»Sin embargo, más adelante les devolveré la paz y la tranquilidad, y los haré disfrutar de una vida segura.
Gálatas 5:23 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual ser humildes, y saber controlar nuestros malos deseos. No hay ley que esté en contra de todo esto. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Biblia Nueva Traducción Viviente humildad y control propio. ¡No existen leyes contra esas cosas! Biblia Católica (Latinoamericana) mansedumbre y dominio de sí mismo. Estas son cosas que no condena ninguna Ley. La Biblia Textual 3a Edicion mansedumbre y templanza; en contra de tales cosas, no hay ley. Biblia Serafín de Ausejo 1975 mansedumbre, autodominio. Contra tales cosas no hay ley. Biblia Reina Valera Gómez (2023) mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. |
»Sin embargo, más adelante les devolveré la paz y la tranquilidad, y los haré disfrutar de una vida segura.
Pero Pablo también le habló de que tenía que vivir sin hacer lo malo, que tenía que controlarse para no hacer lo que quisiera, sino solamente lo bueno, y que algún día Dios juzgaría a todos. Entonces Félix se asustó mucho y le dijo: «Vete ya; cuando tenga tiempo volveré a llamarte.»
Los que se preparan para competir en un deporte, dejan de hacer todo lo que pueda perjudicarlos. ¡Y lo hacen para ganarse un premio que no dura mucho! Nosotros, en cambio, lo hacemos para recibir un premio que dura para siempre.
Pero si obedecen al Espíritu de Dios, ya no están obligados a obedecer la ley.
También sabemos que las leyes no se dan para los que hacen lo bueno, sino para los que hacen lo malo. Son para los rebeldes, los desobedientes, los pecadores y los que no respetan a Dios ni a la religión. También son para los que matan a sus semejantes, y hasta a sus propios padres y madres.
Al contrario, deben hacer siempre lo bueno, y recibir con gusto en su casa a quienes los visiten. Deben pensar bien las cosas antes de hacerlas, y ser justos, santos y disciplinados en todo.
A los ancianos, diles que deben ser responsables, que deben controlar sus deseos y pensar bien lo que van a hacer. También deben confiar en Dios, amar a los demás, y ser siempre pacientes.