Estos son tiempos difíciles donde hace falta justicia, Debemos entender que la falta de justicia perjudica y contamina espiritualmente toda la tierra. La justicia es una extraordinaria virtud que sí o sí debería replicarse en su creación; para traer armonía, orden y seguridad sobre la tierra. La justicia, como uno de los atributos más notables de Dios en las Escrituras, es también uno de los más evasivos. Para empezar, separar la rectitud de Dios de Su santidad o de Su bondad, pareciera ser difícil. Salmos 11:7 El Señor es justo y ama la justicia, los justos contemplarán su rostro. ¿Cómo podemos practicar la justicia? Muy sencillo, hagamos a otros lo que Dios ha hecho con nosotros. Por Ejemplo: ¿Dios nos perdonó? Entonces perdonemos a los demás, ¿Dios nos bendice? Entonces bendigamos a los demás. Y no nos consideremos como si fuéramos dueños del mundo, porque el dueño verdadero se puede enojar, no consideremos nuestro tiempo como si pudiéramos manejarlo, porque ¡No podemos cambiar nada! Honremos al creador y el Señor va a bendecirnos. Colosenses 3:25 Al que comete injusticia le darán la paga de sus injusticias, pues ante Dios todos somos iguales.
¶Por tanto, el Señor desea tener piedad de ustedes, Y por eso se levantará para tener compasión de ustedes. Porque el Señor es un Dios de justicia; ¡Cuán bienaventurados son todos los que en Él esperan!
-»¡La Roca! Su obra es perfecta, Porque todos Sus caminos son justos; Dios de fidelidad y sin injusticia, Justo y recto es Él.
¶Pero el Señor permanece para siempre; Ha establecido Su trono para juicio, Y juzgará al mundo con justicia; Con equidad ejecutará juicio sobre los pueblos.
Amados, nunca tomen venganza ustedes mismos, sino den lugar a la ira de Dios, porque escrito está: «Mía es la venganza, Yo pagaré», dice el Señor.
Porque Yo, el Señor, amo el derecho, Odio el robo en el holocausto. Fielmente les daré su recompensa, Y haré con ellos un pacto eterno.
Él pagará a cada uno conforme a sus obras: a los que por la perseverancia en hacer el bien buscan gloria, honor e inmortalidad: vida eterna; pero a los que son ambiciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia: ira e indignación.
Él te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno. ¿Y qué es lo que demanda el Señor de ti, Sino solo practicar la justicia, amar la misericordia, Y andar humildemente con tu Dios?
Porque el Señor ama la justicia, Y no abandona a Sus santos; Ellos son preservados para siempre, Pero la descendencia de los impíos será exterminada.
Porque Dios no es injusto como para olvidarse de la obra de ustedes y del amor que han mostrado hacia Su nombre, habiendo servido, y sirviendo aún, a los santos.
La justicia y el derecho son el fundamento de Tu trono; La misericordia y la verdad van delante de Ti.
Porque después de todo, es justo delante de Dios que Él pague con aflicción a quienes los afligen a ustedes.
El cumplimiento de la justicia es gozo para el justo, Pero terror para los que obran iniquidad.
-»Aprendan a hacer el bien, Busquen la justicia, Reprendan al opresor, Defiendan al huérfano, Aboguen por la viuda.
Pero si alguien se gloría, gloríese de esto: De que me entiende y me conoce, Pues Yo soy el Señor que hago misericordia, Derecho y justicia en la tierra, Porque en estas cosas me complazco», declara el Señor.
Pero el Señor de los ejércitos será exaltado por Su juicio, Y el Dios santo se mostrará santo por Su justicia.
La justicia, y solo la justicia buscarás, para que vivas y poseas la tierra que el Señor tu Dios te da.
Defiendan al débil y al huérfano; Hagan justicia al afligido y al menesteroso. Rescaten al débil y al necesitado; Líbrenlos de la mano de los impíos.
Porque el Señor es nuestro juez, El Señor es nuestro legislador, El Señor es nuestro rey; Él nos salvará.
Si dices: «Mira, no sabíamos esto». ¿No lo tiene en cuenta el que sondea los corazones? ¿No lo sabe el que guarda tu alma? ¿No dará a cada hombre según su obra?
¶«Vienen días», declara el Señor, «En que levantaré a David un Renuevo justo; Y Él reinará como rey, actuará sabiamente, Y practicará el derecho y la justicia en la tierra.
