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Job 6:4 - La Biblia Textual 3a Edicion

Porque en mí están clavadas° las saetas de ’El-Shadday, Y mi espíritu sorbe su veneno, Y los terrores de Dios se alistan contra mí en orden de batalla.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Porque las saetas del Todopoderoso están en mí, Cuyo veneno bebe mi espíritu; Y terrores de Dios me combaten.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Pues el Todopoderoso me ha derribado con sus flechas; y el veneno de ellas infecta mi espíritu. Los terrores de Dios están alineados contra mí.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Llevo en mí las flechas del Omnipotente mi espíritu bebe su veneno, ¿qué diré a Dios cuando ellas me atormentan?

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Me penetran las flechas de Sadday, y mi espíritu bebe su veneno: los terrores de Dios conspiran contra mí.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Porque las saetas del Todopoderoso están en mí, cuyo veneno bebe mi espíritu; y terrores de Dios me combaten.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

El Dios todopoderoso me ha herido, y eso me llena de miedo; ¡ya siento correr por mi cuerpo el veneno de sus flechas!

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Otras versiones



Job 6:4
30 Referencias Cruzadas  

Su ira me desgarra y me hostiga, Rechina sus dientes contra mí, Aguza contra mí ojos de enemigo.


Convoca a sus tropas, Se atrincheran contra mí, Y acampan cercando mi tienda.


Chupará el veneno del áspid, Y lo matará la lengua de la víbora.


¡Vean sus propios ojos su ruina, y beba él mismo de la ira de ’El-Shadday!


Los terrores me asaltan de repente, Mi honor es perseguido como por el viento, Y mi prosperidad desapareció como una nube.


Porque temo el castigo de Dios, Ante cuya majestad no puedo hacer nada.


Aunque tengo razón,° paso por mentiroso, Aunque no he pecado, el flechazo es incurable.


Si he pecado, ¿qué te hago a ti, oh Guardián del hombre? ¿Por qué me pones por blanco tuyo, Hasta convertirme en una carga para ti?°


Porque me ha quebrantado con un torbellino, Y multiplica mis heridas sin causa.


Oh YHVH, respóndeme pronto, porque mi espíritu desfallece, No escondas de mí tu rostro, De modo que yo sea como los que bajan al sepulcro.


Disparó sus saetas y los dispersó, Puñados de relámpagos, y los enloqueció.


Pues los harás huir con tus arcos,° Apuntarás contra sus rostros.


Porque tus saetas se han clavado en mí, Y tu mano ha descendido sobre mí.


Nada sano° hay en mi carne a causa de tu indignación, Nada intacto hay en mis huesos a causa de mi pecado.


Pueblos caerán debajo de ti; Tus saetas agudas penetrarán en el corazón de los enemigos del Rey.


Preparará sus armas mortales, Y dispondrá sus flechas abrasadoras.


El corazón conoce su propia amargura, Y en su alegría no participa el extraño.


El buen ánimo sostiene en la enfermedad, Pero el ánimo abatido, ¿quién lo soportará?


Cada vez que pase, os arrollará; Y pasará mañana tras mañana,° de día y de noche; Entonces el terror habrá sido bastante, Para aprender la lección.°


d Entesó el arco como un enemigo, aplicó su diestra, Y enemistado, ha destruido a todos los jóvenes en flor; En las tiendas de Sión ha derramado su indignación como un fuego.


a Sólo contra mí, vez tras vez, vuelve su mano todo el día.


Y en la hora novena, Jesús exclamó a gran voz: Eloi, Eloi, ¿lema° sabajtani?, que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me desamparaste?°


Conociendo pues el temor del Señor,° persuadimos a los hombres. Ante Dios hemos sido hechos manifiestos, y espero que también ante vuestras conciencias sea manifiesto.


Embriagaré de sangre mis saetas, Y mi espada devorará carne, Con la sangre de muertos y cautivos, De cabezas melenudas de caudillos enemigos.


Y ella les respondía: No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara,° porque ’El- Shadday° me ha puesto en gran amargura.