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Salmos 19:11 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

deseables más que el oro y que el metal precioso, más dulces que la miel y que el jugo del panal.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Tu siervo es además amonestado con ellos; En guardarlos hay grande galardón.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Sirven de advertencia para tu siervo, una gran recompensa para quienes las obedecen.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

También son luz para tu siervo, guardarlos es para mí una riqueza.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Tu siervo es además amonestado por ellos, En guardarlos hay grande galardón.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Además, tu siervo es amonestado con ellos; en guardarlos hay grande galardón.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

11 (12) Me sirven de advertencia; el premio es grande si uno cumple con ellas.

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Otras versiones



Salmos 19:11
25 Referencias Cruzadas  

Y en cualquier pleito que se os presente de parte de vuestros hermanos que residen en sus ciudades, ya se trate de una causa de sangre, ya de una ley, de un mandamiento, ya de preceptos o de decretos, vosotros los instruiréis, para que no se hagan culpables ante Yahveh y para que su ira no recaiga sobre vosotros y sobre vuestros hermanos. Actuando así, no os haréis culpables.


¡Cuán suaves al paladar son tus palabras, más que miel a la boca!


en mi interior escondo tus palabras, a fin de no pecar en tu presencia.


Las leyes de tu boca cuentan más para mí que miles de monedas de oro y plata.


El malvado obtiene falsas ganancias, quien siembra justicia tiene paga segura.


Así te será la ciencia de la sabiduría: si la encuentras, tendrás un mañana, y tu esperanza no morirá.


Sin visión, el pueblo se relaja; si observa la ley, vivirá feliz.


Y me dijo: 'Hijo de hombre, alimenta tu vientre y llena tu estómago con este rollo que yo te doy'. Lo comí y fue en mi boca dulce como la miel.


Pero al ver que venían a bautizarse muchos fariseos y saduceos, les dijo: 'Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir del inminente castigo?


para que no sea la gente la que se dé cuenta de que estás ayunando, sino tu Padre que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te dará la recompensa.


para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te dará la recompensa.


Pero tú, cuando hagas tu oración, entra en tu aposento y, cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te dará la recompensa.


Así, pues, vigilad, recordando que, a lo largo de tres años, ni de noche ni de día cesé de aconsejar con lágrimas a cada uno en particular.


No os escribo estas cosas para avergonzaros, sino para haceros una advertencia como a hijos míos queridos.


Os exhortamos, hermanos, a que reprendáis a los inquietos, animéis a los tímidos, sostengáis a los débiles y seáis comprensivos para con todos.


y considerando el oprobio de Cristo como riqueza mayor que los tesoros de Egipto, pues tenía la mirada puesta en la recompensa.


Pero quien fija su atención en la ley perfecta, la de la libertad, y es constante, no como oyente olvidadizo, sino para ponerla por obra, será dichoso al practicarla.


Mirad por vosotros, para no echar a perder lo que habéis trabajado, sino para recibir salario completo.


Y oí una voz del cielo que decía: 'Escribe: 'Dichosos ya desde ahora los que mueren en el Señor'. Sí, dice el Espíritu, que descansen de sus fatigas, pues sus obras los acompañan'.