En la noche te desea mi alma, En verdad mi espíritu dentro de mí te busca con diligencia. Porque cuando la tierra tiene conocimiento de Tus juicios, Aprenden justicia los habitantes del mundo.
para demostrar en este tiempo Su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Jesús.
Tu justicia es como los montes de Dios; Tus juicios son como profundo abismo. Tú preservas, oh Señor, al hombre y al animal.
que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente al culpable; que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación».
Yo me dije: «Al justo como al impío juzgará Dios», Porque hay un tiempo para cada cosa y para cada obra.
Delante del Señor, pues viene a juzgar la tierra; Él juzgará al mundo con justicia, Y a los pueblos con equidad.
¿Qué diremos entonces? ¿Que hay injusticia en Dios? ¡De ningún modo! Porque Él dice a Moisés: «Tendré misericordia del que Yo tenga misericordia, y tendré compasión del que Yo tenga compasión».
Él hace justicia al huérfano y a la viuda, y muestra Su amor al extranjero dándole pan y vestido.
El justo se preocupa por la causa de los pobres, Pero el impío no entiende tal preocupación.
¶«Préstame atención, pueblo Mío, Y óyeme, nación Mía. Porque de Mí saldrá una ley, Y estableceré Mi justicia para luz de los pueblos. -»Cerca está Mi justicia, ha salido Mi salvación, Y Mis brazos juzgarán a los pueblos. Por Mí esperan las costas, Y en Mi brazo ponen su esperanza.
Ahora pues, que el temor del Señor esté sobre ustedes. Tengan cuidado en lo que hacen, porque con el Señor nuestro Dios no hay injusticia ni acepción de personas ni soborno».
Él convoca a los cielos en lo alto Y a la tierra, para juzgar a Su pueblo, Y dice: «Junten a Mis santos, Los que han hecho conmigo pacto con sacrificio».
Pues conocemos a Aquel que dijo: «Mía es la venganza, Yo pagaré». Y otra vez: «El Señor juzgará a Su pueblo».
Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad.
Oh Señor, Tú has oído el deseo de los humildes; Tú fortalecerás su corazón e inclinarás Tu oído Para hacer justicia al huérfano y al afligido; Para que no vuelva a causar terror el hombre que es de la tierra.
y quien cuando lo ultrajaban, no respondía ultrajando. Cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba a Aquel que juzga con justicia.
-»No se desanimará ni desfallecerá Hasta que haya establecido en la tierra la justicia. Su ley esperarán las costas».
¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condena? Cristo Jesús es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
-”Mía es la venganza y la retribución; A su tiempo el pie de ellos resbalará, Porque el día de su calamidad está cerca, Ya se apresura lo que les está preparado”.
¿Y no hará Dios justicia a Sus escogidos, que claman a Él día y noche? ¿Se tardará mucho en responderles? Les digo que pronto les hará justicia. No obstante, cuando el Hijo del Hombre venga, ¿hallará feen la tierra?».
-»Alcen los ojos a los cielos, Y miren la tierra abajo. Porque los cielos como humo se desvanecerán, Y la tierra como un vestido se gastará. Sus habitantes como mosquitos morirán, Pero Mi salvación será para siempre, Y Mi justicia no disminuirá.
Así dice el Señor: ‘Practiquen el derecho y la justicia, y liberen al despojado de manos de su opresor. Tampoco maltraten ni hagan violencia al extranjero, al huérfano o a la viuda, ni derramen sangre inocente en este lugar.
No hay cosa creada oculta a Su vista, sino que todas las cosas están al descubierto y desnudas ante los ojos de Aquel a quien tenemos que dar cuenta.
«Este es Mi Siervo, a quien he escogido; Mi Amado en quien se agrada Mi Alma; Sobre Él pondré Mi Espíritu, Y a las naciones proclamará justicia. -»No contenderá, ni gritará, Ni habrá quien en las calles oiga Su voz. Cuando los fariseos lo vieron, dijeron: «Mira, Tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo». -»No quebrará la caña cascada, Ni apagará la mecha que humea, Hasta que lleve a la victoria la justicia. -»Y en Su nombre las naciones pondrán su esperanza».
escucha Tú desde los cielos y obra y juzga a Tus siervos, condenando al impío haciendo recaer su conducta sobre su cabeza, y justificando al justo dándole conforme a su justicia.
-»Es el Todopoderoso; no lo podemos alcanzar; Él es grande en poder, Y no pervertirá el juicio ni la abundante justicia.
Pero si nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Acaso es injusto el Dios que expresa Su ira? Hablo en términos humanos. ¡De ningún modo! Pues de otra manera, ¿cómo juzgaría Dios al mundo?
