16 (15) »Los jefes engañaron a este pueblo, y confundieron a toda su gente.
Mateo 23:16 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual »¡Qué mal les va a ir! Se supone que ustedes deben enseñar al pueblo a obedecer a Dios, pero ni ustedes mismos lo hacen. Enseñan que se puede no cumplir una promesa, si se jura solo por el templo; pero que se debe cumplir esa promesa, si se jura por el oro del templo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 ¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Si alguno jura por el templo, no es nada; pero si alguno jura por el oro del templo, es deudor. Biblia Nueva Traducción Viviente »¡Guías ciegos! ¡Qué aflicción les espera! Pues dicen que no significa nada jurar “por el templo de Dios” pero que el que jura “por el oro del templo” está obligado a cumplir ese juramento. Biblia Católica (Latinoamericana) ¡Ay de ustedes, que son guías ciegos! Ustedes dicen: 'Jurar por el Templo no obliga, pero jurar por el tesoro del Templo, sí'. La Biblia Textual 3a Edicion ¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Todo el que jure por el santuario,° eso no es nada, pero quien jure por el oro del santuario, debe.° Biblia Serafín de Ausejo 1975 ¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: 'Jurar por el santuario no obliga a nada, pero el que jure por el oro del santuario obligado queda!' Biblia Reina Valera Gómez (2023) ¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Si alguno jura por el templo, no es nada; pero si alguno jura por el oro del templo, es deudor. |
16 (15) »Los jefes engañaron a este pueblo, y confundieron a toda su gente.
No hagan caso de los fariseos: son como el ciego que guía a otro ciego, y si un ciego guía a otro, los dos terminan cayéndose en una zanja.
Jesús les dijo a los fariseos y a los maestros de la Ley: «¡Qué mal les va a ir, hipócritas! Ustedes les cierran la puerta del reino de Dios a los demás. Y ni entran ustedes ni dejan que otros entren.
¡Ustedes no saben nada, son unos tontos! No se dan cuenta de que el templo es más importante que el oro, y que el templo hace que el oro sea valioso ante Dios.
¡Ignorantes! El altar de Dios es más importante que la ofrenda, y hace que la ofrenda sea valiosa ante Dios.
¡Ustedes, como líderes, no saben nada! Cumplen los detalles más insignificantes de la ley, pero no cumplen lo más importante de ella. Ustedes son como los que, al beber vino, sacan el mosquito pero se tragan el camello que hay en el vino.
Les advierto una vez más: cualquiera que se circuncida está obligado a obedecer la ley.
Sobre todo, queridos hermanos, no juren ni por el cielo ni por la tierra, ni por ninguna otra cosa. Cumplan más bien con su palabra. Cuando digan «sí», que sea «sí»; y cuando digan «no», que sea «no». ¡No vaya a castigarlos Dios por no cumplir con su palabra!