo (Mateo 16:18) «Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella», del Dios viviente (1 Timoteo 3:15) «para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad». Es un edificio del cual Jesucristo es la principal piedra del ángulo o fundamento (Efesios 2:20-22), el compañerismo de santos o pueblo de Dios (1 Pedro 2:9) «Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable», la esposa de Cristo (Efesios 5:25-26) y el cuerpo de Cristo, siendo él la cabeza y los creyentes los miembros (Romanos 12:5) «así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros». (1 Corintios 12:12-13), (Efesios 4:4) «un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación», (Efesios 4:12) «a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo», (Efesios 4:15-17). Como el cuerpo, es la plenitud de Cristo quien todo lo llena en todo (Efesios 1:23) «la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo».  

La iglesia recibe su vida de Jesucristo por el Espíritu Santo; pero lo hace por la Palabra por medio de la cual obtiene vida (Santiago 1:18) «El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas». y por la cual se nutre y santifica (Efesios 5:26) «para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra»; (1 Pedro 2:2) «desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación». Su función es transmitir la Palabra para que otros también puedan ser vivificados y purificados. Su tarea es predicar el evangelio (Marcos 16:15) «Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura», asumir el ministerio de reconciliación (2 Corintios 5:19) «que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación». y administrar los misterios de Dios (1 Corintios 4:1) «Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios». 

, el trabajo de la iglesia no es meramente el procurar la salvación de la gente; es en primer lugar procurar la gloria de Dios (Efesios 1:6) «para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amad». (Efesios 2:7) «para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús».

Por tanto, ni la iglesia ni su función cesan con la terminación de su labor terrenal. Por eso, hay base para la antigua distinción entre la iglesia triunfante y la iglesia militante. Toda la iglesia es triunfante en su realidad verdadera. Pero la iglesia que lucha y va en camino todavía está comprometida en el conflicto entre la antigua realidad y la nueva. Su destino, sin embargo, es ser llevada a plena conformidad con el Señor (1 Juan 3:2) «Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es». Hacia esto se mueve vacilante pero en expectación, confiada en su gloria futura cuando será totalmente la iglesia triunfante como se describe gráficamente en (Apocalipsis 7:9) «Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos». gozando su plena realidad como la novia y el cuerpo del Señor.

Iglesia - Diccionario Pastoral

(ver Pueblo de Dios) Etimológicamente significa reunión, asamblea, pueblo convocado. En el AT se emplea pocas veces, pero significativamente para designar la asamblea religiosa del pueblo de Dios (Deuteronomio 4:10) «El día que estuviste delante de Jehová tu Dios en Horeb, cuando Jehová me dijo: Reúneme el pueblo, para que yo les haga oír mis palabras, las cuales aprenderán, para temerme todos los días que vivieren sobre la tierra, y las enseñarán a sus hijos». (Deuteronomio 31:30) «Entonces habló Moisés a oídos de toda la congregación de Israel las palabras de este cántico hasta acabarlo». (Josué 8:35) «No hubo palabra alguna de todo cuanto mandó Moisés, que Josué no hiciese leer delante de toda la congregación de Israel, y de las mujeres, de los niños, y de los extranjeros que moraban entre ellos». (Jueces 20:2) «Y los jefes de todo el pueblo, de todas las tribus de Israel, se hallaron presentes en la reunión del pueblo de Dios, cuatrocientos mil hombres de a pie que sacaban espada». (1 Reyes 8:1) «Entonces Salomón reunió ante sí en Jerusalén a los ancianos de Israel, a todos los jefes de las tribus, y a los principales de las familias de los hijos de Israel, para traer el arca del pacto de Jehová de la ciudad de David, la cual es Sion». (1 Reyes 8:14) «Y volviendo el rey su rostro, bendijo a toda la congregación de Israel; y toda la congregación de Israel estaba de pie». (1 Reyes 8:22) «Luego se puso Salomón delante del altar de Jehová, en presencia de toda la congregación de Israel, y extendiendo sus manos al cielo». (1 Reyes 8:55-56). 

Con el NT se convierte en el vocablo preferido para designar al nuevo pueblo de Dios, que tiene a Jesucristo como fundador (Mateo 16:18) «Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella». y que está compuesto de judíos y gentiles sin distinción (Hechos 15:7-9), (Hechos 15:14) «Simón ha contado cómo Dios visitó por primera vez a los gentiles, para tomar de ellos pueblo para su nombre». (Hechos 18:10) «porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad». (Romanos 15:9-13).

Son sobre todo el libro de los Hechos y san Pablo quienes emplean abundantemente el término iglesia para designar: a) la entera comunidad cristiana que nace, se desarrolla, se extiende por el mundo entero y se hace presente en cada una de las concretas comunidades locales (Hechos 5:11) «Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas». (Hechos 8:1) «Y Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles». (Hechos 8:3) «Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel». (Hechos 9:31) «Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo». (Hechos 11:22) «Llegó la noticia de estas cosas a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén; y enviaron a Bernabé que fuese hasta Antioquía». (Hechos 11:26) «Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía».

(Hechos 12:1) «En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles». (Hechos 14:23) «Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído». (Hechos 14:27) «Y habiendo llegado, y reunido a la iglesia, refirieron cuán grandes cosas había hecho Dios con ellos, y cómo había abierto la puerta de la fe a los gentiles». (Hechos 15:3) «Ellos, pues, habiendo sido encaminados por la iglesia, pasaron por Fenicia y Samaria, contando la conversión de los gentiles; y causaban gran gozo a todos los hermanos». (Hechos 15:4) «Y llegados a Jerusalén, fueron recibidos por la iglesia y los apóstoles y los ancianos, y refirieron todas las cosas que Dios había hecho con ellos». (Hechos 15:22) «Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos, con toda la iglesia, elegir de entre ellos varones y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé: a Judas que tenía por sobrenombre Barsabás, y a Silas, varones principales entre los hermanos». (Hechos 15:41) «y pasó por Siria y Cilicia, confirmando a las iglesias».

(Hechos 16:5) «Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día». (Hechos 18:22) «Habiendo arribado a Cesarea, subió para saludar a la iglesia, y luego descendió a Antioquía». (Hechos 20:17) «Enviando, pues, desde Mileto a Efeso, hizo llamar a los ancianos de la iglesia». (Hechos 20:28) «Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre». (Romanos 16:1) «Os recomiendo además nuestra hermana Febe, la cual es diaconisa de la iglesia en Cencrea». (Romanos 16:4) «que expusieron su vida por mí; a los cuales no sólo yo doy gracias, sino también todas las iglesias de los gentiles». (Romanos 16:16) «Saludaos los unos a los otros con ósculo santo. Os saludan todas las iglesias de Cristo». (1 Corintios 1:2-3).

(1 Corintios 4:17) «Por esto mismo os he enviado a Timoteo, que es mi hijo amado y fiel en el Señor, el cual os recordará mi proceder en Cristo, de la manera que enseño en todas partes y en todas las iglesias». (1 Corintios 6:4) «Si, pues, tenéis juicios sobre cosas de esta vida, ¿ponéis para juzgar a los que son de menor estima en la iglesia?». (1 Corintios 10:32) «No seáis tropiezo ni a judíos, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios». (2 Corintios 8:1) «Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia». (2 Corintios 8:18) «Y enviamos juntamente con él al hermano cuya alabanza en el evangelio se oye por todas las iglesias». (2 Corintios 8:23) «En cuanto a Tito, es mi compañero y colaborador para con vosotros; y en cuanto a nuestros hermanos, son mensajeros de las iglesias, y gloria de Cristo». (Gálatas 1:2-3). (Gálatas 1:22) «y no era conocido de vista a las iglesias de Judea, que eran en Cristo». (1 Tesalonicenses 1:1) «Pablo, Silvano y Timoteo, a la iglesia de los tesalonicenses en Dios Padre y en el Señor Jesucristo: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo».

b) El misterio del reino de Dios, que se encarna y se revela en esta realidad a la vez humana y divina, visible y transcendente, santa y pecadora, pueblo de Dios y cuerpo de Cristo (Efesios 1:22-23), (Efesios 2:20) «edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo». (Efesios 3:10) «para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales». (Efesios 3:21) «a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén». (Efesios 4:12-16), (Efesios 5:23-32), (Colosenses 1:18) «y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia». (Colosenses 1:24-25), (1 Timoteo 3:15) «para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad».

Iglesia - Hispano-Americano de la Mision

(Del gr. ekklesia, asamblea convocada con un proposito determinado, pueblo de Dios)La palabra se usa 114 veces en el NT , cinco de las cuales tiene un sentido secular. En 109 casos es usada en sentido cristiano. Jesús usó un vocablo cuyo uso era generalizado en su día y le agregó una nueva significación. El la llamaba «mi i .»

