La vida es una sucesión de altibajos, emocionales, sin embargo Dios nos llama a ser como los árboles plantados junto a un río, cuya estabilidad permite que sus hojas no caigan sin importar las inclemencias el tiempo. Cuando pasamos por momentos de desánimo y aflicción, sentimos que nunca podremos salir de allí. Afortunadamente, Dios en su infinita misericordia, siempre trae palabras de aliento, su palabra nos ayudan a levantarnos, solo debemos tener un corazón dispuesto a Él y pronto pasaremos esos momentos difíciles. Dios está contigo no estás solo, Dios sanará todas tus heridas y te llenará de gozo. Esperamos en Cristo que puedas sentir ese refrigerio necesario del espíritu Santo en tu vida, y oramos para que Dios aliente tu corazón y vivifique tus fuerzas.
Den gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para ustedes en Cristo Jesús.
¶El Señor te bendiga y te guarde;
¶El Señor haga resplandecer Su rostro sobre ti, Y tenga de ti misericordia;
¶El Señor alce sobre ti Su rostro, Y te dé paz”.
Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de ustedes.
teniendo el mismo conflicto que vieron en mí, y que ahora oyen que está en mí.
Pido siempre con gozo en cada una de mis oraciones por todos ustedes,
¶Porque Tú formaste mis entrañas; Me hiciste en el seno de mi madre.
Te daré gracias, porque asombrosa y maravillosamente he sido hecho; Maravillosas son Tus obras, Y mi alma lo sabe muy bien.
Siempre doy gracias a mi Dios por ustedes, por la gracia de Dios que les fue dada en Cristo Jesús.
Gracia y paz a ustedes de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
Pero por obra Suya están ustedes en Cristo Jesús, el cual se hizo para nosotros sabiduría de Dios, y justificación, santificación y redención,
para que, tal como está escrito: «El que se gloría, que se gloríe en el Señor».
Siempre doy gracias a mi Dios por ustedes, por la gracia de Dios que les fue dada en Cristo Jesús.
Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito.
Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud.
«Antes que Yo te formara en el seno materno, te conocí, Y antes que nacieras, te consagré; Te puse por profeta a las naciones».
Porque Yo sé los planes que tengo para ustedes”, declara el Señor, “planes de bienestar y no de calamidad, para darles un futuro y una esperanza.
Mas ahora, así dice el Señor tu Creador, oh Jacob, Y el que te formó, oh Israel: «No temas, porque Yo te he redimido, Te he llamado por tu nombre; Mío eres tú.
«Ustedes son Mis testigos», declara el Señor, «Y Mi siervo a quien he escogido, Para que me conozcan y crean en Mí, Y entiendan que Yo soy. Antes de Mí no fue formado otro dios, Ni después de Mí lo habrá.
-»Yo, Yo soy el Señor, Y fuera de Mí no hay salvador.
-»Yo soy el que lo he anunciado, he salvado y lo he proclamado, Y no hay entre ustedes dios extraño. Ustedes, pues, son Mis testigos», declara el Señor, «Y Yo soy Dios.
-»Aun desde la eternidad, Yo soy, Y no hay quien libre de Mi mano. Yo actúo, ¿y quién lo revocará?».
¶Así dice el Señor su Redentor, el Santo de Israel: «Por su causa envié a Babilonia E hice descender como fugitivos a todos ellos, Es decir, a los caldeos, en las naves de las cuales se gloriaban.
-»Yo soy el Señor, su Santo, El Creador de Israel, su Rey».
Así dice el Señor, Que abre camino en el mar Y sendero en las aguas impetuosas;
El que hace salir carro y caballo, Ejército y fuerza (A una se echarán y no se levantarán, Como mecha han sido apagados y extinguidos):
«No recuerden las cosas anteriores Ni consideren las cosas del pasado.
-»Yo hago algo nuevo, Ahora acontece; ¿No lo perciben? Aun en los desiertos haré camino Y ríos en los lugares desolados.
-»Cuando pases por las aguas, Yo estaré contigo, Y si por los ríos, no te cubrirán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, Ni la llama te abrasará.
Hijo mío, no te olvides de mi enseñanza, Y tu corazón guarde mis mandamientos,
Entonces tus graneros se llenarán con abundancia Y tus lagares rebosarán de vino nuevo.
Hijo mío, no rechaces la disciplina del Señor Ni aborrezcas Su reprensión,
Porque el Señor ama a quien reprende, Como un padre al hijo en quien se deleita.
¶Bienaventurado el hombre que halla sabiduría Y el hombre que adquiere entendimiento.
Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, Y sus utilidades mejor que el oro fino.
Es más preciosa que las joyas, Y nada de lo que deseas se compara con ella.
