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1 Tesalonicenses 4:11 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Traten de vivir tranquilos, ocúpense de sus propios asuntos y trabajen, como ya antes les hemos ordenado que lo hagan.

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Biblia Reina Valera 1960

y que procuréis tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado,

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Pónganse como objetivo vivir una vida tranquila, ocúpense de sus propios asuntos y trabajen con sus manos, tal como los instruimos anteriormente.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Piensen que es algo grande tener estabilidad, hacerse cargo de las propias necesidades y trabajar con las propias manos, como se lo hemos mandado.

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La Biblia Textual 3a Edicion

y que tengáis como meta vivir tranquilamente,° y ocuparos en vuestros propios negocios, y trabajar con vuestras manos, así como os ordenamos;

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

a que procuréis llevar una vida tranquila, a que os dediquéis a vuestros propios asuntos y a que trabajéis con vuestras propias manos, según las instrucciones que os dimos,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

y que procuréis tener quietud, y ocuparos en vuestros propios negocios, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado;

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1 Tesalonicenses 4:11
23 Referencias Cruzadas  

Vale más pan duro entre amigos que mucha carne entre enemigos.


Si comienzas una pelea, ya no podrás controlarla; es como un río desbordado, que arrastra todo a su paso.


pero «más vale una hora de descanso que dos horas de trabajo», pues el mucho trabajo no sirve de nada.


Es bueno esperar con paciencia que Dios venga a salvarnos,


»Sucede lo mismo que cuando un hombre decide irse de viaje. Llama a sus empleados y les encarga que le cuiden la casa. A cada uno le encarga un trabajo, y al portero le ordena que vigile.


y al ver que ellos se dedicaban a fabricar tiendas de campaña, se quedó a trabajar con ellos, pues también él sabía cómo hacerlas.


Les he enseñado que deben trabajar y ayudar a los que nada tienen. Recuerden lo que nos dijo el Señor Jesús: “Dios bendice más al que da que al que recibe.”»


Trabajen con mucho ánimo, y no sean perezosos. Trabajen para Dios con mucho entusiasmo.


Siempre he tratado de anunciar a Cristo en regiones donde nadie antes hubiera oído hablar de él. Así, al anunciar la buena noticia, no me he aprovechado del trabajo anterior de otros apóstoles.


Nos cansamos trabajando con nuestras manos. Bendecimos a los que nos insultan. Cuando sufrimos, lo soportamos con paciencia.


Por eso tratamos de obedecerlo, ya sea en esta vida o en la otra.


Quien antes fue ladrón, debe dejar de robar, y ahora trabajar bien y con sus propias manos. Así tendrá dinero para ayudar a las personas necesitadas.


Recomiendo que se ore por los gobernantes y por todas las autoridades, para que podamos vivir en paz y tranquilos, obedeciendo a Dios y llevándonos bien con los demás.


Además, se vuelven perezosas y se acostumbran a andar de casa en casa para llevar y traer chismes, y para meterse en asuntos ajenos y hablar de lo que no deben.


Los nuestros deben aprender a hacer lo que es bueno, y ayudar a otros. Así vivirán como personas útiles.


Si alguno de ustedes sufre, que no sea por ser asesino, ladrón o bandido, ni por meterse en asuntos ajenos.