Todos los profetas anunciaban lo mismo, y le decían a Ahab: «Ataca a Ramot de Galaad. Vas a triunfar. Dios va a darte la ciudad».
Jueces 18:6 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Él les contestó: —Pueden ir tranquilos, porque Dios los va a proteger. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y el sacerdote les respondió: Id en paz; delante de Jehová está vuestro camino en que andáis. Biblia Nueva Traducción Viviente —Vayan en paz —respondió el sacerdote— porque el Señor estará vigilando el camino por donde van. Biblia Católica (Latinoamericana) El sacerdote les dijo: '¡Vayan en paz! Su viaje está bajo la protección de Dios'. La Biblia Textual 3a Edicion Y el sacerdote les respondió: ¡Id en paz! En presencia de YHVH está el camino por el cual andáis. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Respondióles el sacerdote: 'Id en paz, pues el viaje que hacéis está bajo la mirada de Yahveh'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y el sacerdote les respondió: Id en paz, que vuestro viaje que hacéis es delante de Jehová. |
Todos los profetas anunciaban lo mismo, y le decían a Ahab: «Ataca a Ramot de Galaad. Vas a triunfar. Dios va a darte la ciudad».
Cuando Micaías se presentó delante del rey, este le preguntó: —Micaías, ¿debo atacar a Ramot de Galaad? Micaías le respondió: —Atácala y triunfarás. Dios te entregará la ciudad.
Entonces el rey de Israel reunió a los profetas, que eran alrededor de cuatrocientos, y les preguntó: —¿Debo atacar a Ramot de Galaad para recuperarla? Los profetas contestaron: —Atácala. Porque Dios te la va a entregar.
Moisés volvió entonces a donde estaba su suegro Jetró, y le dijo: —Déjame regresar a Egipto. Quiero ver si todavía siguen con vida los israelitas. Jetró le dijo: —Vete tranquilo. Espero que te vaya bien.
Pedimos a Dios nuestro Padre, y a nuestro Señor Jesús, que nos den la oportunidad de ir a visitarlos.
Entonces ellos le dijeron: —Por favor, consulta a Dios por nosotros. Queremos saber si nos irá bien en este viaje.
Los cinco hombres salieron, y cuando llegaron a Lais encontraron que allí la gente vivía confiada y tranquila, pues tenía todo lo que necesitaba. Esa gente era de Sidón, pero como estaba lejos de su patria no se relacionaba con nadie.
Entonces Elí le contestó: —Vete tranquila, y que el Dios de Israel te conceda lo que has pedido.