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5.0★★★★★
1. Acción y efecto de ver.
2. Capacidad de ver (percibir con los ojos).
3. Contemplación inmediata y directa sin percepción sensible.
4. Punto de vista particular sobre un tema, un asunto, etc.
5. Objeto de la vista, especialmente cuando es ridículo o espantoso.
6. Creación de la fantasía o imaginación, que no tiene realidad y se toma como verdadera.
7. Persona fea y ridícula.
8. Imagen que, de manera sobrenatural, se percibe por el sentido de la vista o por representación imaginativa.
9. Iluminación intelectual infusa sin existencia de imagen alguna.
Manifestación sobrenatural que la persona percibe en su mente, sea de día o de noche, por lo general por medios que no son usuales y a veces mientras está en un arrobamiento o durante un sueño. (Hechos 10:3) «Este vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio». (Génesis 46:2) «Y habló Dios a Israel en visiones de noche, y dijo: Jacob, Jacob. Y él respondió: Heme aquí». A menudo es difícil hacer una clara demarcación entre las visiones y los sueños que se describen en la Biblia, y algunas veces estas manifestaciones aparecen combinadas.
Parece ser que cuando una persona recibía una visión de Dios mientras estaba despierta, la impresión se hacía en la mente consciente. La persona podía después recordar y describir o registrar la visión en sus propias palabras. Por otra parte, al parecer algunas personas, como Daniel y Nabucodonosor, también tuvieron visiones nocturnas, o ‘visiones de la noche’, y estas quedaron grabadas en el subconsciente mientras la persona dormía.
Arrobamiento. Parece ser que el espíritu de Dios a veces impresionaba en la mente un cuadro o una visión del propósito divino mientras la persona estaba en un arrobamiento, una condición de profunda concentración o un estado semejante al sueño. La palabra griega traducida por “arrobamiento” en las Escrituras Cristianas es ék·sta·sis. Se define literalmente como apartamiento o desplazamiento, y transmite la idea figurada de una transposición de la mente, que se sitúa fuera de su estado normal. Quien se encontraba en un estado de arrobamiento no era consciente de su entorno material y, por consiguiente, se hallaba en una condición receptiva para una visión. (Hechos 22:17, 18).
Garantías de favor divino. Ciertas visiones divinas revelaron a los siervos de Dios cómo los iba a usar Él, y con ellas les aseguraba que tenían su favor. La palabra de Jehová le vino al patriarca Abrán (Abrahán) en una visión, y con ella se le aseguró: “No temas, Abrán. Soy para ti un escudo. Tu galardón será muy grande”. (Génesis 15:1) «Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande». A continuación Jehová hizo un pacto con Abrahán. (Génesis 15:2-21). Unos años más tarde, Dios habló a Jacob en visiones nocturnas, en las que le dijo que no tuviera miedo de bajar a Egipto, pues iba a constituirlo en una gran nación allí y finalmente le haría subir de aquella tierra. (Génesis 46:1-4). compárese con (2 Samuel 7:1-17). (1 Crónicas 17:1-15).
Dirección para desempeñar el propósito divino. Algunas visiones de Dios dieron al receptor indicaciones para que hiciese Su voluntad. Después que el glorificado Jesucristo se apareció a Saulo de Tarso, este quedó ciego temporalmente, y tuvo una visión, en la que vio que un hombre llamado Ananías le ponía las manos para que pudiera recobrar la vista. También se utilizó una visión para dirigir a Ananías a la casa de Damasco donde estaba Saulo. (Hechos 9:1-19).
En el año 36 E.C., el gentil Cornelio de Cesarea recibió una visión, en la que un ángel le dijo que mandase a buscar a Simón Pedro, que estaba en Jope. (Hechos 10:1-8.) A Pedro le sobrevino un arrobamiento en Jope y tuvo una visión, en la que vio descender del cielo un receptáculo que contenía diversas criaturas inmundas. Por este medio se le enseñó al apóstol que no debería considerar contaminadas las cosas que Dios había limpiado. Esto preparó a Pedro para iniciar la predicación de las buenas nuevas a los gentiles incircuncisos. (Hechos 10:9-23). (Hechos 11:5-12).
Pablo también recibió dirección divina en la predicación mediante visiones. En Troas, durante su segunda gira misional, tuvo una visión durante la noche de un hombre macedonio que le suplicó: “Pasa a Macedonia y ayúdanos”. (Hechos 16:8-12). Más tarde, debido a una tranquilizadora visión nocturna en la que el Señor le habló, el apóstol permaneció en Corinto por un año y seis meses enseñando la palabra de Dios. (Hechos 18:8-11).
