La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Isaías 55:2 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

¿Por qué gastáis dinero en lo que no alimenta, y vuestra ganancia en lo que no sacia? Escuchadme bien y comeréis lo bueno, se deleitará vuestro paladar en manjares sustanciosos.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

¿Por qué gastar su dinero en alimentos que no les dan fuerza? ¿Por qué pagar por comida que no les hace ningún bien? Escúchenme, y comerán lo que es bueno; disfrutarán de la mejor comida.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

¿Para qué van a gastar en lo que no es pan y dar su salario por cosas que no alimentan? Si ustedes me hacen caso, comerán cosas ricas y su paladar se deleitará con comidas exquisitas.

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

¿Por qué gastáis dinero en lo que no es pan, Y vuestro esfuerzo en lo que no sacia? ¡Oídme atentamente° y comed lo bueno, Y deléitense vuestras almas con manjares!

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no satisface? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

¡Óiganme bien, y comerán una comida buena y deliciosa! No vale la pena ganar dinero y gastarlo en comidas que no quitan el hambre.

Ver Capítulo
Otras versiones



Isaías 55:2
42 Referencias Cruzadas  

De ti parten mis alabanzas en la gran asamblea, ante los que te temen cumpliré yo mis promesas.


Kaf. Los ricos se empobrecen, pasan hambre; mas quien busca al Señor no carecerá de bien alguno.


¡cuán preciosas, oh Dios, son tus mercedes! Los hijos de los hombres se cobijan a la sombra de tus alas;


quiero ya toda mi vida bendecirte, alzar mis manos en tu nombre.


Y dijo: 'Si escuchas de veras la voz de Yahveh, tu Dios, y haces lo que es recto a sus ojos; si prestas oído a sus mandatos y si guardas todas sus leyes, no te enviaré ninguna de las enfermedades con que he afligido a Egipto, porque yo soy Yahveh, el que te sana'.


Pero quien me escucha morará seguro, vivirá tranquilo, sin miedo a la desdicha.


hasta que un dardo le traspase las entrañas; como pájaro caído en el lazo, sin saber que le va la vida en ello.


Y ahora, hijos míos, escuchadme; felices los que guardan mis caminos.


'¡Venid a comer mi pan, bebed el vino que he mezclado!


A un individuo Dios le concede riqueza, fortuna y gloria: nada le falta de cuanto pudiera desear. Pero Dios no le permite disfrutar de todo ello, sino que lo disfruta un extraño. Esto es vanidad y triste desventura.


Si queréis obedecer, lo mejor del país comeréis;


Sucederá en aquel día: será quitada su carga de tu hombro, y su yugo de tu cuello será roto. Subió desde Rimón,


Yahveh Sebaot dará para todos los pueblos en este monte un banquete de manjares suculentos, un festín de vinos generosos: manjares sabrosos, enjundiosos; vinos exquisitos, depurados.


Al que se apacienta de ceniza un corazón extraviado lo seduce. No salvará su vida, pues no dice: '¿No es mentira lo que tengo en mi diestra?'.


Los que malgastan el oro de la bolsa y la plata en la balanza sopesan, contratan a un orfebre que haga con ello un dios, ante él se inclinan, se postran,


Escuchadme vosotros, los que vais tras la justicia, los que buscáis a Yahveh. Mirad la roca de la que fuisteis cortados, la boca de la mina de la que fuisteis extraídos.


Prestadme atención, pueblos, dadme oído, naciones: que de mí sale la enseñanza y mi derecho es luz de los pueblos.


Escuchadme vosotros, que conocéis la justicia, pueblo en cuyo corazón está mi doctrina. No temáis el oprobio de los hombres y ante sus afrentas no os asustéis.


Juró Yahveh por su diestra y por su brazo poderoso: 'No entregaré más tu grano como alimento a tus enemigos ni beberán extranjeros tu mosto, por el que te has fatigado.


Porque quienes lo recogen lo comerán y alabarán a Yahveh; y quienes lo cosechan lo beberán en mis atrios sagrados'.


No se fatigarán en balde, ni tendrán hijos para sobresalto; pues estirpe de benditos de Yahveh son ellos, y con ellos sus vástagos.


Sembraron trigo y recogieron espinas, se han agotado sin provecho. Avergonzados están de sus cosechas, a causa de la ira furibunda de Yahveh.


Pues bien, si me escucháis en serio -oráculo de Yahveh- y no pasáis cargas por las puertas de esta ciudad el día del sábado, y santificáis el día del sábado no haciendo en él trabajo alguno,


pues dos males hizo mi pueblo: me abandonaron a mí, fuente de aguas vivas, y se excavaron cisternas, cisternas agrietadas, que no retienen el agua.


Saciaré a los sacerdotes con enjundia y mi pueblo se hartará de mis bienes -oráculo de Yahveh-.


Efraín me rodea de mentira, y de engaño la casa de Israel. Pero Judá está aún con Dios y es fiel al Santo.


Siembran vientos, recogerán tempestades. El trigo no tiene espiga, no produce harina; y si la produjera, los extraños se la tragarían.


¿No depende de Yahveh Sebaot que los pueblos se fatiguen por el fuego, y las naciones se agoten por nada?


vano es, pues, el culto que me rinden, cuando enseñan doctrinas que sólo son preceptos humanos'.


Volvió a enviar a otros criados con este encargo: 'Decid a los convidados: ya tengo preparado el banquete; he sacrificado mis terneros y reses cebadas, todo está a punto. Venid al banquete'.


Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.


Y llamando de nuevo en torno a sí al pueblo, les decía: 'Oídme todos y entended:


Luego traed el ternero cebado y matadlo. Vamos a comer y a celebrar alegremente la fiesta.


No trabajéis por conseguir el alimento perecedero, sino el que permanece para vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre, porque éste es el que el Padre, Dios, ha marcado con su sello'.


Así que la fe viene de la escucha de la predicación, y esta predicación se hace en virtud de la palabra de Cristo.


mientras que Israel, que iba tras una ley que procurara justicia, no llegó al fin de la ley.


Si obedecéis fielmente los mandamientos que hoy os prescribo yo, si amáis a Yahveh, vuestro Dios, y le servís con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma,


No os dejéis extraviar por doctrinas complejas y extrañas, porque lo bueno es que el corazón se robustezca con la gracia, no con alimentos que nada aprovecharon a los que andaban en esas observancias.