Por eso, la palabra i llega a asociarse casi exclusivamente con Cristo y con el cristianismo. En 95 casos el vocablo se refiere a un grupo de creyentes, visible, concreto, local y particular. En 14 casos se refiere a todo creyente en cualquier parte del mundo. La palabra denota organización, oficiales, ordenanzas o un plan de actividad. En el NT se la llama «iglesia de Dios» y una vez «las i de Cristo;» en los demás casos está asociada a un nombre geográfico para indicar el grupo de creyentes en un lugar particular.

El término «católica» no se encuentra en el NT asociado a i ni fue usado en el período apostólico ni en los escritos de los Padres del primer siglo. 2 Organización formal que proporciona el canal o punto de concentración para la actividad religiosa. Puede ser considerada como la manifestación organizativa de la religión o institución religiosa.

Posee un sistema de autoridad, valores y objetivos establecidos de manera explícita, así como también ciertas reglas que gobiernan los atributos de membresía y los derechos y obligaciones de sus miembros. Tiene un conjunto de creencias, un sistema de roles interrelacionados, un sistema de normas sociales, determinados rituales y ceremonias, y edificios eclesiásticos y lugares de reunión.

La iglesia es un grupo de personas que sostienen mutuamente relaciones trascendentales y están organizados para un gran fin y misión. 3. Según el PL : «La i es la comunidad del pueblo de Dios más bien que una institución, y no debe identificarse con una cultura, sistema social o político, o ideología humana particular.» Además, «está en el corazón mismo del propósito cósmico de Dios y es el instrumento que él ha diseñado para la difusión del evangelio.»

Como indica la DJ : «La i es el cuerpo de Cristo, a través del cual Dios penetra en el mundo con su mensaje de conversión y santificación por el Espíritu Santo.» Según el PC : «La i es la comunidad de los que creen en Jesucristo y proclaman su soberanía sobre la totalidad de la vida.

Como tal está llamada a ser la manifestación concreta, aunque parcial, del reino de Dios en la historia, tanto en su vida comunitaria como por medio de la acción de los cristianos en las diversas esferas del pensamiento y de la actuación práctica.» (Ver comunidad de fe, congregación).

Iglesia - Diccionario Bíblico Adventista

Iglesia (gr. ekkl'sía; de ek ['fuera'] y kaléÇ ['llamar']). En el griego secular, el término significaba una reunión de gente, tal como un cuerpo político debidamente citado, o, en general, una asamblea. No se puede presentar algún caso en que se lo usara para una sociedad religiosa. En la LXX ekkl'sía es traducción casi exclusiva del heb. qâhâl, 'congregación', 'reunión', 'asamblea' (, 22; ; etc.). El uso que se le da en el NT parece estar basado en el de la LXX. En tiempos del NT el término se aplica con mayor frecuencia al cuerpo de personas que creen en Jesús como el Mesías y lo aceptan, viven sus enseñanzas y están unidos en una organización creada por Jesús (; cf ; , 20; , 16; , 41, 47; 16:13; , 5; 1 Co. 12:12). En se lo usa para referirse a la congregación de los israelitas. Cuando se lo emplea para la iglesia cristiana tiene varios matices de significación: 1. Una reunión eclesiástica (). 2. El total de cristianos que viven en un lugar (4:17). 3. La iglesia universal (). Después de la ascensión de Jesús, el liderazgo de la iglesia recayó naturalmente sobre los apóstoles. Cuando surgió una necesidad, 573 se dio cargos directivos a otros (-6). La iglesia se concentró primero en Jerusalén (; ; 10:39; 15:2), pero más tarde se extendió a otras partes (; 8:1; etc.). Aparentemente, los primeros miembros fueron exclusivamente judíos (), pero más tarde los gentiles se constituyeron en mayoría. A medida que surgían congregaciones en diversos lugares, se designaron líderes locales (-23; 20:17; etc.; cf 1 -13) El requisito básico para entrar a la iglesia cristiana era aceptar a Jesús como el Mesías (; 4:10-12; 5:30, 31; etc,). Con respecto a otras doctrinas, las creencias de la iglesia naciente eran muy similares a las del judaísmo. Los cristianos, tanto judíos como gentiles, asistían a las sinagogas el sábado para escuchar la interpretación de los escritos de Moisés (13:42-44;15:13, 14, 21). Con el tiempo, al surgir diversos movimientos cismáticos en la iglesia, se vio la necesidad de desarrollar y clarificar las doctrinas (1 ; -19; 1 , 19; 4:1-3; 5:10; véase Jud_17-19). La iglesia debía completar la obra que Israel había dejado sin hacer: representar el carácter de Dios ante el mundo (; , 29; Gá. 3:28, 29; -22; -10) y prepararse para el retorno de su Señor (, 8; ; ; etc.).