multiplican sus ídolos para correr en pos de ellos. Yo no quiero verter sus sangrientas libaciones, ni pronunciar sus nombres con mis labios.
Oseas 2:17 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Yo le daré sus viñas de antes y el valle de Acor como puerta de esperanza. Y ella responderá como en los días de su juventud, como en los días en que subió del país de Egipto. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque quitaré de su boca los nombres de los baales, y nunca más se mencionarán sus nombres. Biblia Nueva Traducción Viviente Oh Israel, yo borraré los muchos nombres de Baal de tus labios y nunca más los mencionarás. Biblia Católica (Latinoamericana) Le devolveré sus viñas,
convertiré el valle de la Mala Suerte
en un lugar de esperanzas.
Y allí ella me responderá como cuando era joven,
como en los días en que subió de Egipto. La Biblia Textual 3a Edicion Pues quitaré de su boca los nombres de los Baales,° Y sus nombres no serán más invocados. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque quitaré de su boca los nombres de los Baales, y nunca más serán mencionados por sus nombres. |
multiplican sus ídolos para correr en pos de ellos. Yo no quiero verter sus sangrientas libaciones, ni pronunciar sus nombres con mis labios.
Entonces Moisés y los israelitas entonaron este cántico a Yahveh: Cantaré a Yahveh, pues se cubrió de gloria: precipitó en el mar caballos y jinetes.
Guardad cuanto os he ordenado. No pronunciaréis el nombre de otros dioses; que ni asome a vuestros labios.
Así diréis acerca de ellos: 'Los dioses que no han hecho el cielo y la tierra desaparecerán de la tierra y de debajo del cielo''.
Ve y grita a los oídos de Jerusalén lo siguiente: Así dice Yahveh: Recuerdo de ti el cariño de tu juventud, el amor de tu noviazgo, cuando ibas tras de mí por el desierto, por una tierra no sembrada.
Aquel día sucederá -oráculo de Yahveh Sebaot- que exterminaré del país los nombres de los ídolos y ya no se les mencionará nunca más. Quitaré también del país los profetas y el espíritu de impureza.
y sin mezclaros con esos pueblos que han quedado entre vosotros. No mentéis el nombre de sus dioses, ni juréis por ellos, ni les deis culto, ni os postréis ante ellos,
Echaron luego sobre él un gran montón de piedras, que subsiste hasta hoy. Así calmó Yahveh el furor de su cólera. Por eso aquel lugar se llama hasta hoy Valle de Acor.