La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Isaías 23:9 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

¡Lo decidió el Dios todopoderoso, para humillar a todos los orgullosos y derribar a los poderosos de la tierra!

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Jehová de los ejércitos lo decretó, para envilecer la soberbia de toda gloria, y para abatir a todos los ilustres de la tierra.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

El Señor de los Ejércitos Celestiales lo hizo para destruir tu orgullo y dejar por el suelo a toda la nobleza de la tierra.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Esto lo ha tramado Yavé de los Ejércitos, para echar abajo todo su prestigio y para humillar a los más grandes del mundo.

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

YHVH Sebaot así lo decretó para abatir la soberbia de toda gloria, Y humillar a todos los nobles de la tierra.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Yahveh Sebaot lo planeó para profanar el orgullo, para envilecer toda la gloria de todos los magnates del país.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Jehová de los ejércitos lo decretó, para envilecer la soberbia de toda gloria; y para abatir a todos los ilustres de la tierra.

Ver Capítulo
Otras versiones



Isaías 23:9
29 Referencias Cruzadas  

»Dios pone en vergüenza a los fuertes y poderosos;


Pero Dios castigó a esos malvados y los hizo perderse por desiertos sin caminos.


»¡Miren a los asirios! ¡Son como árboles en un bosque! El Dios todopoderoso los derriba con una fuerza terrible; a los más altos los corta, y los tira al suelo.


»El Dios todopoderoso dice: “¡Estoy muy enojado y furioso! Haré que tiemblen el cielo y la tierra, castigaré a los malvados, y humillaré a los orgullosos. Cuando acabe con ellos, será más difícil encontrar un babilonio con vida que una aguja en un pajar.


El Dios todopoderoso ha hecho este juramento: «¡Mis planes no fallarán! Tal como lo dije, todo se cumplirá.


»Este es el plan que he preparado contra todas las naciones de la tierra,


¡y nadie podrá detenerme! Yo, el Dios todopoderoso, juro que así será».


Los orgullosos bajarán la vista, y agacharán la cabeza. Solo el Dios todopoderoso será adorado,


pues ya está cerca el día en que humillará a esos orgullosos.


»Cuando llegue ese día serán humillados por completo los creídos y orgullosos. Cuando llegue ese día, Dios acabará con todos los ídolos, y solamente él será adorado.


»¡Habitantes de Tiro, mejor dedíquense a la agricultura, porque el puerto está destruido y los barcos de Tarsis ya no vendrán!


y los hogares de Jerusalén, que alguna vez fueron felices. Porque todo mi país se llenará de espinos y matorrales.


Por eso, el pueblo y sus jefes serán llevados a un país extraño, y allí morirán de hambre y de sed.


—Así como se ha podrido el calzoncillo, así también haré que se pudran el reino de Judá y su capital Jerusalén. Son gente muy terca, orgullosa y malvada; no quieren obedecerme, y para colmo adoran a otros dioses. ¡Pero quedarán como este calzoncillo, que no sirve para nada!


Cuando hayas terminado, orarás así a nuestro Dios: “Tú has prometido que vas a destruir este lugar. Has dicho que vas a dejarlo hecho un desierto, y que aquí no podrá vivir ninguna persona ni ningún animal”.


37 (34) Por eso alabo y adoro al Rey del cielo, pues todo lo que hace está bien hecho. Él es un Dios justo, que humilla a los que son orgullosos. Lo digo yo, el rey Nabucodonosor».


1 (3.19) Dios dice: «Ya está cerca el día en que los orgullosos y malvados arderán como la paja y se quemarán por completo a causa de mi enojo. Yo soy el Dios todopoderoso, y les juro que así será.


Pero ellos solo estaban haciendo lo que tú, desde el principio, habías decidido hacer.


Por medio de Cristo, Dios nos eligió desde un principio, para que fuéramos suyos y recibiéramos todo lo que él había prometido. Así lo había decidido Dios, quien siempre lleva a cabo sus planes.


Esto era lo que Dios había planeado desde el principio, y que ha hecho realidad por medio de Jesucristo nuestro Señor.


En realidad, Dios nos trata con mucho más amor, como dice la Biblia: «Dios se opone a los orgullosos, pero brinda su ayuda a los humildes.»