Bienaventurados los que guardan el juicio, Los que practican la justicia en todo tiempo.
¡Ay de los que decretan estatutos inicuos, Y de los que constantemente escriben decisiones injustas, -»Como mi mano alcanzó los reinos de los ídolos, Cuyas imágenes talladas excedían a las de Jerusalén y Samaria, Como hice a Samaria y a sus ídolos, ¿No haré así también a Jerusalén y a sus imágenes?». Y sucederá que cuando el Señor haya terminado toda Su obra en el monte Sión y en Jerusalén, dirá: «Castigaré el fruto del corazón orgulloso del rey de Asiria y la ostentación de su arrogancia». Porque ha dicho: «Con el poder de mi mano lo hice, Y con mi sabiduría, pues tengo entendimiento. Quité las fronteras de los pueblos, Saqueé sus tesoros, Y como hombre fuerte abatí a sus habitantes. -»Mi mano alcanzó las riquezas de los pueblos como a un nido; Como se recogen los huevos abandonados, yo junté toda la tierra, Y no hubo quien aleteara ni abriera el pico ni gorgojeara». ¶¿Ha de enaltecerse el hacha sobre el que corta con ella? ¿Ha de engrandecerse la sierra sobre el que la maneja? ¡Como si un báculo manejara a los que lo levantan, Como si una vara levantara al que no es madera! Por eso el Señor, Dios de los ejércitos, enviará una enfermedad extenuante entre sus robustos guerreros; Y debajo de su gloria encenderá una hoguera como fuego abrasador. La Luz de Israel se convertirá en fuego y su Santo en llama, Y quemará y consumirá sus espinos y sus zarzas en un solo día. Él destruirá la gloria de su bosque y de su fértil huerto, tanto el alma como el cuerpo, Y será como cuando un enfermo languidece. Y los árboles que queden de su bosque serán tan pocos Que un niño podrá contarlos. Para privar de justicia a los necesitados, Para robar de sus derechos a los pobres de Mi pueblo, Para hacer de las viudas su botín, Y despojar a los huérfanos!
El que justifica al impío y el que condena al justo, Ambos son igualmente abominación al Señor.
El Espíritu del Señor Dios está sobre mí, Porque me ha ungido el Señor Para traer buenas nuevas a los afligidos. Me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón, Para proclamar libertad a los cautivos Y liberación a los prisioneros; ¶En gran manera me gozaré en el Señor, Mi alma se regocijará en mi Dios. Porque Él me ha vestido de ropas de salvación, Me ha envuelto en manto de justicia Como el novio se engalana con una corona, Como la novia se adorna con sus joyas. Porque como la tierra produce sus renuevos, Y como el huerto hace brotar lo sembrado en él, Así el Señor Dios hará que la justicia y la alabanza Broten en presencia de todas las naciones. Para proclamar el año favorable del Señor, Y el día de venganza de nuestro Dios; Para consolar a todos los que lloran,
-»Yo, el Señor, escudriño el corazón, Pruebo los pensamientos, Para dar a cada uno según sus caminos, Según el fruto de sus obras.
Pero el hombre que es justo, y practica el derecho y la justicia, no come en los santuarios de los montes ni levanta sus ojos a los ídolos de la casa de Israel. No deshonra a la mujer de su prójimo, ni se acerca a una mujer durante su menstruación. Ese hombre no oprime a nadie, sino que devuelve al deudor su prenda; no comete robo, sino que da su pan al hambriento y cubre con ropa al desnudo. No presta dinero a interés ni exige con usura, retrae su mano de la maldad y hace juicio verdadero entre hombre y hombre. También anda en Mis estatutos y Mis ordenanzas obrando fielmente, ese hombre es justo; ciertamente vivirá», declara el Señor Dios.
Al que dice al impío: «Eres justo», Lo maldecirán los pueblos, lo aborrecerán las naciones; Pero los que lo reprenden tendrán felicidad, Y sobre ellos vendrá abundante bendición.
-»Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y Sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra los que hacen el mal».
Un trono se establecerá en la misericordia, Y en él se sentará con fidelidad, en la tienda de David, Un juez que busque lo justo Y esté presto a la justicia.
¶»Vengan ahora, y razonemos», Dice el Señor, «Aunque sus pecados sean como la grana, Como la nieve serán emblanquecidos. Aunque sean rojos como el carmesí, Como blanca lana quedarán. -»Si ustedes quieren y obedecen, Comerán lo mejor de la tierra.
