En ese mismo instante se dieron cuenta de lo que habían hecho y de que estaban desnudos. Entonces tomaron unas hojas de higuera y las cosieron para cubrirse con ellas.
Isaías 47:3 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Yo, el Dios santo de Israel, el Dios todopoderoso, voy a vengarme de ti. ¡Ya te ven los pueblos como si estuvieras desnuda! Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Será tu vergüenza descubierta, y tu deshonra será vista; haré retribución, y no se librará hombre alguno. Biblia Nueva Traducción Viviente Quedarás desnuda y llena de vergüenza. Me vengaré de ti sin piedad». Biblia Católica (Latinoamericana) Pondrán al descubierto tu desnudez,
y se verán tus vergüenzas. La Biblia Textual 3a Edicion ¡Descúbrase tu desnudez y sea vista tu vergüenza! Tomaré venganza y no habrá quien interceda. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Se descubrirá tu desnudez, hasta se verán tus vergüenzas. Tomaré venganza y a nadie voy a perdonar, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Descubierta será tu desnudez, tu vergüenza será vista; tomaré venganza, y no te encontraré como hombre. |
En ese mismo instante se dieron cuenta de lo que habían hecho y de que estaban desnudos. Entonces tomaron unas hojas de higuera y las cosieron para cubrirse con ellas.
El rey de Asiria se llevará prisioneros a los egipcios y a los etíopes, desde el más joven hasta el más viejo; se los llevará descalzos y desnudos, para que sientan vergüenza.
y digan a los tímidos: “¡Anímense, no tengan miedo! Dios vendrá a salvarlos, y a castigar a sus enemigos”.
Cuando esto les pase, no se sorprendan, pues si los desnudan y los violan, será por sus muchos pecados.
»Y yo digo: “Ustedes, reyes del país de Media, sáquenle punta a sus flechas y tengan listos sus escudos, pues quiero que destruyan a Babilonia. Los babilonios destruyeron mi templo; por eso quiero vengarme de ellos.
»Pero yo estoy en contra tuya, y haré que las naciones y reinos se den cuenta de lo que en verdad eres.
Queridos hermanos, no busquen la venganza, sino dejen que Dios se encargue de castigar a los malvados. Pues en la Biblia Dios dice: «A mí me toca vengarme. Yo le daré a cada cual su merecido.»
El terremoto partió en tres a la gran ciudad de Babilonia, y las ciudades de todo el mundo se derrumbaron. Dios no se olvidó de Babilonia, sino que la castigó terriblemente, con todo su enojo.
»¡Alégrense ustedes los santos, que viven en el cielo, pues Dios ha destruido a la gran ciudad! ¡Alégrense ustedes los apóstoles, y ustedes los profetas, pues Dios ha castigado a Babilonia por todo el mal que les hizo!»