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2 Corintios 9:5 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Por eso, he creído necesario mandar a estos hermanos antes de que yo vaya a verlos. Ellos pueden ayudarlos a juntar la ofrenda que ustedes prometieron. Así ustedes mostrarán que dan con gusto y por amor, y no por obligación.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Por tanto, tuve por necesario exhortar a los hermanos que fuesen primero a vosotros y preparasen primero vuestra generosidad antes prometida, para que esté lista como de generosidad, y no como de exigencia nuestra.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Así que pensé que debería enviarles a estos hermanos primero, a fin de estar seguro de que tienen lista la ofrenda que prometieron; pero quiero que sea una ofrenda voluntaria, no una ofrenda dada de mala gana.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Por eso me pareció necesario rogar a nuestros hermanos que se me adelantaran y fueran a verlos para organizar esa largueza que se había acordado. Bien preparada, demostrará ser una largueza y no una limosna.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Tuve por necesario, pues, exhortar a los hermanos para que se adelantaran en ir a vosotros, y prepararan de antemano vuestra contribución generosa,° prometida hace mucho tiempo, a fin de que esté preparada como bendición y no como exigencia.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Creí, pues, necesario rogar a los hermanos que se anticiparan en ir a vosotros para organizar con antelación vuestra prometida donación, de modo que esté preparada como nacida de la generosidad, no llevada a cabo con tacañería.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Por tanto, consideré necesario exhortar a los hermanos a que fuesen antes a vosotros, y preparasen primero vuestra bendición antes prometida para que esté preparada como de bendición, y no como de mezquindad.

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Otras versiones



2 Corintios 9:5
11 Referencias Cruzadas  

Ten la bondad de aceptarme este regalo. Te lo traigo porque Dios me ha dado mucho, y tengo todo lo que necesito. Ante la insistencia de Jacob, Esaú lo aceptó.


Luego Naamán y todos sus acompañantes regresaron a ver a Eliseo. Cuando Naamán llegó ante el profeta, le dijo: —Ahora estoy seguro de que solo en Israel se adora al verdadero Dios. Por favor, acepta un regalo de este tu servidor.


Es decir, que cada domingo, cada uno de ustedes debe apartar y guardar algo de dinero, según lo que haya ganado. De este modo no tendrán que recogerlo cuando yo vaya a verlos.


Tito fue quien comenzó a recoger entre ustedes las ofrendas para esta bondadosa ayuda. Por eso le rogamos que siga haciéndolo.


Sin embargo, les envío a Tito y a los dos hermanos para que los animen a preparar todo lo necesario para la ofrenda; así podrá verse que teníamos razón de estar orgullosos de ustedes.


Acuérdense de esto: «El que da poco, recibe poco; el que da mucho, recibe mucho.»


No lo digo para que ustedes me den algo, sino para que Dios les tome esto en cuenta.


y Acsa le dijo: «Los terrenos que me has dado no tienen agua. Por favor, dame también manantiales». Y Caleb le dio el manantial Alto y el manantial Bajo.


»Por favor, acepte la comida que he traído para usted y para sus hombres,


De regreso en Siclag, David tomó una parte de lo que les había quitado a los amalecitas, y la envió a los lugares donde había estado con su gente, es decir, a Betel, a Ramot del desierto del sur, a Jatir, a Aroer, a Sifmot, a Estemoa y a Racal. David también envió regalos a los que estaban en las ciudades de Jerahmeel y de los quenitas, y en Hormá, Corasán, Atac y Hebrón, entre otras. Junto con los regalos, les envió este mensaje: «Este es un regalo para ustedes, de lo que les quité a los enemigos de Dios».