Profecía. Algunas visiones de Dios eran proféticas o se dieron para ayudar a la persona que las recibía a que interpretase las profecías comunicadas en las visiones y en los sueños. El profeta Daniel “tenía entendimiento en toda suerte de visiones y sueños”. (Daniel 1:17) «A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños». En una “visión de la noche”, Dios reveló a Daniel el contenido y el significado del sueño del rey Nabucodonosor sobre una inmensa imagen que representaba las potencias mundiales. (Daniel 2:19, 28). compárese con (Daniel 4:5, 10, 13). (Daniel 4:20-22).
En un sueño profético acompañado de “visiones durante la noche”, Daniel contempló cuatro enormes bestias que salían del mar, lo que indicaba que cuatro reyes se ‘pondrían de pie desde la tierra’. (Daniel 7:1-3, 17). El profeta también tuvo el privilegio de contemplar en visión a “alguien como un hijo del hombre” que obtuvo gobernación, dignidad y reino del Anciano de Días. (Daniel 7:13, 14).
También recibieron visiones de Dios algunos escritores bíblicos, como (Isaías 1:1) «Visión de Isaías hijo de Amoz, la cual vio acerca de Judá y Jerusalén en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá». (Isaías 6:1-13), (Amós 7:1-9, 12). (Amós 8:1, 2). y (Ezequiel 1:1) «Aconteció en el año treinta, en el mes cuarto, a los cinco días del mes, que estando yo en medio de los cautivos junto al río Quebar, los cielos se abrieron, y vi visiones de Dios». La declaración profética inspirada de Abdías contra Edom empieza con las palabras: “La visión de Abdías”. “La visión de Nahúm” contiene una declaración formal contra Nínive. (Nahum 1:1) «Profecía sobre Nínive. Libro de la visión de Nahum de Elcos».
El libro de Revelación contiene una serie de visiones contempladas por el anciano apóstol Juan. El nombre griego del libro, A·po·ká·ly·psis, que significa “descubrimiento” o “revelación”, es adecuado, pues en este libro se descubren asuntos y se revelan muchos acontecimientos del futuro distante, mucho más allá del tiempo de su escritura. (Apocalipsis 1:1) «La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan». nota.
Visiones falsas. Antes de la destrucción de Jerusalén en el año 607 a. E.C., los falsos profetas de aquella ciudad hablaron “la visión de su propio corazón”, mensajes suyos que no procedían de Jehová. (Jeremías 23:16) «Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Jehová». Como las visiones que tenían no provenían de Jehová, carecían de valor alguno. (Lamentaciones 2:9, 14). Debido a que no hablaron la verdad y habían “visto en visión una mentira”, Jehová estaba contra ellos. (Ezequiel 13).
Se predijo que algunos verían visiones. En contraste con las visiones falsas y además de las visiones procedentes de Dios ya consideradas, Joel predijo por inspiración divina que, bajo la influencia del espíritu de Dios, ciertos jóvenes ‘verían visiones’. (Joel 2:28) «Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones». Pedro mostró que hubo un cumplimiento de esta profecía en el día del Pentecostés del año 33 E.C., cuando se concedió el espíritu santo a los seguidores de Jesucristo y milagrosamente declararon en muchos idiomas “las cosas magníficas de Dios”. (Hechos 2:1-4, 11, 15-17).
Varios términos hebreos se traducen como v. La palabra haza «y varios derivados de ella» señala a una revelación divina. Aparece en (Daniel 1:17) «A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños». Las visiones que interpretaba no eran sólo de los judíos, sino también de los caldeos.
Uno de los resultados de la promesa del Espíritu Santo es que «vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones» (Jeremías 14:14) «Me dijo entonces Jehová: Falsamente profetizan los profetas en mi nombre; no los envié, ni les mandé, ni les hablé; visión mentirosa, adivinación, vanidad y engaño de su corazón os profetizan».
vet, Aquello que Dios muestra de forma sobrenatural al espíritu o a los ojos corporales. La Biblia no siempre distingue netamente entre visiones y sueños, pero señala la gran diferencia entre las visiones vanas (Job 20:8) «Como sueño volará, y no será hallado, Y se disipará como visión nocturna». (Isaías 29:7) «Y será como sueño de visión nocturna la multitud de todas las naciones que pelean contra Ariel, y todos los que pelean contra ella y su fortaleza, y los que la ponen en apretura». y las visiones de los profetas de Jehová. Las visiones pueden dirigirse a los sentidos por mediación de un objeto externo.
