Después de eso regresaron a Cadés y conquistaron todo el territorio de los amalecitas. En Hasesón-tamar vencieron a los amorreos que vivían allí.
Éxodo 17:8 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Los amalecitas salieron a pelear contra los israelitas. La batalla tuvo lugar en Refidim. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Entonces vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim. Biblia Nueva Traducción Viviente Mientras el pueblo de Israel aún se encontraba en Refidim, los guerreros de Amalec lo atacaron. Biblia Católica (Latinoamericana) En Refidim los amalecitas vinieron a atacar a Israel. La Biblia Textual 3a Edicion Entonces vino Amalec y luchó contra Israel en Refidim. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Entonces se acercó Amalec y atacó a Israel en Refidín. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y vino Amalec y peleó con Israel en Refidim. |
Después de eso regresaron a Cadés y conquistaron todo el territorio de los amalecitas. En Hasesón-tamar vencieron a los amorreos que vivían allí.
Los israelitas se fueron del desierto de Sin, y se detenían en cada lugar que Dios les ordenaba. Al llegar a un lugar llamado Refidim, acamparon pero no encontraron agua,
En el desierto viven los amalecitas, en las montañas viven los hititas, los jebuseos y los amorreos, y entre el mar y el río Jordán viven los cananeos.
Dicho esto, Balaam miró hacia donde estaba el pueblo de Amalec y se puso a cantar: «Amalec era nación poderosa; más poderosa que todas. Pero pronto será destruida».
Cada vez que los israelitas tenían algo sembrado, venían los madianitas, los amalecitas y la gente del este, y los atacaban;
“Cuando los israelitas salieron de Egipto, los amalecitas los trataron muy mal. Por eso ahora voy a castigarlos. Anda, ataca a los amalecitas y destruye todo lo que tienen. Mata a hombres, mujeres y niños, y a sus toros, ovejas, camellos y burros. No le perdones la vida a nadie”».
En todo ese tiempo, David y sus hombres salían con frecuencia a atacar a los pueblos de la región, desde Telaím hasta Egipto, y pasando por el desierto de Sur. Cuando David atacaba a los pueblos de Guesur, Guézer y Amalec, se llevaba ovejas, vacas, burros, camellos y ropa, y no dejaba vivo a nadie. Mataba a hombres y a mujeres, para que nadie lo acusara en Gat de todo lo que hacía. Cuando regresaba, si Aquís le preguntaba: «¿A quién atacaste hoy?», David le contestaba: «A mis paisanos que viven al sur de Judá». Algunas veces respondía: «Ataqué a mis paisanos que viven al sur de Jerahmeel». Algunas otras, decía: «Ataqué a mis paisanos que viven al sur de la tierra de los quenitas».
Al tercer día, David y sus hombres llegaron a Siclag y descubrieron que los amalecitas habían atacado el desierto del sur. A Siclag le habían prendido fuego y, aunque no mataron a nadie, se habían llevado como esclavos a mujeres, ancianos y niños. Entre las mujeres, se habían llevado a Ahinóam y a Abigail, las esposas de David. Al ver esto, David y sus hombres se echaron a llorar, hasta que ya no tuvieron más fuerzas.