»Si de un tronco viejo sale un retoño, también de la familia de David saldrá un nuevo rey.
Juan 7:27 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Pero ¡no puede ser! Porque, cuando venga el Mesías, nadie sabrá de dónde viene; en cambio, nosotros sabemos de dónde viene este hombre.» Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Pero este, sabemos de dónde es; mas cuando venga el Cristo, nadie sabrá de dónde sea. Biblia Nueva Traducción Viviente ¿Pero cómo podría serlo? Nosotros sabemos de dónde proviene este hombre. Cuando venga el Mesías, sencillamente aparecerá; y nadie sabrá de dónde proviene». Biblia Católica (Latinoamericana) Pero éste sabemos de dónde viene, mientras que cuando venga el Mesías, nadie sabrá de dónde viene. La Biblia Textual 3a Edicion Porque éste, sabemos de dónde es; pero cuando venga el Ungido, nadie sabrá de dónde es. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Sin embargo, éste, sabemos de dónde es; en cambio, cuando llegue el Cristo, nadie sabrá de dónde es'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Pero nosotros sabemos de dónde es Éste; mas cuando venga el Cristo, nadie sabrá de dónde sea. |
»Si de un tronco viejo sale un retoño, también de la familia de David saldrá un nuevo rey.
»Cuando lo arrestaron, no lo trataron con justicia. Nadie lo defendió ni se preocupó por él; y al final, por culpa de nuestros pecados, le quitaron la vida.
»En el futuro haré que un rey justo y sabio gobierne a mi pueblo. Será de la familia de David, gobernará con verdadera justicia,
Del mismo pueblo saldrá su rey, a quien permitiré estar en mi presencia, aunque no a todos se lo permito.
2 (5.1) »Pero tú, Belén Efrata, entre los pueblos de Judá eres un pueblo pequeño, pero llegarás a ser muy importante. En ti nacerá un rey de familia muy antigua, que gobernará sobre Judá.
¿Acaso no es este el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿Y no es verdad que sus hermanas viven en este mismo pueblo? Y se quedaron confundidos y contrariados. Por eso, Jesús les dijo: —Al profeta se le reconoce y se le acepta en todas partes, menos en su propio pueblo, en su propia familia y en su propia casa.
Todos hablaban bien de Jesús, pues se admiraban de lo agradables que eran sus enseñanzas. La gente preguntaba: —¿No es este el hijo de José?
Decían: «¿No es este Jesús, el hijo de José? ¡Nosotros conocemos a sus padres! ¿Cómo se atreve a decir que bajó del cielo?»
Los jefes judíos estaban asombrados, y decían entre ellos: «¿Cómo es que este sabe tantas cosas, si nunca ha estudiado?»