Larga vida hay en su mano derecha, En su mano izquierda, riquezas y honra.
Sus caminos son caminos agradables Y todas sus sendas, paz.
Es árbol de vida para los que echan mano de ella, Y felices son los que la abrazan.
Con sabiduría fundó el Señor la tierra, Con inteligencia estableció los cielos.
Porque largura de días y años de vida Y paz te añadirán.
Y el Dios de la esperanza los llene de todo gozo y paz en el creer, para que abunden en esperanza por el poder del Espíritu Santo.
Él reserva la prosperidad para los rectos Y es escudo para los que andan en integridad,
Guarda las sendas del juicio, Y preserva el camino de Sus santos.
-»Aun hasta su vejez, Yo seré el mismo, Y hasta sus años avanzados, Yo los sostendré. Yo lo he hecho, y Yo los cargaré; Yo los sostendré, y Yo los libraré.
Estoy convencido precisamente de esto: que el que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús.
El Señor cumplirá Su propósito en mí; Eterna, oh Señor, es Tu misericordia; No abandones las obras de Tus manos.
Que las misericordias del Señor jamás terminan, Pues nunca fallan Sus bondades;
Son nuevas cada mañana; ¡Grande es Tu fidelidad!
Bueno es dar gracias al Señor, Y cantar alabanzas a Tu nombre, oh Altísimo;
¶Pero Tú has exaltado mi poder como el del búfalo; He sido ungido con aceite fresco.
Mis ojos satisfechos han mirado a los que me acechaban, Y oyen mis oídos de los malhechores que se levantan contra mí.
El justo florecerá como la palma, Crecerá como cedro en el Líbano.
Plantados en la casa del Señor, Florecerán en los atrios de nuestro Dios.
Aun en la vejez darán fruto; Estarán vigorosos y muy verdes,
Para anunciar cuán recto es el Señor; Él es mi Roca, y que en Él no hay injusticia.
Anunciar por la mañana Tu bondad, Y Tu fidelidad por las noches,
Porque somos hechura Suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.
Te daré gracias, porque asombrosa y maravillosamente he sido hecho; Maravillosas son Tus obras, Y mi alma lo sabe muy bien.
Vengan, cantemos con gozo al Señor, Aclamemos con júbilo a la roca de nuestra salvación.
Por cuarenta años me repugnó aquella generación, Y dije: «Es un pueblo que se desvía en su corazón Y no conocen Mis caminos.
-»Por tanto, juré en Mi ira: Ciertamente no entrarán en Mi reposo».
Vengamos ante Su presencia con acción de gracias; Aclamemos a Él con salmos.
Pero los que esperan en el Señor Renovarán sus fuerzas. Se remontarán con alas como las águilas, Correrán y no se cansarán, Caminarán y no se fatigarán.
Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de ustedes.
teniendo el mismo conflicto que vieron en mí, y que ahora oyen que está en mí.
Pido siempre con gozo en cada una de mis oraciones por todos ustedes,
por su participación en el evangelio desde el primer día hasta ahora.
Estoy convencido precisamente de esto: que el que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús.
Confía en el Señor con todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propio entendimiento.
Reconócelo en todos tus caminos, Y Él enderezará tus sendas.
-»Lo principal es la sabiduría; adquiere sabiduría, Y con todo lo que obtengas adquiere inteligencia.
Porque sol y escudo es el Señor Dios; Gracia y gloria da el Señor; Nada bueno niega a los que andan en integridad.
-»Ya que eres precioso a Mis ojos, Digno de honra, y Yo te amo, Entregaré a otros hombres en lugar tuyo, Y a otros pueblos por tu vida.
¡Aleluya! Cuán bienaventurado es el hombre que teme al Señor, Que mucho se deleita en Sus mandamientos.
¶Lo verá el impío y se irritará; Rechinará los dientes y se consumirá; El deseo de los impíos perecerá.
Poderosa en la tierra será su descendencia; La generación de los rectos será bendita.
-”No temas, porque Yo estoy contigo; No te desalientes, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, Sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia”.
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, ahora han sido hechas nuevas.
El Señor es mi pastor, Nada me faltará.
En lugares de verdes pastos me hace descansar; Junto a aguas de reposo me conduce.
El Señor es mi pastor, Nada me faltará.
En lugares de verdes pastos me hace descansar; Junto a aguas de reposo me conduce.
Él restaura mi alma; Me guía por senderos de justicia Por amor de Su nombre.
Según cada uno ha recibido un don especial, úselo sirviéndose los unos a los otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.
¶Una cosa he pedido al Señor, y esa buscaré: Que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura del Señor Y para meditar en Su templo.