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Isaías 9:4 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

4 (3) Tú nos has liberado de los que nos esclavizaron. Tu victoria sobre ellos fue tan grande como tu victoria sobre el pueblo de Madián.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Porque tú quebraste su pesado yugo, y la vara de su hombro, y el cetro de su opresor, como en el día de Madián.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Pues tú quebrantarás el yugo de su esclavitud y levantarás la pesada carga de sus hombros. Romperás la vara del opresor, tal como lo hiciste cuando destruiste al ejército de Madián.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Los zapatos que hacían retumbar la tierra y los mantos manchados de sangre van a ser quemados: el fuego los devorará.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Porque el yugo de su carga y la vara de su hombro, Y el cetro de su opresor,° Los quebraste, como en el día de Madián.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Porque toda bota que pisa con estrépito y el manto empapado de sangre serán combustible, pasto del fuego.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Porque tú quebraste su pesado yugo, y la vara de su hombro, y el cetro de su opresor, como en el día de Madián.

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Otras versiones



Isaías 9:4
24 Referencias Cruzadas  

Defenderás tu vida con el filo de tu espada, y estarás al servicio de tu hermano, pero cuando llegues a ser poderoso te librarás de su dominio».


No siempre los malvados reinarán sobre el pueblo de Dios, para que la gente buena no practique la maldad.


6 (7) «Te he quitado de los hombros la carga que llevabas; ya no tienes que cargar esos ladrillos tan pesados.


»Por eso el Dios todopoderoso mandará una enfermedad; una alta fiebre dejará sin fuerzas a ese rey y a todo su ejército.


»Dios dice: “Estoy muy enojado; por eso usaré al rey de Asiria para castigar a los que me ofenden.


Haré pedazos a los asirios que ahora ocupan mi tierra; los aplastaré en mis montañas. ¡Libraré a mi pueblo de su esclavitud!


»Yo me enojé con mi pueblo; me enojé con los israelitas y los dejé caer en tu poder. Pero tú, Babilonia, no te compadeciste de ellos, y maltrataste a los ancianos con una carga muy pesada.


Haré que sus opresores se coman su propia carne y se emborrachen con su sangre. Así sabrá toda la humanidad que yo soy el único Dios, soy el Dios todopoderoso, y el salvador de Israel».


No olviden que yo soy su creador, yo soy el que extendió los cielos y afirmó la tierra. No teman al enemigo que con furia quiere destruirlos. Frente a mi poder toda su furia desaparece.


»¡Jerusalén, levántate! ¡Sacúdete el polvo! ¡Quítate del cuello las cadenas, y siéntate en el trono!


La justicia te hará fuerte, y no volverás a sentir miedo.


5 (4) Tú echarás al fuego las botas de los soldados y sus ropas manchadas de sangre.


Todos sus vecinos y conocidos llorarán por esta famosa nación, y dirán: “¡Pobrecita de Moab! ¡Miren cómo se vino abajo una nación tan grande y poderosa!”


Yo soy el Dios de Israel. Yo los saqué de Egipto y les di libertad. Deben sentirse orgullosos de esto, pues nunca más volverán a ser esclavos.