Yo haré de ti una nación grande; te bendeciré y engrandeceré tu nombre, y tú mismo serás bendición.
Ezequiel 34:26 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Haré de ellas y de los alrededores de mi colina una bendición; haré que llueva a su tiempo: serán lluvias de bendición. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y daré bendición a ellas y a los alrededores de mi collado, y haré descender la lluvia en su tiempo; lluvias de bendición serán. Biblia Nueva Traducción Viviente Bendeciré a mi pueblo y a sus hogares alrededor de mi colina sagrada. En la temporada oportuna les enviaré las lluvias que necesiten; habrá lluvias de bendición. Biblia Católica (Latinoamericana) Las instalaré alrededor de mi colina y haré que caiga la lluvia a su tiempo, será una lluvia de bendición. La Biblia Textual 3a Edicion Y haré que ellas y los alrededores de mi collado sean una bendición, y haré descender la lluvia en su tiempo, y serán lluvias de bendición. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y daré bendición a ellas y a los alrededores de mi collado; y haré descender la lluvia en su tiempo, lluvias de bendición serán. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Yo los dejaré vivir alrededor de mi monte, y les enviaré abundantes lluvias en el momento oportuno. |
Yo haré de ti una nación grande; te bendeciré y engrandeceré tu nombre, y tú mismo serás bendición.
Estará el arco en las nubes y, al verlo, me acordaré de la alianza eterna entre Dios y todo ser viviente de toda carne que hay sobre la tierra'.
y como rocío del Hermón, que cae sobre las montañas de Sión. Allí manda el Señor su bendición, la vida para siempre.
Montaña de Dios, montaña de Basán, montaña de altos picos, montaña de Basán,
la tierra retumbó y los cielos gotearon, a la presencia del Dios del Sinaí, ante Yahveh, Dios de Israel.
Al pasar por el valle de los bálsamos, lo tornan manantial, y la lluvia primera lo viste de sus dádivas.
Aquel día, Israel será un tercero con Egipto y Asiria; y, en medio de la tierra, una bendición con la cual la bendecirá Yahveh Sebaot en estos términos: '¡Bendito sea Egipto, mi pueblo; Asiria, la obra de mis manos; e Israel, mi heredad!'.
Cuando se derrame sobre nosotros el espíritu de lo alto, el desierto será un vergel, y el vergel parecerá un bosque:
Dichosos vosotros, que sembraréis junto a todas las aguas y dejaréis sueltos al buey y al asno.
Derramaré agua sobre el sediento suelo, arroyos sobre el sequedal; derramaré mi espíritu sobre tu estirpe y mi bendición sobre tus vástagos:
los llevaré a mi santa montaña y los alegraré en mi casa de oración. Sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptados sobre mi altar; porque mi casa es casa de oración, y así la llamarán todos los pueblos.
porque en mi monte santo, en el monte excelso de Israel -oráculo del Señor Yahveh-, allí toda la casa de Israel, toda entera me servirá en el país; allí me complaceré en ellos y allí reclamaré vuestras ofertas, las primicias de vuestros dones y todas vuestras ofrendas sagradas.
Las apacentaré en buenos pastos; en los montes de Israel tendrán sus dehesas; sestearán allí, en buenas dehesas, y pacerán jugosos pastos en los montes de Israel.
Haré brotar para ellos un plantío famoso, de modo que no volverán a ser consumidos por el hambre en el país, ni tendrán que soportar más el ultraje de las naciones.
'En cuanto a vosotras, montañas de Israel, echaréis vuestras ramas y produciréis vuestros frutos para mi pueblo Israel, pues está próximo a llegar.
Hijos de Sión, alegraos, gozaos en Yahveh, vuestro Dios, porque él os concede la lluvia de otoño en justicia, hace caer sobre vosotros lluvia abundante: lluvia de otoño y de primavera, como antaño.
Yo os mandaré mi bendición el año sexto, de modo que os produzca frutos para tres años.
os mandaré la lluvia a su tiempo, la tierra rendirá sus productos y los árboles del campo darán su fruto.
Pedid a Yahveh la lluvia en el tiempo de la lluvia tardía. Es Yahveh quien forma las nubes y derrama la lluvia, quien da el pan al hombre y la hierba al campo.
porque sembraré la paz: la viña dará su fruto, la tierra su producto y el cielo su rocío. Y yo daré en posesión al resto de este pueblo todas estas cosas.
Así como fuisteis maldición en las naciones, casa de Judá y casa de Israel, así os libraré y seréis bendición. ¡No temáis! ¡Sean fuertes vuestras manos!'
'Así dice Yahveh Sebaot: sucederá en aquellos días que diez hombres de diferentes lenguas de las naciones asirán por la orla del manto a un judío, diciéndole: 'Queremos ir con vosotros, pues hemos oído que Dios está con vosotros'.'
Llevad todos los diezmos a la casa del tesoro, para que haya alimentos en mi casa. Haced la prueba -dice Yahveh Sebaot-, y veréis si no os abro las compuertas del cielo y no derramo sobre vosotros bendición sin medida.
Sin embargo, dio siempre testimonio de sí mismo haciendo el bien, enviándoos desde el cielo las lluvias y las estaciones fructíferas, colmando de sustento y de alegría vuestros corazones'.
Yahveh te abrirá el rico tesoro del cielo para darle a su tiempo la lluvia a tu tierra y para bendecir todas sus empresas; así tú prestarás a muchas naciones, y de ninguna tendrás que tomar prestado.