Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Marcos 10:2 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 Y viniendo los fariseos, para tentarle, le preguntaron: ¿Es lícito al marido divorciarse de su esposa?

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

2 Y se acercaron los fariseos y le preguntaron, para tentarle, si era lícito al marido repudiar a su mujer.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

2 Unos fariseos se acercaron y trataron de tenderle una trampa con la siguiente pregunta: —¿Está bien permitir que un hombre se divorcie de su esposa?

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

2 En eso llegaron unos (fariseos que querían ponerle a prueba,) y le preguntaron: '¿Puede un marido despedir a su esposa?'

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

2 Y acercándose unos fariseos, le preguntaban, para tentarlo, si es lícito a un hombre repudiar a su mujer.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 Se acercan a él también algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le preguntaban si es lícito al marido despedir a su mujer.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

2 Unos fariseos se acercaron a él para ponerle una trampa, y le preguntaron: —¿Puede un hombre divorciarse de su esposa?

Ver Capítulo Copiar




Marcos 10:2
25 Referencias Cruzadas  

Porque Jehová Dios de Israel dice que Él aborrece el divorcio; y al que cubre la violencia con su vestidura, dice Jehová de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales.


Entonces vinieron los discípulos, y le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra?


Y vinieron los fariseos y los saduceos para tentarle, y le pidieron que les mostrase señal del cielo.


Entonces vinieron a Él los fariseos, tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su esposa por cualquier causa?


Entonces uno de ellos, que era intérprete de la ley, pregunto por tentarle, diciendo:


Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino del cielo delante de los hombres; porque ni entráis, ni a los que están entrando dejáis entrar.


Pero los fariseos decían: Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios.


Y levantándose de allí, vino a las costas de Judea al otro lado del Jordán. Y volvió el pueblo a acudir a Él, y otra vez les enseñaba como solía.


Y Él respondiendo, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés?


Y vinieron los fariseos y comenzaron a altercar con Él, y tentándole, le pedían señal del cielo.


Y les mandó, diciendo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes.


Y el Señor le dijo: Ahora, vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera de la copa y del plato; pero por dentro estáis llenos de rapiña y de maldad.


Y oían también todas estas cosas los fariseos, los cuales eran avaros, y se burlaban de Él.


Y los escribas y los fariseos murmuraban contra sus discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con los publicanos y pecadores?


Y le acechaban los escribas y los fariseos, para ver si sanaría en sábado, para hallar de qué acusarle.


Pero los fariseos y los doctores de la ley, rechazaron el consejo de Dios contra sí mismos, no siendo bautizados por él.


Entonces los príncipes de los sacerdotes y los fariseos reunieron el concilio, y dijeron: ¿Qué haremos? Porque este hombre hace muchos milagros.


Y los príncipes de los sacerdotes y los fariseos habían dado orden, que si alguno supiese dónde estaba, lo manifestase, para que le prendiesen.


Los fariseos oyeron al pueblo que murmuraba de Él estas cosas; y los príncipes de los sacerdotes y los fariseos enviaron alguaciles para que le prendiesen.


¿Acaso ha creído en Él alguno de los príncipes, o de los fariseos?


Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo, como si no les oyera.


Ni tentemos a Cristo, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos