Carlos Robles un ex homosexual nos cuenta su poderoso testimonio de restauración, que transformará la vida de muchas personas que están pasando por la misma situación.

Antes de conocer a Cristo era una persona vacía, lleno de odio y tristeza, pensaba que los placeres de la vida podían llenarlo.
Desde muy pequeño dice que sentía preferencia hacia los niños y deseaba jugar con objetos de niñas; su padre en su ignorancia declaró una palabra que cayó sobre su vida como maldición, al decir «que si un hijo suyo llegara a ser homosexual el lo mataría».
La palabra de Dios dice el poder de bendecir y maldecir están en la lengua, Santiago 3:10-11.
A la edad de 19 años asistió a un certamen de belleza gay donde Satanás lo indujo a querer verse como un travesti, y en el 2011 participó en un certamen donde ganó y después de allí empezó su vida y experiencia en el mundo del homosexualismo.
Llegó a Cristo por medio de una prima hermana y cuando entró a la iglesia no se imaginaba lo que Dios le tenía preparado, dice que entraba y salía de la iglesia pero el Espíritu Santo le hacía volver a entrar.
«Yo cerré mis ojos y el Espíritu Santo empezó a ministrar mi corazón por medio de una palabra de parte de Dios y empece a llorar y me llenó paz y gozo».
Desde ese momento empezó la liberación en su vida y cada día que asistía el Señor le iba libertando de esa maldición generacional.
Hoy en día Carlos ha sido restaurado por completo, está al servicio del Señor y a experimentado el amor de Dios y la misericordia que tuvo para con el.
Admite que Dios llegó a su vida antes de ser contagiado por una enfermedad y antes de que su familia se destruyera por completo.