»¡Dios mío, a ti te pertenecen la grandeza y el poder, la gloria, el dominio y la majestad! Porque todo lo que existe es tuyo. ¡Tú reinas sobre todo el mundo!
Salmos 10:16 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Tú, Dios mío, reinas para siempre y escuchas la oración de los humildes. Tú defiendes a los huérfanos y a los que son maltratados; tú los animas y les prestas atención. Pero a los que no te reconocen los echarás de tu tierra, para que nadie en este mundo vuelva a sembrar el terror. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Jehová es Rey eternamente y para siempre; De su tierra han perecido las naciones. Biblia Nueva Traducción Viviente ¡El Señor es rey por siempre y para siempre! Las naciones paganas desaparecerán de la tierra. Biblia Católica (Latinoamericana) El Señor es rey ahora y para siempre, los paganos ya no se ven en su tierra. La Biblia Textual 3a Edicion YHVH es Rey por siempre jamás, Las naciones que ocupaban su tierra han perecido. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Yahveh reina por los siglos: fenecen los gentiles alejados de su tierra. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Jehová es Rey eternamente y para siempre; de su tierra han perecido las naciones. |
»¡Dios mío, a ti te pertenecen la grandeza y el poder, la gloria, el dominio y la majestad! Porque todo lo que existe es tuyo. ¡Tú reinas sobre todo el mundo!
Tu reino siempre permanecerá, pues siempre cumples tus promesas y todo lo haces con amor.
Ciudad de Jerusalén, ¡que tu Dios reine por siempre, por todos los siglos! ¡Alabemos a nuestro Dios!
Conforme avanzaban los israelitas, Dios echaba fuera a las naciones, y a Israel le entregó las tierras de esos pueblos. ¡Fue así como los israelitas se establecieron allí!
15 (16) Los pueblos que no te conocen han caído en su propia trampa; han quedado atrapados en la red que ellos tendieron.
5 (6) Reprendiste a los pueblos que no te adoran; destruiste a esos malvados, ¡y nadie volvió a recordarlos!
Dios mío, tú eres nuestro rey. Has mostrado tu majestad, tu grandeza y tu poder. Has afirmado el mundo, y jamás se moverá.
Pero tú, nuestro Dios, eres el Dios verdadero; ¡Tú nos das vida y reinas por siempre! Cuando te enojas, tiembla la tierra; ¡no hay nación que resista tu furia!»
34 (31) «Al cabo de los siete años, yo, Nabucodonosor, dejé de estar loco. Entonces levanté los ojos al cielo y le di gracias al Dios altísimo, que vive para siempre. Lo alabé y le dije: “Tu poder durará para siempre, y tu reino no tendrá fin.
26 (27) ordeno a los habitantes de mi reino que adoren y obedezcan al Dios de Daniel. Su Dios vive para siempre, y su reino nadie puede destruirlo. Su poder será siempre el mismo.
Si son desobedientes, Dios los destruirá, así como va a destruir a los pueblos que ustedes enfrenten».
¡Alabemos y honremos siempre al Rey eterno, al Dios único e invisible, que vive por siempre! Amén.