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Lucas 12:2 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Porque todo lo que esté escondido se descubrirá, y todo lo que se mantenga en secreto llegará a conocerse.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Llegará el tiempo en que todo lo que está encubierto será revelado y todo lo secreto se dará a conocer a todos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Nada hay tan oculto que no haya de ser descubierto o tan escondido que no haya de ser conocido.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Nada hay encubierto que no será descubierto, ni oculto, que no será conocido.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Pues nada hay oculto que no se descubra, y nada secreto que no se conozca.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Porque nada hay encubierto, que no haya de ser revelado; ni oculto, que no haya de saberse.

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Otras versiones



Lucas 12:2
10 Referencias Cruzadas  

Un día Dios nos llamará a cuentas por todo lo que hayamos hecho, tanto lo bueno como lo malo, aunque creamos que nadie nos vio hacerlo.


Yo estoy enterado de todo lo que ellos hacen, pues no hay nada que yo no sepa. Ellos no me pueden ocultar ninguno de sus pecados.


Les encanta presentar ofrendas, y luego se comen la carne de los animales que presentan; pero todo eso me disgusta. Yo soy su Dios, y tengo presente sus muchos pecados. Por eso los voy a castigar, y volverán a ser esclavos de Egipto.


Porque todo lo que esté escondido se descubrirá, y todo lo que se mantenga en secreto llegará a saberse.


Porque todo lo que esté escondido se descubrirá, y todo lo que se mantenga en secreto llegará a conocerse.


Por eso, no culpen a nadie antes de que Jesucristo vuelva. Cuando él venga, dará a conocer todo lo que está oculto y todo lo que piensa cada uno de nosotros. Entonces Dios nos dará el premio que merezcamos.


Porque todos nosotros vamos a tener que presentarnos delante de Cristo, que es nuestro juez. Él juzgará lo que hicimos mientras vivíamos en este cuerpo, y decidirá si merecemos que nos premie o nos castigue.