Porque yo detesto el repudio -dice Yahveh, Dios de Israel-, y a quien encubre bajo su vestido la violencia -dice Yahveh Sebaot-. Guardad, pues, vuestro espíritu y no seáis infieles.
Marcos 10:2 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Se acercan a él también algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le preguntaban si es lícito al marido despedir a su mujer. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y se acercaron los fariseos y le preguntaron, para tentarle, si era lícito al marido repudiar a su mujer. Biblia Nueva Traducción Viviente Unos fariseos se acercaron y trataron de tenderle una trampa con la siguiente pregunta: —¿Está bien permitir que un hombre se divorcie de su esposa? Biblia Católica (Latinoamericana) En eso llegaron unos (fariseos que querían ponerle a prueba,) y le preguntaron: '¿Puede un marido despedir a su esposa?' La Biblia Textual 3a Edicion Y acercándose unos fariseos, le preguntaban, para tentarlo, si es lícito a un hombre repudiar a su mujer. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y viniendo los fariseos, para tentarle, le preguntaron: ¿Es lícito al marido divorciarse de su esposa? Biblia Traducción en Lenguaje Actual Unos fariseos se acercaron a él para ponerle una trampa, y le preguntaron: —¿Puede un hombre divorciarse de su esposa? |
Porque yo detesto el repudio -dice Yahveh, Dios de Israel-, y a quien encubre bajo su vestido la violencia -dice Yahveh Sebaot-. Guardad, pues, vuestro espíritu y no seáis infieles.
Entonces se le acercan sus discípulos y le dicen: '¿Sabes que los fariseos, al oír tus palabras, se han escandalizado?'.
Se le acercaron los fariseos y saduceos, y, para ponerle a prueba, le pidieron que les hiciera ver alguna señal venida del cielo.
Se le acercaron algunos fariseos para ponerle a prueba y le preguntaron: '¿Puede uno despedir a su mujer por un motivo cualquiera?'.
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el reino de los cielos! Pues ni vosotros entráis ni a los que están entrando les dejáis entrar.
Pero los fariseos decían: 'Por arte del príncipe de los demonios expulsa éste a los demonios'.
Y partiendo de allí, viene a la región de Judea y al otro lado del Jordán; y de nuevo se reúnen en torno a él las muchedumbres y, como de costumbre, se puso a enseñarles.
Salieron los fariseos y se pusieron a discutir con él, pidiéndole, para ponerle a prueba, una señal venida del cielo.
Él se puso a recomendarles: '¡Estad alerta! Tened cuidado con la levadura de los fariseos y con la levadura de Herodes'.
Pero el Señor le dijo: 'De manera que vosotros, los fariseos, purificáis por fuera la copa y el plato, pero vuestro interior está lleno de rapacidad y malicia.
Estaban oyendo todo esto los fariseos, que son avarientos, y se burlaban de él.
Los fariseos y sus escribas murmuraban y decían a los discípulos: '¿Por qué coméis y bebéis con los publicanos y pecadores?'.
Los escribas y los fariseos lo espiaban a ver si lo curaba en sábado, para encontrar de qué acusarlo.
Pero los fariseos y los doctores de la ley frustraron el plan de Dios respecto de ellos mismos por rechazar aquel bautismo.
Los pontífices y los fariseos reunieron el sanedrín y decían: '¿Qué hacemos, en vista de que este hombre realiza tantas señales?
Es que los pontífices y los fariseos habían dado ya órdenes de que todo el que supiera dónde estaba lo denunciara, para ir ellos a prenderlo.
Al enterarse los fariseos de que el pueblo rumoreaba esto acerca de él, los pontífices y los fariseos enviaron guardias para prenderlo.
Decían esto para tenderle un lazo, con el fin de tener de qué acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía en el suelo con el dedo.
Ni tentemos al Señor, como lo tentaron algunos de ellos, que perecieron por causa de las serpientes.