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Deuteronomio 4:2 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

No cambien ninguno de los mandamientos que yo les he dado de parte de Dios; más bien, obedézcanlos.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordeno.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

No agregues ni quites nada a estos mandatos que te doy. Simplemente obedece los mandatos del Señor tu Dios que te doy.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

No añadirás nada a lo que yo te mando, y no le quitarás nada, sino que guardarás los mandamientos de Yavé, tu Dios, tal como yo se lo ordeno.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Nada añadiréis a la palabra que yo os mando ni de ella quitaréis,° para que guardéis los mandamientos de YHVH vuestro Dios que yo os ordeno.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Nada añadiréis a lo que yo os mando, ni de ello quitaréis nada, sino que guardaréis los mandamientos de Yahveh, vuestro Dios, que yo os ordeno.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordeno.

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Otras versiones



Deuteronomio 4:2
21 Referencias Cruzadas  

Así confiaremos en Dios, tendremos presentes sus grandes hechos y cumpliremos sus mandamientos.


No añadas a sus palabras ninguna idea tuya, porque puede reprenderte y mostrar que eres un mentiroso.


Puedo terminar este libro diciendo que ya todo está dicho. Todo lo que debemos hacer es alabar a Dios y obedecerlo.


«Ve al patio de mi templo. Quiero que hables con la gente de toda Judá que viene a adorarme. Comunícales todo lo que te voy a decir.


Yo les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni siquiera un punto o una coma se quitará de la ley, hasta que todo se cumpla.


»Esta es otra orden que dio Moisés hace muchísimo tiempo: “Amen a su prójimo y odien a su enemigo”.


Hermanos míos, les voy a dar un ejemplo que cualquiera puede entender. Cuando una persona hace un pacto con otra, y lo firma, nadie puede anularlo ni agregarle nada.


32 (13.1) Por lo tanto, cumplan todos estos mandamientos, sin quitarles ni añadirles nada.


1 (2) »Si algún profeta viene y les dice que tuvo una visión, o les anuncia que algo milagroso está por suceder,


»Yo, Moisés, les di la ley de Dios, que para ustedes es lo más preciado.


Luego me ordenó que yo les enseñara los mandamientos que ustedes debían cumplir en la tierra que estaban por ocupar.


Hoy les entrego las leyes de Dios. Obedézcanlas, y vivirán mucho tiempo en la tierra que Dios les va a dar para siempre».


»Nuestro Dios me ha ordenado enseñarles todos sus mandamientos, para que ustedes los obedezcan en el territorio que van a ocupar. Así, cuando los demás pueblos oigan hablar de ellos, dirán que ustedes son un gran pueblo, sabio y entendido, pues tienen buenas enseñanzas y saben obedecerlas.


Espero que nunca cambien de opinión, y que siempre me adoren y obedezcan mis mandamientos. Así, tanto a ellos como a sus descendientes les irá bien.


»Por eso, israelitas, no dejen de obedecer ni uno solo de los mandamientos de su Dios.


Solo te pido que seas muy fuerte y valiente. Así podrás obedecer siempre todas las leyes que te dio mi servidor Moisés. No desobedezcas ni una sola de ellas, y te irá bien por dondequiera que vayas.