Pero los malvados no podrán escapar: sus ojos se irán apagando, hasta que les llegue la muerte».
Amós 2:14 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual De mí no podrán escapar ni los corredores más veloces, ni los soldados más fuertes, ni los guerreros más valientes, ni los flechadores más diestros, ni los que huyan a caballo; Más versionesBiblia Reina Valera 1960 y el ligero no podrá huir, y al fuerte no le ayudará su fuerza, ni el valiente librará su vida. Biblia Nueva Traducción Viviente Sus corredores más veloces no podrán escapar. El más fuerte entre ustedes se volverá débil. Ni siquiera los guerreros más poderosos serán capaces de salvarse. Biblia Católica (Latinoamericana) El que dispara el arco no lo podrá estirar, el rápido corredor no logrará huir, el caballero no saldrá con vida, La Biblia Textual 3a Edicion No habrá pues escape para el ágil, Ni el fuerte podrá valerse de su fuerza,° Ni el valiente podrá librar su vida; Biblia Serafín de Ausejo 1975 El ágil no podrá huir, el fuerte no conservará su vigor, el guerrero no salvará su vida, Biblia Reina Valera Gómez (2023) y la huida perecerá del ligero, y al fuerte no le ayudará su fuerza, ni el valiente librará su vida; |
Pero los malvados no podrán escapar: sus ojos se irán apagando, hasta que les llegue la muerte».
No hay rey que se salve por tener muchos soldados, ni hay valiente que se libre por tener mucha fuerza.
Miré hacia otro lado y vi que en esta vida no son los más veloces los que ganan la carrera, ni tampoco son los más valientes los que ganan la batalla. No siempre los sabios tienen qué comer, ni los inteligentes tienen mucho dinero, ni todo el mundo quiere a la gente bien preparada. En realidad, todos dependemos de un momento de suerte,
”Jefes y gobernantes del pueblo, ¡no podrán escapar a ninguna parte! ¡Solo se oirán sus gritos de dolor, porque Dios está furioso y ha destruido sus campos! ¡Ya no tienen qué comer!
El rey Sedequías se dio cuenta de que Jerusalén había sido conquistada; por eso él y todos sus soldados huyeron de la ciudad. Salieron de noche por el jardín del rey y, luego de pasar por el portón que está entre los dos muros, se dirigieron hacia el valle del Jordán.
23 (22) »Que nadie se sienta orgulloso: ni el sabio de su sabiduría, ni el poderoso de su poder, ni el rico de su riqueza.