35 (36) Tengo ochenta años, y no quiero ser una carga para Su Majestad. Ya no disfruto de la comida, pues no sé cuándo está buena y cuándo está mala, y ni siquiera puedo oír bien la voz de los cantantes.
Isaías 5:11 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual »¡Qué mal les va a ir a ustedes! Muy temprano empiezan a emborracharse, y todavía de noche siguen tomando. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 ¡Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez; que se están hasta la noche, hasta que el vino los enciende! Biblia Nueva Traducción Viviente Qué aflicción para los que se levantan temprano por la mañana en busca de un trago de alcohol, y pasan largas noches bebiendo vino hasta tener una fuerte borrachera. Biblia Católica (Latinoamericana) ¡Pobres de aquellos que se levantan muy temprano
en busca de aguardiente
y hasta muy entrada la noche continúan su borrachera! La Biblia Textual 3a Edicion ¡Ay de los que madrugan en busca de licores,° y el vino los enardece hasta el crepúsculo! Biblia Serafín de Ausejo 1975 ¡Ay de quienes madrugan en busca de licores; y de quienes trasnochan hasta que el vino los enciende! Biblia Reina Valera Gómez (2023) ¡Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez; que se están hasta la noche, hasta que el vino los enciende! |
35 (36) Tengo ochenta años, y no quiero ser una carga para Su Majestad. Ya no disfruto de la comida, pues no sé cuándo está buena y cuándo está mala, y ni siquiera puedo oír bien la voz de los cantantes.
Es de tontos emborracharse, porque se pierde el control y se provoca mucho alboroto.
Pero ustedes hicieron fiesta y se llenaron de alegría; comieron carne y tomaron vino, y dijeron: “Comamos y bebamos que mañana moriremos”.
Isaías anunció: «¡Qué mal le va a ir a Samaria, capital del reino del norte! Para sus habitantes esa ciudad es como una corona que los llena de orgullo. Pero es una ciudad de borrachos y sus jefes son como flores que se secan y se marchitan. »Asiria es un pueblo poderoso; Dios lo tiene preparado como una tormenta de granizo, como lluvia torrencial y destructora, como una terrible inundación. Con su poder y su fuerza, Asiria echará por tierra a la ciudad de Samaria,
»¡Qué mal les va a ir a ustedes! ¡Para beber vino y mezclar licores son unos campeones!
»Ustedes, jefes de mi pueblo, dicen: “¡Vengan! Vamos a emborracharnos. Y mañana haremos lo mismo, o beberemos mucho más”».
»¡Qué mal te va a ir Babilonia! Humillaste a las naciones vecinas y las dejaste en vergüenza;
Los babilonios son orgullosos, son traicioneros como el vino; su hambre de poder los hace conquistar naciones y pueblos enteros. Son como la muerte, que siempre quiere más; son como la tumba, que nunca está satisfecha.
»¡Tengan cuidado! No pasen el tiempo pensando en banquetes y borracheras, ni en las muchas cosas que esta vida les ofrece. Porque el fin del mundo podría sorprenderlos en cualquier momento,
Son envidiosos, se emborrachan, y en sus fiestas hacen locuras y muchas cosas malas. Les advierto, como ya lo había hecho antes, que los que hacen esto no formarán parte del reino de Dios.
Cuando Abigail regresó a su casa, encontró a Nabal muy contento y completamente borracho. Por eso no le contó hasta el día siguiente lo que había pasado.