Moisés vio la zarza ardiente (Éxodo 3:3) «Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema». Pueden también presentarse a la imaginación, sin el concurso de los sentidos. Ezequiel tuvo una visión de cuatro seres vivientes (Ezequiel 1:4-28). La visión se dirige en ocasiones sólo a la inteligencia. Un ejemplo es la revelación de las semanas (Daniel 9:20-27). Puede haber una combinación de las tres formas de visión (Hechos 10:9-20). Estos fenómenos sobrenaturales pueden darse de día o de noche, con o sin éxtasis, a veces por medio de un sueño (Hechos 16:9) «Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos». (Hechos 18:9) «Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche: No temas, sino habla, y no calles». (2 Corintios 12:1-4). (Lucas 1:22) «Pero cuando salió, no les podía hablar; y comprendieron que había visto visión en el santuario. El les hablaba por señas, y permaneció mudo». (Mateo 17:9) «Cuando descendieron del monte, Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos». (Lucas 24:23) «y como no hallaron su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, quienes dijeron que él vive». (Hechos 26:19) «Por lo cual, oh rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial».
Las visiones no están reservadas únicamente a los santos; hubo paganos que las tuvieron (Génesis 41:1-36), (Números 24:4) «Dijo el que oyó los dichos de Dios, El que vio la visión del Omnipotente; Caído, pero abiertos los ojos». (Daniel 2:3-23). El que recibe la visión está convencido de que Dios se dirige a él. Las Escrituras advierten en contra de las falsas visiones y señalan a quien lo reconozca lo vano de estas manifestaciones (Jeremías 23:13-27). (Isaías 8:19-20). (Deuteronomio 18:10-14).
Las visiones que provienen de Jehová llevan la impronta de Su Espíritu de sabiduría, de pureza, de verdad, de justicia. Su contenido, siempre moral, tiene un objeto didáctico, frecuentemente en relación con acontecimientos próximos o futuros. Numerosas visiones de carácter profético han sido ya cumplidas. La Biblia denuncia a los falsos profetas y los condena (Jeremías 14:14) «Me dijo entonces Jehová: Falsamente profetizan los profetas en mi nombre; no los envié, ni les mandé, ni les hablé; visión mentirosa, adivinación, vanidad y engaño de su corazón os profetizan». (Ezequiel 13:8-10). (Mateo 7:15-20). (1 Juan 4:1) «Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo».
Es imposible trazar una línea fina de deslinde entre sueños y visiones.
Ellos venían bajo circunstancias diversas a hombres despiertos (Hechos 18:9) «Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche: No temas, sino habla, y no calles».
Las visiones bíblicas concernían tanto a situaciones inmediatas (Ezequiel 13:7) «¿No habéis visto visión vana, y no habéis dicho adivinación mentirosa, pues que decís: Dijo Jehová, no habiendo yo hablado?».
(I) EN EL AT. Los profetas saben y afirman que reciben comunicaciones de Dios, conocen sus secretos (Amós 3:7) «Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas». Asisten a su consejo (Jeremías 23:18, 22), (1 Reyes 22:19-23) y Dios les habla. Y les habla, según (Números 12:6-8), en sueños y v., mientras a Moisés le hablaba «boca a boca» ( teofanía). Los nombres hebreos que significan v. derivan de las raíces rá'á, ver, y házá, ver, mirar, considerar, y pueden, como estos verbos, indicar tanto la percepción de un objeto externo, como la de una imagen interna.
Consideradas desde el punto de vista psicológico, la mayoría de las apariciones descritas por los profetas parecen ser percepciones de imágenes internas, que, conforme a su propio testimonio, les fueron concedidas por Dios, «de la boca de Yahvéh» (Jeremías 23:16) «Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Jehová». Es decir, evocadas por Dios en su fantasía; imágenes que muy frecuentemente anunciaban acontecimientos futuros.
(II) EN EL NT. Visiones propiamente dichas, es decir, experiencias extáticas, sólo se mencionan de Pedro (Hechos 10:11-16), y luego muy frecuentes en el Ap; estas pueden compararse con los relatos apocalípticos de v. En la v. de Esteban se expresa la creencia judía de que los moribundos poseen el don de ver visiones. En los otros casos, se trata en el NT sólo de apariciones, en que no se presupone un ver extático.
Es imposible trazar una línea fina de deslinde entre sueños y visiones.
