Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Isaías 55:3 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Inclinad vuestro oído y venid a mí, escuchadme y viviréis. Quiero sellar con vosotros una alianza eterna, las gracias permanentes de David.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

3 »Vengan a mí con los oídos bien abiertos. Escuchen, y encontrarán vida. Haré un pacto eterno con ustedes. Les daré el amor inagotable que le prometí a David.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Atiéndanme y acérquense a mí, escúchenme y su alma vivirá. Voy a hacer con ustedes una alianza para siempre, para darles los bienes que tengo prometidos a David.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

3 ¡Inclinad vuestro oído y venid a mí! ¡Escuchad, y vuestra alma vivirá! Y Yo haré con vosotros un pacto eterno, Las misericordias fieles prometidas a David.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Inclinad vuestros oídos, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

3 »¡Vengan a mí y presten atención; obedézcanme y vivirán! Yo me uniré a ustedes para siempre, y así cumpliré las promesas que hice a mi amado rey David.

Ver Capítulo Copiar




Isaías 55:3
45 Referencias Cruzadas  

Estableceré mi alianza contigo, y con tu posteridad después de ti, de generación en generación: una alianza perpetua, para ser yo tu Dios, y el de tu descendencia después de ti.


No se apartará de Judá el cetro, ni de entre sus pies el bastón de mando, hasta que se le ofrezca el tributo y los pueblos le obedezcan.


¿No es así mi casa junto a Dios? Puesto que él hizo conmigo una alianza eterna, toda bien ordenada y protegida, ¿no hará él germinar toda mi salvación y mi deseo?


dígnate ahora bendecir la casa de tu siervo para que permanezca por siempre ante tu presencia, pues eres tú, mi Señor Yahveh, el que has hablado, y por tu bendición será bendita por siempre la casa de tu siervo'.


¡Oh Yahveh Dios, no rechaces el rostro de tu ungido, y acuérdate de los favores concedidos a tu siervo David!''.


Inclino el corazón a practicar tus leyes, por siempre, hasta el final.


Viva yo para alabarte, y que tus decisiones me defiendan.


Maskil. De Asaf. Escucha, pueblo mío, mi instrucción, apresta a mis palabras tus oídos:


Yo le haré, además, el primogénito, el mayor de entre los reyes de la tierra.


Le guardaré mi amor eternamente y mi alianza será con él leal.


Y dijo: 'Si escuchas de veras la voz de Yahveh, tu Dios, y haces lo que es recto a sus ojos; si prestas oído a sus mandatos y si guardas todas sus leyes, no te enviaré ninguna de las enfermedades con que he afligido a Egipto, porque yo soy Yahveh, el que te sana'.


Hijo mío, escucha mis palabras, presta oído a mis razones.


Observa mis preceptos y vivirás, sea mi enseñanza como la pupila de tus ojos.


Prestadme atención, pueblos, dadme oído, naciones: que de mí sale la enseñanza y mi derecho es luz de los pueblos.


Porque las montañas se moverán y las colinas vacilarán, pero mi amor para contigo no se moverá y mi alianza de paz no vacilará, dice quien se apiada de ti, Yahveh.


En un acceso de cólera escondí mi rostro de ti un instante; pero de ti me apiado con amor eterno dice tu redentor, Yahveh.


Pues yo, Yahveh, amo el derecho, odio el robo con injusticia; les daré de verdad su recompensa y sellaré con ellos alianza eterna.


servirán a Yahveh, su Dios, y a David, su rey, que les suscitaré.


Sellaré con ellos una alianza eterna, por la que no cesaré de hacerles bien. Infundiré mi temor en su corazón, para que no se aparten de mí.


tanto más cierto es que no rechazaré la descendencia de Jacob y de mi siervo David, ni dejaré de tomar de entre sus descendientes gobernantes para la estirpe de Abrahán, de Isaac y de Jacob, pues voy a cambiar su suerte y tendré compasión de ellos'.


'No te entregarán -replicó Jeremías-. Escucha, pues, la voz de Yahveh en lo que te digo, y te irá bien y así salvarás tu vida.


Preguntarán por Sión con sus rostros dirigidos hacia ella: Venid, unámonos a Yahveh con una alianza eterna, inolvidable.


Pero recordaré mi alianza, la que hice contigo en los días de tu juventud, y estableceré en favor tuyo una alianza eterna.


Yo, Yahveh, seré su Dios y mi siervo David será príncipe en medio de ellas. Yo, Yahveh, lo he dicho.


Haré con ellas una alianza de paz, y acabaré con los animales salvajes del país. Morarán seguras en el desierto y dormirán en los bosques.


Haré con ellos una alianza de paz; será una alianza eterna con ellos. Los estableceré y los multiplicaré, y pondré mi santuario en medio de ellos para siempre.


Observaréis mis mandamientos y mis preceptos; el que los cumpla vivirá gracias a ellos. Yo, Yahveh.


Pues así dice Yahveh a la casa de Israel: 'Buscadme y viviréis'.


Buscad a Yahveh y viviréis, no sea que él invada, como el fuego, la casa de José, y devore, sin que haya quien lo apague, la casa de Israel.


Venid a mí todos los que estáis rendidos y agobiados por el trabajo, que yo os daré descanso.


Pero dichosos vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.


Todavía estaba él hablando cuando una nube luminosa los envolvió y de la nube salió una voz que decía: 'Éste es mi Hijo amado, en quien me he complacido; escuchadle'.


Mis ovejas oyen mi voz: yo las conozco y ellas me siguen.


Todo lo que el Padre me da vendrá a mí; y al que viene a mí no lo echaré fuera.


El último día de la fiesta, que era el más solemne, Jesús, puesto de pie, exclamó con voz fuerte: 'Quien tenga sed venga a mí y beba.


El que es de Dios escucha las palabras de Dios. Por eso no escucháis vosotros, porque no sois de Dios'.


Y que lo resucitaría de entre los muertos de manera que no volviera a la corrupción, lo había dicho con estas palabras: Os daré las cosas santas, las que no han de fallar, prometidas a David.


Moisés, en efecto, escribe acerca de la justicia procedente de la ley: El que la practique vivirá gracias a ella.


El Dios de la paz, que levantó de entre los muertos a nuestro Señor Jesús, el gran pastor de las ovejas, por la sangre de la alianza eterna,


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos