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Levítico 11:13 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»De las aves, no podrán comer las siguientes, pues deberán considerarlas impuras: el águila, el quebrantahuesos, el águila marina, el milano, el avestruz, la golondrina, la gaviota, la lechuza, el cuervo marino, el búho, el ibis, el pelícano, el buitre, la cigüeña, la abubilla, el murciélago, toda clase de halcones, toda clase de cuervos, toda clase de gavilanes, toda clase de garzas.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Y de las aves, estas tendréis en abominación; no se comerán, serán abominación: el águila, el quebrantahuesos, el azor,

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Biblia Nueva Traducción Viviente

»Estas son las aves que son detestables para ti y no deberás comerlas: el buitre grifón, el quebrantahuesos, el buitre de cabeza negra,

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Estas son las aves que tendrán por impuras y que no comerán por ser inmundas:

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La Biblia Textual 3a Edicion

En cuanto a las aves, tendréis repulsión de las siguientes, que no se comerán y serán abominación: el águila, el buitre quebrantahuesos, el zopilote,°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

De entre las aves tendréis por inmundas y no las comeréis, pues son cosa abominable, las siguientes: el águila, el quebrantahuesos, el azor,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y de las aves, estas tendréis en abominación; no se comerán, serán abominación: El águila, el quebrantahuesos, el esmerejón,

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Otras versiones



Levítico 11:13
18 Referencias Cruzadas  

Ningún león, ninguna fiera, ha llegado a esos lugares; ¡ni siquiera la mirada del halcón ha podido descubrirlos!


Tú no alimentas a los cuervos, cuando sus polluelos andan perdidos y me piden de comer.


»Entonces dirán los israelitas: “¡Miren cómo avanza el enemigo! ¡Parece el nubarrón de una tormenta! Sus carros y sus caballos de guerra son más veloces que las águilas; ¡hasta parecen un huracán! ¿Qué será de nosotros? ¡No tenemos escapatoria!”


»Dios dice que no lo conocemos; que somos hijos necios que no entendemos nada; que somos hábiles para hacer lo malo, pero incapaces de hacer lo bueno.


»¡Miren a los soldados de Babilonia! ¡Ya vienen los enemigos de Moab! ¡Parecen águilas dispuestas a atacar!


Aun más veloces que las águilas son nuestros enemigos. Por las montañas y por el desierto nos persiguen sin descanso.


»¡Vigilante, toca la trompeta! ¡Da la señal de alerta! Ya viene el destructor de mi pueblo; se parece a un águila que se lanza sobre su presa. Mi pueblo es muy desobediente; no ha cumplido con mi pacto ni ha seguido mis mandamientos.


»Sus caballos y sus jinetes vienen galopando desde muy lejos; son más veloces que los leopardos y más feroces que los lobos nocturnos; se lanzan sobre sus enemigos como el águila sobre su presa.


Una vez más levanté la mirada, y vi a dos mujeres con alas de cigüeña. Esas mujeres volaron y se llevaron la medida.


Todo el mundo sabe que donde se juntan los buitres, allí hay un cadáver. Así será cuando yo venga: todos lo sabrán.


Antes, nosotros mismos éramos ignorantes y desobedientes, y andábamos perdidos. Para divertirnos, hacíamos todo lo malo que se nos ocurría. Éramos malvados y envidiosos, y esclavos de esos malos deseos. Todo el mundo nos odiaba, y nosotros también odiábamos a los demás.