Que hace justicia a los oprimidos, Y da pan a los hambrientos. El Señor pone en libertad a los cautivos. ¶El Señor abre los ojos a los ciegos, El Señor levanta a los caídos, El Señor ama a los justos. El Señor protege a los extranjeros, Sostiene al huérfano y a la viuda, Pero frustra el camino a los impíos.
»Este es Mi Siervo, a quien Yo sostengo, Mi escogido, en quien Mi alma se complace. He puesto Mi Espíritu sobre Él; Él traerá justicia a las naciones.
»¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas que pagan el diezmo de la menta, del anís y del comino, y han descuidado los preceptos más importantes de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad! Estas son las cosas que debían haber hecho, sin descuidar aquellas.
Él es grande en consejo y poderoso en obras, cuyos ojos están abiertos sobre todos los caminos de los hijos de los hombres, para dar a cada uno conforme a sus caminos y conforme al fruto de sus obras.
Los ojos del Señor están sobre los justos, Y Sus oídos atentos a su clamor. El rostro del Señor está contra los que hacen mal, Para cortar de la tierra su memoria.
El Señor no se tarda en cumplir Su promesa, según algunos entienden la tardanza, sino que es paciente para con ustedes, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento.
La justicia y el derecho son el fundamento de Tu trono; La misericordia y la verdad van delante de Ti. ¡Cuán bienaventurado es el pueblo que sabe lo que es la voz de júbilo! Andan, Señor, a la luz de Tu rostro.
Juzgue él a Tu pueblo con justicia, Y a Tus afligidos con equidad. ¶Aquí terminan las oraciones de David, hijo de Isaí. Traigan paz los montes al pueblo, Y justicia los collados. Haga el rey justicia a los afligidos del pueblo, Salve a los hijos de los pobres, Y aplaste al opresor.
-»Pondré el juicio como medida, Y la justicia como nivel; Entonces el granizo barrerá el refugio de la mentira, Y las aguas cubrirán el escondite.
Porque como la tierra produce sus renuevos, Y como el huerto hace brotar lo sembrado en él, Así el Señor Dios hará que la justicia y la alabanza Broten en presencia de todas las naciones.
Porque todos nosotros debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno sea recompensado por sus hechos estando en el cuerpo, de acuerdo con lo que hizo, sea bueno o sea malo.
Aborrezcan el mal, amen el bien, Y establezcan la justicia en la puerta. Tal vez el Señor, Dios de los ejércitos, Sea misericordioso con el remanente de José.
El aumento de Su soberanía y de la paz no tendrán fin Sobre el trono de David y sobre su reino, Para afianzarlo y sostenerlo con el derecho y la justicia Desde entonces y para siempre. El celo del Señor de los ejércitos hará esto.
¶Bueno y recto es el Señor; Por tanto, Él muestra a los pecadores el camino. Dirige a los humildes en la justicia, Y enseña a los humildes su camino.
El Señor es justo en medio de ella; No cometerá injusticia. Cada mañana saca a luz Su juicio, Nunca falta; Pero el injusto no conoce la vergüenza.
Delante del Señor, porque Él viene; Porque Él viene a juzgar la tierra: Juzgará al mundo con justicia Y a los pueblos con Su fidelidad.
Porque con el juicio con que ustedes juzguen, serán juzgados; y con la medida con que midan, se les medirá.
No se dejen engañar, de Dios nadie se burla; pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará.
Porque si en verdad enmiendan sus caminos y sus obras, si en verdad hacen justicia entre el hombre y su prójimo, y no oprimen al extranjero, al huérfano y a la viuda, ni derraman sangre inocente en este lugar, ni andan en pos de otros dioses para su propia ruina, entonces haré que moren en este lugar, en la tierra que di a sus padres para siempre.
Espíritu de justicia para el que se sienta en juicio, Y fuerza para los que rechazan el asalto en la puerta.
Los hombres malvados no entienden de justicia, Pero los que buscan al Señor lo entienden todo.
«Buscaré la perdida, haré volver la descarriada, vendaré la herida y fortaleceré la enferma; pero destruiré la engordada y la fuerte. Las apacentaré con justicia.
Así dice el Señor: «Preserven el derecho y hagan justicia, Porque Mi salvación está para llegar Y Mi justicia para ser revelada.
Sino que juzgará al pobre con justicia, Y fallará con equidad por los afligidos de la tierra. Herirá la tierra con la vara de Su boca, Y con el soplo de Sus labios matará al impío.
