Job 34 - La Biblia Textual 3a Edicion1 Prosiguió Eliú, y dijo: 2 ¡Oíd, oh sabios, mis palabras, Y vosotros, doctos, escuchadme! 3 Porque el oído discierne las palabras, Como el paladar degusta los sabores. 4 Así nosotros escojamos lo que es justo, Y distingamos lo que es bueno. 5 Porque Job ha dicho: Aunque soy inocente, Dios ha quitado mi derecho, 6 Aunque tengo razón,° paso por mentiroso, Aunque no he pecado, el flechazo es incurable. 7 ¿Quién hay como Job, Que suelta sarcasmos como quien bebe agua, 8 Que se junta con malhechores, Y va en compañía de malvados? 9 Pues afirma: De nada le sirve al hombre deleitarse en Dios. 10 Por tanto, hombres cuerdos, escuchadme: ¡Lejos esté de Dios la maldad, Y de ’El-Shadday la injusticia! 11 Porque Él pagará al hombre conforme a sus obras, Y hará que cada uno halle según su camino. 12 Ciertamente Dios no obra con maldad, Ni ’El-Shadday pervierte la justicia. 13 ¿Quién le puso a cargo la tierra? ¿Quién le confió el universo? 14 Si por su cuenta decidiera, Retirar su espíritu y su aliento, 15 Toda carne perecería a una, Y el hombre volvería al polvo. 16 Si tienes inteligencia, oye esto, Escucha la voz de mis palabras: 17 ¿Podrá juzgar el que aborrece la justicia? ¿Te atreves a condenar al Justo? 18 ¿A Aquél que declara criminales a los reyes, Y malvados a los príncipes? 19 Él no hace acepción con príncipes, Ni considera al rico más que al pobre, Pues todos ellos son obra de sus manos. 20 De repente a medianoche, mueren, La gente se estremece y ya no está, Y el poderoso es derribado no con mano,° 21 Porque sus ojos están sobre las sendas del mortal, Y Él observa todas sus andanzas. 22 No hay tinieblas ni sombras, Donde puedan ocultarse los culpables de iniquidad. 23 Pues no le da preaviso° al hombre, Para que comparezca en juicio ante Dios. 24 Quebranta a los poderosos sin inquirir, Y coloca a otros en lugar de ellos. 25 Por cuanto conoce sus obras, Los trastorna de noche, Y quedan deshechos. 26 Los azota por sus maldades, En un lugar donde todos los vean, 27 Porque se apartaron de seguirle, Y no consideraron sus caminos, 28 Haciendo que llegue a Él el clamor del pobre, Y oiga el clamor de los afligidos. 29 Pero si calla, ¿quién lo inculpará? Si esconde su rostro, ¿quién podrá verlo? Vela sobre pueblos y hombres, 30 Para que no reine el impío, Ni engañe más al pueblo. 31 Porque, ¿quién ha dicho a Dios: He sido seducido, no pecaré más, 32 Enséñame Tú lo que yo no veo, Si obré mal, no lo haré más?° 33 ¿Acaso Él retribuirá a tu antojo? Bien sea que rehúses o que aceptes, Él te retribuirá, no yo. Y si no es así, di lo que sabes. 34 Los hombres cuerdos que me oyen Y los sabios, confesarán, 35 Que Job habló sin conocimiento; Que sus palabras fueron sin discernimiento; 36 Que Job debe ser probado hasta el límite, Porque respondió como los malvados, 37 Y a su pecado añade rebelión, Bate palmas ante nosotros,° Y multiplica sus palabras contra Dios. |
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