¡Que todos los reyes se arrodillen en su presencia! ¡Que todas las naciones se pongan a su servicio!
Mateo 4:9 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual El diablo le dijo: —Todos estos países serán tuyos, si te arrodillas delante de mí y me adoras. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Biblia Nueva Traducción Viviente —Te daré todo esto —dijo— si te arrodillas y me adoras. Biblia Católica (Latinoamericana) Y le dijo: 'Te daré todo esto si te arrodillas y me adoras. La Biblia Textual 3a Edicion y le dijo: Todo esto te daré si te postras y me adoras. Biblia Serafín de Ausejo 1975 y le dijo: 'Todo esto te daré si te postras y me adoras'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) y le dijo: Todo esto te daré, si te postras y me adoras. |
¡Que todos los reyes se arrodillen en su presencia! ¡Que todas las naciones se pongan a su servicio!
32 (29) No vivirás ya entre la gente, sino que vivirás siete años entre los animales. Comerás hierba del campo, como ellos, hasta que reconozcas que el Dios altísimo es el único rey de este mundo. Solo Dios puede hacer rey a quien él quiere que sea rey».
y les dijo: «¿Cuánto me pagan si los ayudo a atrapar a Jesús?» Ellos le ofrecieron treinta monedas de plata.
Jesús le respondió: —Vete de aquí, Satanás, porque la Biblia dice: “Adoren a Dios y obedézcanlo solo a él”.
Ahora es cuando la gente de este mundo va a ser juzgada; y el que manda en este mundo, que es el diablo, será echado fuera.
Dios había enviado a Jesús, y Jesús lo sabía; y también sabía que regresaría para estar con Dios, pues Dios era su Padre y le había dado todo el poder.
Ya no puedo hablarles de otras cosas porque se está acercando el diablo, que manda en este mundo. Él no tiene poder para vencerme,
La buena noticia nos habla de la grandeza de Cristo, y Cristo a su vez nos muestra la grandeza de Dios. Ese mensaje brilla como la luz; pero los que no creen no pueden verla, porque Satanás no los deja.
Y no debe ser alguien con poco tiempo de haber creído en Jesucristo, pues puede volverse orgulloso, y entonces recibirá el mismo castigo que Satanás.
Entonces me arrodillé a los pies del ángel, para adorarlo, pero él me dijo: «¡No lo hagas! Adora a Dios, pues yo también le sirvo, igual que tú y que todos los que siguen confiando en el mensaje que les dio Jesús.» Porque el mensaje que Jesús enseñó es lo que anima a la gente a seguir anunciándolo.
En su manto, y sobre el muslo, llevaba escrito este título: «El rey más poderoso de todo el universo».