¶Porque él librará al necesitado cuando clame, También al afligido y al que no tiene quien lo auxilie. Tendrá compasión del pobre y del necesitado, Y la vida de los necesitados salvará. Rescatará su vida de la opresión y de la violencia, Y su sangre será preciosa ante sus ojos.
¶Hiciste oír juicio desde los cielos; Temió la tierra y enmudeció Cuando Dios se levantó para juzgar, Para salvar a todos los humildes de la tierra. (Selah)
Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que con injusticia restringen la verdad.
Dios ocupa Su lugar en Su congregación; Él juzga en medio de los jueces. ¿Hasta cuándo juzgarán ustedes injustamente Y favorecerán a los impíos? (Selah) Defiendan al débil y al huérfano; Hagan justicia al afligido y al menesteroso. Rescaten al débil y al necesitado; Líbrenlos de la mano de los impíos.
Al presente ninguna disciplina parece ser causa de gozo, sino de tristeza. Sin embargo, a los que han sido ejercitados por medio de ella, después les da fruto apacible de justicia.
El Señor se ha dado a conocer; Ha ejecutado juicio. El impío es atrapado en la obra de sus propias manos. (Higaion, Selah)
Porque el Señor su Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible que no hace acepción de personas ni acepta soborno. Él hace justicia al huérfano y a la viuda, y muestra Su amor al extranjero dándole pan y vestido.
Muchos buscan el favor del gobernante, Pero del Señor viene la justicia para el hombre.
-”No temas, porque Yo estoy contigo; No te desalientes, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, Sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia”.
-»Pero su Redentor es fuerte, el Señor de los ejércitos es Su nombre; Defenderá su causa con energía Para traer reposo a la tierra Y turbación a los habitantes de Babilonia.
Pero ahora, aparte de la ley, la justicia de Dios ha sido manifestada, confirmada por la ley y los profetas. Esta justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo es para todos los que creen. Porque no hay distinción, por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios. Todos son justificados gratuitamente por Su gracia por medio de la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios exhibió públicamente como propiciación por Su sangre a través de la fe, como demostración de Su justicia, porque en Su tolerancia, Dios pasó por alto los pecados cometidos anteriormente, para demostrar en este tiempo Su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Jesús.
El Señor ha retirado Sus juicios contra ti, Ha expulsado a tus enemigos. El Rey de Israel, el Señor, está en medio de ti; Ya no temerás mal alguno.
Porque la palabra del Señor es recta, Y toda su obra es hecha con fidelidad. Él ama la justicia y el derecho; Llena está la tierra de la misericordia del Señor.
Sométase toda persona a las autoridades que gobiernan. Porque no hay autoridad sino de Dios, y las que existen, por Dios son constituidas. El amor no hace mal al prójimo. Por tanto, el amor es el cumplimiento de la ley. Y hagan todo esto, conociendo el tiempo, que ya es hora de despertarse del sueño. Porque ahora la salvación está más cerca de nosotros que cuando creímos. La noche está muy avanzada, y el día está cerca. Por tanto, desechemos las obras de las tinieblas y vistámonos con las armas de la luz. Andemos decentemente, como de día, no en orgías y borracheras, no en promiscuidad sexual y lujurias, no en pleitos y envidias. Antes bien, vístanse del Señor Jesucristo, y no piensen en proveer para las lujurias de la carne. Por tanto, el que resiste a la autoridad, a lo ordenado por Dios se ha opuesto; y los que se han opuesto, recibirán condenación sobre sí mismos.
Porque el Señor da sabiduría, De Su boca vienen el conocimiento y la inteligencia. Él reserva la prosperidad para los rectos Y es escudo para los que andan en integridad, Guarda las sendas del juicio, Y preserva el camino de Sus santos.
Por tanto, no juzguen antes de tiempo, sino esperen hasta que el Señor venga, el cual sacará a la luz las cosas ocultas en las tinieblas y también pondrá de manifiesto los designios de los corazones. Entonces cada uno recibirá de parte de Dios la alabanza que le corresponda.
Y cantaban* el cántico de Moisés, siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: «¡Grandes y maravillosas son Tus obras, oh Señor Dios, Todopoderoso! ¡Justos y verdaderos son Tus caminos, oh Rey de las naciones! -»¡Oh Señor! ¿Quién no temerá y glorificará Tu nombre? Pues solo Tú eres santo; Porque todas las naciones vendrán Y adorarán en Tu presencia, Pues Tus justos juicios han sido revelados».
Únete al canal de BibliaTodo en tu app favorita: