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Éxodo 23:7 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»No acusen a una persona diciendo mentiras, ni condenen a muerte a la gente inocente y honesta, porque yo no consideraré inocente al culpable.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

De palabra de mentira te alejarás, y no matarás al inocente y justo; porque yo no justificaré al impío.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

»Asegúrate que nunca acuses a nadie falsamente de algún mal. Jamás condenes a muerte a una persona inocente o intachable, porque yo nunca declaro inocente al culpable.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Aléjate de la mentira. No harás morir al inocente ni al justo, porque yo no perdonaré al culpable.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Te alejarás de acusaciones falsas, y no matarás al inocente ni al justo, porque Yo no justificaré al culpable.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Aléjate de cualquier causa mentirosa; no hagas perecer al inocente y justo, pues yo no absuelvo al culpable.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

De palabra de mentira te alejarás, y no matarás al inocente y justo; porque yo no justificaré al impío.

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Otras versiones



Éxodo 23:7
24 Referencias Cruzadas  

y acercándose a él le dijo: —No me digas que vas a matar a los buenos junto con los malos.


No me dejes decir mentiras; ¡por favor, enséñame tu palabra!


Esa clase de gobernantes siempre está haciendo planes contra la gente honrada, y dicta sentencia de muerte contra la gente inocente.


»No hablen mal de otra persona ni digan mentiras en su contra.


»No mientan ni den informes falsos que ayuden al malvado a engañar a los jueces.


Mi amor es siempre el mismo, y siempre estoy dispuesto a perdonar a quienes hacen lo malo. Pero también sé castigar al culpable, y a sus hijos, nietos, bisnietos y tataranietos».


Una cosa es segura: Los malvados no quedarán sin castigo, pero la gente buena se salvará.


Dios no soporta dos cosas: que el culpable sea declarado inocente, y que el inocente sea declarado culpable.


Isaías dijo: «Solo vivirá segura la gente que es honesta y siempre dice la verdad, la que no se enriquece a costa de los demás, la que no acepta regalos a cambio de hacer favores, la que no se presta a cometer un crimen, ¡la que ni siquiera se fija en la maldad que otros cometen! Esa gente tendrá como refugio una fortaleza hecha de rocas; siempre tendrá pan, y jamás le faltará agua».


»¡Qué mal les va a ir a ustedes! Dicen que lo malo es bueno, y que las tinieblas son luz. También dicen que lo amargo es dulce.


»No roben. No mientan. No se engañen unos a otros,


»No hagan chismes de nadie, pero digan la verdad si así pueden salvar la vida de otra persona. Yo soy el Dios de Israel.


Nuestro Dios es muy poderoso y siempre castiga a quien lo merece, pero también es un Dios paciente, y no se enoja con facilidad. Nuestro Dios camina entre las tormentas; las nubes son el polvo que levanta.


Unos soldados preguntaron: —Juan, ¿qué podemos hacer nosotros? Él les contestó: —Ustedes amenazan a la gente y la obligan a que les dé dinero. Solo así le prometen dejarla en paz. ¡No lo vuelvan a hacer, y quédense satisfechos con su salario!


Pero la gente ha negado, injustamente, la verdad acerca de cómo es Dios. Y el Dios altísimo está muy enojado por toda esa maldad e injusticia.


Por eso, ya no deben mentirse los unos a los otros. Todos nosotros somos miembros de un mismo cuerpo, así que digan siempre la verdad.


»Todo pleito entre ustedes debe ser llevado ante las autoridades, para que ellas decidan quién es culpable y quién es inocente.