así como el hijo del hombre no vino a ser servido, sino a servir, y dar su vida en rescate por muchos.
Apocalipsis 5:9 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento) Y cantan un himno nuevo: Eres digno de tomar el libro, y de abrir sus sellos, porque fuiste sacrificado, y compraste para Dios con tu sangre, hombres de toda tribu y lengua y pueblo y nación; Higit pang mga bersyonBiblia Reina Valera 1960 y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; Biblia Nueva Traducción Viviente Y cantaban un nuevo canto con las siguientes palabras: «Tú eres digno de tomar el rollo y de romper los sellos y abrirlo. Pues tú fuiste sacrificado y tu sangre pagó el rescate para Dios de gente de todo pueblo, tribu, lengua y nación. Biblia Católica (Latinoamericana) Y cantaban este cántico nuevo:
Eres digno de tomar el libro
y de abrir sus sellos,
porque fuiste degollado
y con tu sangre compraste para Dios
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación. La Biblia Textual 3a Edicion Y cantan un cántico nuevo, diciendo: ¡Digno eres de tomar el rollo, y de abrir sus sellos, Porque Tú fuiste inmolado, Y con tu sangre° redimiste para Dios, De toda tribu y lengua y pueblo y nación; Biblia Serafín de Ausejo 1975 Y cantan un cántico nuevo, diciendo: 'Digno eres de tomar el rollo y de abrir sus sellos, porque fuiste degollado, y rescataste para Dios con tu sangre a hombres de toda tribu y lengua y pueblo y nación. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y cantaban un cántico nuevo, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y nos has redimido para Dios con tu sangre, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; |
así como el hijo del hombre no vino a ser servido, sino a servir, y dar su vida en rescate por muchos.
porque esto es mi sangre, la de la nueva alianza, la cual es derramada por muchos para remisión de pecados.
Mirad por vosotros mismos y por todo el rebaño en que el santo Espíritu os puso por obispos para apacentar la iglesia del Señor que se adquirió por la sangre propia.
porque fuisteis comprados por precio. Glorificad, pues, a Dios con vuestro cuerpo.
en quien tenemos la redención por su sangre, la remisión de los pecados según la riqueza de su gracia
hablándoos a vosotros mismos con salmos, himnos y cánticos espirituales, cantando y salmeando con vuestros corazones al Señor,
con tal que permanezcáis en la fe, bien fundados y firmes, y sin ser removidos de la esperanza del evangelio que oísteis, el cual fué predicado en toda la creación que hay debajo del cielo, cuyo ministro' yo Pablo vine a ser.
que se dio a sí mismo por nosotros para que nos librase de toda iniquidad y se purificase a sí mismo un pueblo propio, celoso de buenas obras (Deut. 7:6).
Hubo también falsos profetas en el pueblo, como también entre vosotros habrá falsos doctores los cuales introducirán herejías de perdición, y negarán al Soberano que los rescató, trayendo sobre sí mismos pronta perdición.
Mas si en la luz andamos, como él está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesu-Cristo su hijo nos purifica de todo pecado.
Y él es propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por todo el mundo.
Y díceme: Es menester que otra vez profetices sobre muchos pueblos, naciones y lenguas y reyes.
Y de los pueblos, tribus y lenguas y naciones miran los cadáveres de ellos, tres días y medio, y no dejan que sean puestos en sepulcros los cadáveres de ellos.
y fuéle dado hacer guerra a los santos y vencerlos, (c. 11:7; Dan. 7:21; 8:12, 24; 11:31). Y fuéle dada potestad sobre toda tribu y pueblo y lengua y nación,
y le rendirán homenaje todos los que habitan sobre la tierra cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida del Cordero que está inmolado. c. 17, 8.
Y vi otro ángel volando por medio del cielo, teniendo mensaje eterno a llevar a los habitantes de la tierra, a toda nación y tribu y lengua y pueblo,
Y cantaban el himno de Moisés, servidor de Dios, y el himno del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso. Justos y verdaderos son tus caminos, Rey de las naciones.
Y me dice:'Las aguas que viste donde está sentada la prostituta, son pueblos y muchedumbres y naciones y lenguas,
Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y la potencia, porque tú criaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas (Nehem. 9:6).
diciendo con gran voz: Digno es el Cordero que fué sacrificado de recibir potencia, riqueza, sabiduría, fuerza, honor, gloria y bendición.
Y vi, y he aquí en medio del trono y de los cuatro seres y en medio de los ancianos, un Cordero que estaba como sacrificado, teniendo siete cuernos y siete ojos que son los siete espíritus de Dios, enviados por toda la tierra.