Isaías 46 - Biblia Serafín de Ausejo 19751 Bel está postrado Nebo derribado. Son sus simulacros carga para los animales, fardos para las bestias, peso para los cansados. 2 Derribados, postrados, todos juntos no pueden salvar la carga y ellos mismos van al cautiverio. 3 Escuchadme, casa de Jacob, y todo el resto de la casa de Israel, vosotros, con quienes he cargado desde el seno; a quienes he llevado desde el vientre materno: 4 hasta vuestra vejez yo seré el mismo, hasta vuestras canas yo os sostendré; yo mismo lo hice y yo os llevaré, yo os sostendré y os salvaré. 5 ¿A quién me compararéis y equipararéis, me parangonaréis, de modo que nos parezcamos? 6 Los que malgastan el oro de la bolsa y la plata en la balanza sopesan, contratan a un orfebre que haga con ello un dios, ante él se inclinan, se postran, 7 lo cargan al hombro, lo llevan, lo ponen en su sitio, y él se para, de su lugar no se mueve. Si uno le grita, él no responde, de su angustia no lo salva. 8 Recordad esto y abandonad toda ilusión, tomadlo a pecho, pecadores. 9 Recordad las cosas pasadas de antaño: que yo soy Dios y nadie más, soy Dios y nadie como yo. 10 Desde el principio yo anuncio el fin y desde el comienzo lo que aún no ha sucedido; digo mi plan, y se cumple; hago realidad todos mis deseos. 11 Llamo del oriente a un ave, de tierra lejana al hombre de mi plan. No sólo lo dispongo, sino que lo realizo, lo planeo y lo ejecuto. 12 Escuchadme, obstinados de corazón, los que estáis alejados de la justicia: 13 yo hago que se acerque mi justicia, no se aleja, y mi salvación no se demora. Daré en Sión salvación, para Israel será mi gloria. |
Copyright © Serafín de Ausejo 1975.