Ellos venían bajo circunstancias diversas a hombres despiertos (Daniel 10:7) «Y sólo yo, Daniel, vi aquella visión, y no la vieron los hombres que estaban conmigo, sino que se apoderó de ellos un gran temor, y huyeron y se escondieron»; (Hechos 9:7) «Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie», de día (Hechos 10:3) «Este vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio», o de noche (Génesis 46:2) «Y habló Dios a Israel en visiones de noche, y dijo: Jacob, Jacob. Y él respondió: Heme aquí». En el AT tanto los profetas escritores como los que no escribieron fueron receptores de visiones (Isaías 1:1) «Visión de Isaías hijo de Amoz, la cual vio acerca de Judá y Jerusalén en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá», (Nahum 1:1) «Profecía sobre Nínive. Libro de la visión de Nahum de Elcos». y (2 Samuel 7:17) «Conforme a todas estas palabras, y conforme a toda esta visión, así habló Natán a David», (1 Reyes 22:17-19), (2 Crónicas 9:29) «Los demás hechos de Salomón, primeros y postreros, ¿no están todos escritos en los libros del profeta Natán, en la profecía de Ahías silonita, y en la profecía del vidente Iddo contra Jeroboam hijo de Nabat?». Con tal vez una excepción (Números 24:4) «Dijo el que oyó los dichos de Dios, El que vio la visión del Omnipotente; Caído, pero abiertos los ojos», las visiones eran dadas sólo a hombres santos en el servicio de Dios. En el NT, Lucas especialmente manifiesta gran interés en las visiones (Lucas 1:22) «Pero cuando salió, no les podía hablar; y comprendieron que había visto visión en el santuario. El les hablaba por señas, y permaneció mudo». (Hechos 9:10) «Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor», (Hechos 8:3) «Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel». (Hechos 10:10) «Y tuvo gran hambre, y quiso comer; pero mientras le preparaban algo, le sobrevino un éxtasis». (Hechos 18:9) «Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche: No temas, sino habla, y no calles».
Las visiones bíblicas concernían tanto a situaciones inmediatas (Génesis 15:1-2), (Hechos 12:7) «Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos». como a más distantes, cual se ven en los escritos de Isaías, Ezequiel, Oseas, Miqueas, Daniel y Juan. En el AT falsos profetas simulaban visiones y eran denunciados (Jeremías 14:14) «Me dijo entonces Jehová: Falsamente profetizan los profetas en mi nombre; no los envié, ni les mandé, ni les hablé; visión mentirosa, adivinación, vanidad y engaño de su corazón os profetizan», (Jeremías 23:16) «Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Jehová». (Ezequiel 13:7) «¿No habéis visto visión vana, y no habéis dicho adivinación mentirosa, pues que decís: Dijo Jehová, no habiendo yo hablado?».
1. Imagen visual que impresiona a quien la experimenta con su caracter significativo y objetivo, pero que carece de todo estímulo sensorial o presencia física. Es la manifestación de algo inmaterial o trascendente a los sentidos. La v es diferente del sueño pues ocurre en estado de vigilia. Gen. ocurre en momentos de oración, éxtasis, trance o vivencia mística. Se la considera de origen sobrenatural y su propósito es la revelación de algo. Su contenido depende de la cultura religiosa propia. Su valor depende de su contenido ético y su aplicación a la vida práctica.
2. Discernimiento de la realidad y sentido de dirección que permite ver con anticipación lo que vendrá. La persona de v es aquella que tiene una idea optimista acerca del futuro, y que puede imaginar el camino que es necesario seguir para que así resulte.
Visión (heb. jâzôn y otras palabras afines; mar'eh y otras palabras afines, 'aparición', 'vista', 'visión'; gr. optasía; hórama; hórasis, 'visión', 'aparición'). Forma sobrenatural por medio de la cual Dios comunicaba su voluntad a sus siervos los profetas* (; etc.). Jâzôn, en general, es el término que mejor describe cualquier comunicación divina, al margen de la forma que tomara, mientras que marzeh se refiere definidamente a visiones en las cuales el profeta veía representada delante de él las verdades o los propósitos que Dios quería que impartiera a su pueblo. Una visión podía ocurrir mientras estaba despierto (; , 7), durante el día () o durante la noche (), o podía tomar la forma de un sueño (). La Biblia no establece una marcada diferencia entre visiones y sueños, con la excepción de que estos últimos sobrevenían mientras el profeta dormía. Durante la visión éste perdía la conciencia de lo que lo rodeaba, y el Espíritu de Dios controlaba a tal grado las zonas sensoriales de su cerebro que literalmente veía, oía y sentía lo que se le presentaba en visión. Esta podía contener instrucciones para el pueblo de Dios, o revelar hechos concernientes al futuro para capacitarlos para vivir más inteligentemente las horas del presente. Durante la visión el profeta a veces se sentía transportado a distancias considerables (-15; 8:3; 40:2; cf -4). 1208