La voz de YHVH quebranta los cedros, Sí, YHVH tritura los cedros del Líbano.
Isaías 14:8 - La Biblia Textual 3a Edicion Aun los cipreses y los cedros del Líbano se alegran de tu suerte, diciendo: ¡Desde que fuiste derribado, ya no sube el talador contra nosotros! Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Aun los cipreses se regocijaron a causa de ti, y los cedros del Líbano, diciendo: Desde que tú pereciste, no ha subido cortador contra nosotros. Biblia Nueva Traducción Viviente Hasta los árboles del bosque —los cipreses y los cedros del Líbano— cantan esta alegre canción: “¡Dado que te talaron, nadie vendrá ahora para talarnos a nosotros!”. Biblia Católica (Latinoamericana) Aun los cipreses y los cedros del Líbano se alegran, diciendo: 'Desde que estás en la tumba, ya no tenemos que temer al leñador. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Hasta los cipreses se alegran por ti, los cedros del Líbano dicen: 'Desde que yaces, no sube el talador contra nosotros'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Aun los cipreses se regocijaron de ti, y los cedros del Líbano, diciendo: Desde que tú pereciste, no ha subido talador contra nosotros. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Hasta los pinos y los cedros del Líbano se alegran de tu ruina y dicen: “Rey de Babilonia, ya fuiste derrotado; ahora nadie volverá a derribarnos”. |
La voz de YHVH quebranta los cedros, Sí, YHVH tritura los cedros del Líbano.
Por medio de tus siervos has provocado a Adonay, pues dijiste: Con la multitud de mis carros he subido a las alturas de las montañas, a lo más inaccesible del Líbano. He talado sus más altos cedros y sus mejores cipreses; he llegado hasta el último de sus refugios, hasta lo más denso de su bosque;
Al estruendo de su caída hice temblar a las naciones, cuando lo hice descender al Seol con todos los que bajan a la sepultura. Entonces todos los árboles escogidos del Edén y los mejores del Líbano, todos los que beben aguas, fueron consolados en lo profundo de la tierra.
¡Llora,° oh ciprés, que el cedro ha caído, Y los majestuosos han sido talados! ¡Lamentaos, oh robles de Basán, porque el denso bosque ha caído!