Ismael vivió ciento treinta y siete años, y al morir fue enterrado junto a sus antepasados.
Eclesiastés 3:20 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Todos vamos al mismo lugar, pues «todo salió del polvo, y al polvo todo volverá». Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Todo va a un mismo lugar; todo es hecho del polvo, y todo volverá al mismo polvo. Biblia Nueva Traducción Viviente Ambos terminan en el mismo lugar: del polvo vienen y al polvo vuelven. Biblia Católica (Latinoamericana) que todo vaya al mismo lugar.
Todo viene del polvo y todo vuelve al polvo. La Biblia Textual 3a Edicion Todos van a un mismo lugar, Todos proceden del polvo, Y todos vuelven al polvo. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Todos van al mismo sitio: todos vienen del polvo, y al polvo tornan todos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Todo va a un mismo lugar; todo es hecho del polvo, y todo volverá al mismo polvo. |
Ismael vivió ciento treinta y siete años, y al morir fue enterrado junto a sus antepasados.
y gozó de buena salud hasta el día en que murió. Sus hijos Isaac e Ismael lo enterraron junto a su esposa Sara en la cueva de Macpelá, que está cerca del bosque de Mamré. Abraham le había comprado esa cueva a Efrón.
»Muy duro tendrás que trabajar para conseguir tus alimentos. Así será hasta el día en que mueras, y vuelvas al polvo de la tierra, del cual fuiste tomado. Tú no eres más que polvo, ¡y al polvo tendrás que volver!»
En cambio, nosotros, con el último suspiro perdemos la fuerza y dejamos de existir.
Si lo único que espero es tener por casa una tumba, ¡puedo acostarme ya a dormir entre las sombras!
Los que bajan a la tumba ya no vuelven a subir; nunca más regresan a su casa. Son como las nubes: ¡desaparecen y se pierden para siempre!
Si les das la espalda, se llenan de miedo; si les quitas el aliento, mueren y se vuelven polvo;
14 (15) Su destino final es el sepulcro; la muerte los va llevando como guía el pastor a sus ovejas. En cuanto bajen a la tumba, abandonarán sus antiguos dominios. El día de mañana los justos abrirán sus tumbas y esparcirán sus huesos.
Cuando llegue ese día, volverás a ser polvo, porque polvo fuiste, y el espíritu volverá a Dios, pues él fue quien lo dio.
Lo cierto es que nadie sabe si el espíritu del hombre sube a las alturas, ni tampoco si el espíritu de los animales baja al fondo de la tierra.
que quien pudiera vivir dos mil años y no disfrutar de la vida. Pero al fin de cuentas, ¡todos terminaremos en el mismo lugar!
Más vale ir a un entierro que a una fiesta, pues nos hace bien recordar que algún día moriremos.
Y todo lo que podamos hacer, hagámoslo con alegría. Vamos camino a la tumba, y allá no hay trabajo ni planes, ni conocimiento ni sabiduría.
Ese día volverán a vivir muchos de los que ya han muerto. Unos se levantarán de la tumba para vivir para siempre, pero otros volverán a vivir para sufrir por siempre la vergüenza y el horror.