La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Jeremías 50:37 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

¡Que se mueran sus caballos, y sean destrozados sus carros de guerra! ¡Que todos sus soldados extranjeros se acobarden y se mueran! ¡Que les roben todos sus tesoros! ¡Que se sequen sus ríos!

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Espada contra sus caballos, contra sus carros, y contra todo el pueblo que está en medio de ella, y serán como mujeres; espada contra sus tesoros, y serán saqueados.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

La espada golpeará sus caballos, sus carros de guerra y a sus aliados de otras tierras, y todos se volverán como mujeres. La espada golpeará sus tesoros y todos serán saqueados.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

¡Espada para toda la mezcolanza de tropas aliadas que hay dentro de ella, para que se porten como mujeres! ¡Espada a sus tesoros, para que sean saqueados!

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

¡Espada! contra sus corceles y sus carros, Y contra la turba entre ellos, Y sean como mujeres. ¡Espada! contra sus tesoros, Y sean saqueados.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

¡Espada sobre sus caballos y sus carros y sobre la población mixta que hay en ella, para que se vuelvan mujeres! ¡Espada sobre sus tesoros, para saquearlos!

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Una espada está sobre sus caballos, y sobre sus carros, y sobre todo el pueblo que está en medio de ella, y serán como mujeres; una espada está sobre sus tesoros, y serán saqueados.

Ver Capítulo
Otras versiones



Jeremías 50:37
20 Referencias Cruzadas  

9 (10) Hasta en los lugares más lejanos les puso fin a las guerras; destrozó arcos y lanzas, y echó al fuego los escudos.


»Los egipcios se llenarán de miedo cuando vean que el Dios todopoderoso se prepara para castigarlos.


”Yo te daré tesoros escondidos que tengo en lugares secretos. Así sabrás que yo soy Dios, el único Dios de Israel.


y a todos los extranjeros que allí vivían. Además bebieron de ella todos los reyes del país de Uz, los reyes filisteos de Ascalón, Gaza y Ecrón; los sobrevivientes de Asdod,


Cuando llegue el momento, se apoderarán de sus ciudades, y entonces sus guerreros, asustados, temblarán como tiemblan las mujeres cuando van a tener un hijo.


»¡Vengan de todas partes y ataquen a Babilonia! ¡Abran sus depósitos de trigo y llévense todo ese grano! ¡Amontonen lo que encuentren y destrúyanlo todo! ¡Que no le quede nada!


contigo destruyo jinetes y caballos, contigo destruyo carros de guerra.


Contigo destruyo hombres y mujeres, contigo destruyo jóvenes y ancianos, contigo destruyo muchachos y muchachas.


»Los soldados de Babilonia ya no tienen valor para luchar. Débiles y llenos de miedo, se han refugiado en sus torres; mientras tanto, el enemigo quema casas y derriba puertas.


¡Que sus cadáveres queden tendidos por las calles de Babilonia!


”En esa guerra morirán los países vecinos de Egipto: Libia, Lidia y Etiopía, Arabia y los países aliados”.


13 (14) Así dice nuestro Dios: «Asiria, yo estoy contra ti. Voy a quemar tus carros de guerra; voy a matar a todos tus habitantes. Pondré fin a todos tus robos, y no volverán a escucharse las amenazas de tus mensajeros. Yo soy el Dios de Israel, y te juro que así lo haré».


»El fuego ha quemado tus portones, y el enemigo ya está por entrar; por eso tus soldados se acobardan.


Voy a acabar con el poder de los reyes; pondré fin a su reinado, destruiré sus carros de guerra y sus caballos, y los jinetes se matarán unos a otros.