Jueces 8:34 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual y se olvidaron del Dios verdadero, que los había librado de todos sus enemigos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y no se acordaron los hijos de Israel de Jehová su Dios, que los había librado de todos sus enemigos en derredor; Biblia Nueva Traducción Viviente Se olvidaron del Señor su Dios, quien los había rescatado de todos los enemigos que los rodeaban. Biblia Católica (Latinoamericana) Así fue como los israelitas se olvidaron de Yavé su Dios, el que los había librado de todos sus enemigos vecinos. La Biblia Textual 3a Edicion Y los hijos de Israel no se acordaron de YHVH su Dios, el cual los había librado de mano de todos sus enemigos alrededor. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Los israelitas, pues, no se acordaron de Yahveh, su Dios, que los había salvado de todos sus enemigos que lo cercaban. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y no se acordaron los hijos de Israel de Jehová su Dios, que los había librado de todos sus enemigos alrededor; |
Dios hizo grandes maravillas frente al Mar de los Juncos: ¡los salvó de los egipcios! Pero ellos se olvidaron de él,
Cuando estaban en Egipto, en la región de Soan, vieron las grandes maravillas que Dios realizó ante sus ojos, pero no las tomaron en cuenta.
No se acordaron del día cuando Dios, con su poder, los libró de sus enemigos.
Acuérdate de tu creador ahora que eres joven. Acuérdate de tu creador antes que vengan los días malos. Llegará el día en que digas: «No da gusto vivir tantos años».
No hay novia que se olvide de su vestido ni de sus joyas, ¡pero ustedes, que son mi pueblo, hace mucho que se olvidaron de mí!
Lo que quieren es que mi pueblo me olvide, como me olvidaron sus antepasados por adorar al dios Baal.
15 (17) Le devolveré sus viñas, y convertiré su desgracia en gran bendición. Volverá a responderme como cuando era joven, como cuando salió de Egipto.
Por eso, jamás olviden todo lo que les ha pasado; al contrario, deben contárselo a sus hijos y nietos.
Los israelitas se olvidaron de Dios y pecaron contra él, pues adoraron las estatuas de Baal y de Astarté.