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Ezequiel 34:27 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

27 El árbol del campo dará su fruto, la tierra dará sus productos y vivirán sin temor en su país. Sabrán que yo soy Yahveh cuando rompa las coyundas de su yugo y los libre de la mano de quienes los esclavizan.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

27 Y el árbol del campo dará su fruto, y la tierra dará su fruto, y estarán sobre su tierra con seguridad; y sabrán que yo soy Jehová, cuando rompa las coyundas de su yugo, y los libre de mano de los que se sirven de ellos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

27 Los huertos y los campos de mi pueblo darán cosechas abundantes y todos vivirán seguros. Una vez que yo rompa las cadenas de su esclavitud y los rescate de quienes los esclavizaron, entonces ellos sabrán que yo soy el Señor.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

27 El árbol de los campos dará su fruto y la tierra, su cosecha; mi pueblo vivirá seguro en su tierra, porque habré roto su yugo y los habré librado de manos de los opresores. Entonces sabrán que yo soy Yavé.

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La Biblia Textual 3a Edicion

27 El árbol del campo dará su fruto, y la tierra dará su fruto, y estarán seguras en su tierra, y sabrán que Yo soy YHVH, cuando rompa las coyundas de su yugo, y las haya librado de mano de aquellos que se servían de ellas.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

27 Y el árbol del campo dará su fruto, y la tierra dará su fruto, y estarán a salvo sobre su tierra; y sabrán que yo soy Jehová, cuando yo haya quebrado las coyundas de su yugo, y los haya librado de mano de los que se sirven de ellos.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

27 Los árboles del campo darán sus frutos, la tierra dará su cosecha, y ustedes vivirán tranquilos en su propia tierra. Y cuando yo los libre de quienes los hicieron esclavos, reconocerán que soy el Dios de Israel.

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Ezequiel 34:27
39 Referencias Cruzadas  

Con las piedras del campo mantendrás un pacto, y las fieras estarán en paz contigo.


Que los pueblos te alaben, oh Señor, que te alaben los pueblos, todos juntos.


de la tierra brotará la lealtad, desde el cielo velará la justicia.


Si te sientas, no tendrás sobresaltos; si te acuestas, tu sueño será tranquilo.


Sucederá en aquel día: será quitada su carga de tu hombro, y su yugo de tu cuello será roto. Subió desde Rimón,


No habrá allí leones, no se encontrarán bestias feroces. Los redimidos la recorrerán,


Aquel día el brote de Yahveh será hermosura y gloria; y el fruto del país, honor y esplendor para los supervivientes de Israel.


para alegrar a los enlutados de Sión; para darles corona en vez de ceniza, óleo de alegría en vez de luto, canto de alabanza en vez de apocamiento. Se les llamará terebintos de justicia, plantación de Yahveh para gloria suya.


Porque toda bota que pisa con estrépito y el manto empapado de sangre serán combustible, pasto del fuego.


Desde antiguo quebraste tu yugo, tus coyundas has roto, diciendo: 'No quiero servir', cuando sobre toda colina elevada y bajo todo árbol frondoso te echabas como prostituta.


Y pondré al frente de ellas pastores que las apacentarán de tal modo que no temerán más ni se asustarán ni se perderá ninguna' -oráculo de Yahveh-.


pues también ellas serán esclavizadas por naciones poderosas y grandes reyes, y así les pagaré, de acuerdo con sus acciones y según las obras de sus manos.


Todas las naciones le servirán, a él, a su hijo y al hijo de su hijo, hasta que también a su país le llegue el tiempo en que naciones numerosas y reyes poderosos lo esclavicen.


Sucederá en aquel día -oráculo de Yahveh Sebaot- que romperé el yugo de su cuello y quebraré sus coyundas. No lo esclavizarán ya extranjeros;


Así dice el Señor Yahveh: 'Cuando yo recoja a la casa de Israel de los pueblos por donde anda dispersa, manifestaré en ella mi santidad a los ojos de las naciones y residirán en el país que entregué a mi siervo Jacob.


En Tafnis se nublará el día, cuando allí quiebre yo los cetros de Egipto y aniquile su orgulloso poder. A ella la cubrirá una nube, sus hijas irán al cautiverio.


Y sabrán que yo soy Yahveh cuando haya hecho del país una desolación y un desierto, por todas las abominaciones que cometieron.'


Así dice el Señor Yahveh: 'Aquí estoy yo contra los pastores: reclamaré mis ovejas de su mano; no les permitiré pastorear el rebaño, para que los pastores no se apacienten más a sí mismos; libraré mis ovejas de su boca, para que no les sirvan de alimento'.'


Haré con ellas una alianza de paz, y acabaré con los animales salvajes del país. Morarán seguras en el desierto y dormirán en los bosques.


Haré brotar para ellos un plantío famoso, de modo que no volverán a ser consumidos por el hambre en el país, ni tendrán que soportar más el ultraje de las naciones.


Os libraré de todas vuestras impurezas. Llamaré al trigo y lo multiplicaré, y no os impondré más el hambre.


Multiplicaré el fruto de los árboles y los productos del campo, para que no tengáis que soportar más el oprobio del hambre entre las naciones.


'En cuanto a vosotras, montañas de Israel, echaréis vuestras ramas y produciréis vuestros frutos para mi pueblo Israel, pues está próximo a llegar.


Te dirás: 'Subiré contra un país de ciudades sin muros, iré contra gentes confiadas que viven tranquilas, habitantes todos ellos de ciudades sin murallas, que no tienen ni cerrojos ni puertas'.


Al cabo de muchos días recibirás una orden. Al final de esos años irás a un país rescatado de la espada, cuya gente, recogida de muchos pueblos, está en los montes de Israel, que habían sido una desolación permanente. Esta gente ha sido sacada de entre los pueblos, y ahora viven todos ellos tranquilos.


Soportarán su confusión y el peso de las infidelidades que cometieron contra mí, cuando vivan tranquilos en su país sin que nadie los inquiete.


Y sabrán que yo soy Yahveh, su Dios, cuando, después de haberlos desterrado entre las naciones, los reúna en su país sin olvidarme de ninguno de ellos.


Junto al río, a su orilla, por uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles frutales, cuyo follaje no se marchitará y cuyo fruto no se agotará; cada mes producirán nuevos frutos, porque sus aguas manan del santuario. Sus frutos servirán de alimento y sus hojas de medicina'.


Vendrán desde Egipto temblando como pájaros, como palomas desde el país de Asiria; y yo los haré habitar en sus casas -oráculo de Yahveh-.


Aquel día haré en su favor un pacto con los animales del campo, con las aves del cielo y con los reptiles de la tierra; quebraré y arrojaré del país arcos, lanzas y espadas y haré que descansen tranquilos.


Yo soy Yahveh, vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto para que no fueseis esclavos suyos. Rompí las coyundas de vuestro yugo, y os he hecho andar con la cabeza erguida.'


os mandaré la lluvia a su tiempo, la tierra rendirá sus productos y los árboles del campo darán su fruto.


Daré paz a la tierra, y dormiréis sin que nadie os inquiete. Haré desaparecer del país las bestias dañinas y no pasará por vuestra tierra la espada.


porque sembraré la paz: la viña dará su fruto, la tierra su producto y el cielo su rocío. Y yo daré en posesión al resto de este pueblo todas estas cosas.


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