Entonces todos los invitados de Adonías se asustaron, y cada uno se fue huyendo.
Isaías 21:4 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Tengo la mente confundida, estoy temblando de miedo. La frescura del atardecer, que tanto me gustaba, ahora se me ha vuelto insoportable. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Se pasmó mi corazón, el horror me ha intimidado; la noche de mi deseo se me volvió en espanto. Biblia Nueva Traducción Viviente La cabeza me da vueltas y se me acelera el corazón; anhelaba que llegara la noche, pero ahora la oscuridad me da terror. Biblia Católica (Latinoamericana) Ando perdido,
cosas horribles me llenan de terror;
el atardecer, que tanto esperaba,
ahora me causa pánico. La Biblia Textual 3a Edicion Se me turba el corazón y el terror me sobrecoge; El crepúsculo anhelado se me convirtió en espanto. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Mi corazón siente vértigo, el terror me espanta; el crepúsculo deseado se me ha convertido en horror. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Se pasmó mi corazón, el horror me ha intimidado; la noche de mi placer se me tornó en espanto. |
Entonces todos los invitados de Adonías se asustaron, y cada uno se fue huyendo.
Después les dijo: —La reina Ester invitó solo al rey y a mí al banquete que ella había preparado. Y nos ha invitado a otro banquete que ofrecerá mañana.
6 (7) ¡Quisiera yo tener alas, y volar como paloma hasta un lugar tranquilo!
«¡No aguanto más este dolor! ¡Mi corazón está por estallar! ¡Estoy tan agitado que no puedo quedarme callado! Ya escucho el sonido de la trompeta; ya oigo los gritos de batalla.
Cuando tengan hambre, yo les daré de comer y beber para que se diviertan y se emborrachen. Así caerán en un sueño profundo del que nunca más despertarán; yo los llevaré al matadero, como se lleva a los carneros, a los corderos y a los chivos. Les juro que así lo haré.
El rey Belsasar hizo una gran fiesta, a la que invitó a las mil personas más importantes de su reino. Todos los asistentes a la fiesta bebieron mucho vino.
De pronto, una mano apareció sobre la pared y comenzó a escribir. La luz de las lámparas permitía ver bien cómo escribía. En cuanto el rey vio la mano,
Dios ha cuidado de ustedes como cuida el águila a sus polluelos. Dios siempre ha estado cerca para ayudarlos a sobrevivir.