y le dijo: —Agar, esclava de Sarai, ¿qué haces aquí? ¿A dónde vas? Y ella le contestó: —Estoy huyendo de mi dueña.
Hechos 22:7 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Caí al suelo, y escuché una voz que me decía: “¡Saulo! ¡Saulo! ¿Por qué me persigues?” Más versionesBiblia Reina Valera 1960 y caí al suelo, y oí una voz que me decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Biblia Nueva Traducción Viviente Caí al suelo y oí una voz que me decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”. Biblia Católica (Latinoamericana) Caí al suelo y oí una voz que me decía: 'Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?' La Biblia Textual 3a Edicion y caí al suelo y oí una voz que me decía: Saulo, Saulo,° ¿por qué me persigues? Biblia Serafín de Ausejo 1975 Caí a tierra y oí una voz que me decía: 'Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) y caí al suelo, y oí una voz que me decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? |
y le dijo: —Agar, esclava de Sarai, ¿qué haces aquí? ¿A dónde vas? Y ella le contestó: —Estoy huyendo de mi dueña.
Algunos años después, Dios quiso ver si Abraham lo obedecía, así que lo llamó y le dijo: «Abraham, quiero que me ofrezcas como sacrificio a Isaac, tu único hijo, a quien tanto amas. Llévalo a la región de Moria, al cerro que te voy a enseñar».
Cuando Dios vio que Moisés se acercaba, le gritó: —¡Detente Moisés! Moisés contestó: —¡Qué pasa, Señor!
”Por eso, a ustedes, a sus hijos y a sus nietos, los voy a llevar ante los jueces. Les juro que así lo haré.
»Entonces les contestaré: “Como ustedes no ayudaron ni a una de las personas menos importantes de este mundo, yo considero que tampoco me ayudaron a mí.”
El gobernador les preguntó: —Díganme, ¿qué mal ha hecho este hombre? Pero la multitud gritó con más fuerza: —¡Que muera en una cruz!
»Todavía estábamos en el camino, ya muy cerca de Damasco, cuando de repente, como a las doce del día, vino del cielo una fuerte luz y todo a mi alrededor se iluminó.
»Yo pregunté: “¿Quién eres, Señor?” »La voz me dijo: “Yo soy Jesús de Nazaret. Es a mí a quien estás persiguiendo.”
Saulo cayó al suelo, y una voz le dijo: —¡Saulo, Saulo! ¿Por qué me persigues?
Antes yo ofendía a Jesucristo, lo perseguía y lo insultaba. Aun así, él confió en mí. Y es que Dios fue bueno conmigo y me perdonó, pues yo todavía no creía en Cristo ni sabía lo que estaba haciendo.
y poco después, Dios mismo se le acercó y lo llamó como antes: —¡Samuel, Samuel! Y él contestó: —Dime, Dios mío, ¿en qué puedo servirte?