Isaías 10:2 - La Biblia Textual 3a Edicion Que privan de justicia al débil, Y niegan el derecho a los pobres de mi pueblo; Que hacen de las viudas su presa, Y despojan a los huérfanos! Más versionesBiblia Reina Valera 1960 para apartar del juicio a los pobres, y para quitar el derecho a los afligidos de mi pueblo; para despojar a las viudas, y robar a los huérfanos! Biblia Nueva Traducción Viviente Privan a los pobres de la justicia y les niegan sus derechos a los necesitados de mi pueblo. Explotan a las viudas y se aprovechan de los huérfanos. Biblia Católica (Latinoamericana) Dejan sin protección a los pobres de mi país;
roban a los pequeños de sus derechos,
dejan sin nada a la viuda
y despojan al huérfano!' Biblia Serafín de Ausejo 1975 para ignorar la causa de los indigentes y robar el derecho de los pobres de mi pueblo; para hacer de las viudas su presa y poder expoliar a los huérfanos! Biblia Reina Valera Gómez (2023) para apartar del juicio a los pobres, y para quitar el derecho a los afligidos de mi pueblo; para despojar a las viudas, y robar a los huérfanos! Biblia Traducción en Lenguaje Actual ¡Ustedes no protegen a los débiles ni respetan los derechos de los pobres; maltratan a las viudas y les roban a los huérfanos! |
No explotes al pobre, porque es pobre, Ni atropelles al desgraciado en la puerta,°
Hay quien tiene dientes como espadas y muelas como cuchillos, Para devorar a los pobres de la tierra y a los necesitados de entre los hombres.
Aprended a hacer lo bueno, Buscad la justicia, enderezad al opresor,° Defended el derecho del huérfano, abogad por la causa de la viuda.
Tus príncipes° son rebeldes y cómplices de ladrones, Todos aman el soborno y corren tras las dádivas. No hacen justicia al huérfano ni la causa de la viuda llega a ellos.
Los que con palabras inducen al hombre a pecar, Y tienden trampas al que defiende en el juicio,° Y pervierten la causa del justo con falsas argumentaciones.
YHVH vendrá a juicio contra los ancianos y príncipes de su pueblo, Porque vosotros habéis devastado° la viña, Y el despojo de los pobres está en vuestras casas.
¿Qué es esto? ¿Trituráis a mi pueblo? ¿Moléis el rostro de los desvalidos? Oráculo de Adonay YHVH Sebaot.
Pues el necio dice necedades, Y su corazón maquina° iniquidades Para cometer impiedades, Para blasfemar contra YHVH, Al dejar vacío al hambriento, Al privar de agua al sediento.
De los que por soborno absuelven al culpable, Y a los inocentes° le quitan su derecho!
La viña de YHVH Sebaot es la casa de Israel, Y los hombres de Judá su plantel preferido. Esperaba equidad, y he aquí iniquidad; Rectitud, ¡y he aquí acritud!°
Más aún, la lealtad no se puede hallar, Pues el que trata de apartarse del mal, a sí mismo se hace presa. YHVH contempló con indignación que ya no existía la justicia.
y no oprimís al extranjero, al huérfano y a la viuda, ni derramáis sangre inocente en este lugar, ni andáis tras otros dioses para vuestro propio perjuicio,
En ti despojan al padre y a la madre, en ti atropellan al extranjero, en ti explotan al huérfano y a la viuda.
Así dice YHVH: Por tres transgresiones de Israel, y por la cuarta, no lo revocaré: Porque venden al justo por plata, Y al necesitado por un par de sandalias.
Codician hasta el polvo de la tierra que está sobre la cabeza del pobre, Tuercen la senda de los humildes, Y un hombre y su padre se llegan a la misma joven, A fin de profanar mi santo Nombre;
Como cuando uno huye de delante del león, y se topa con el oso; O al entrar en su casa, apoya la mano en la pared, Y lo muerde una víbora.
Y digo: Oíd ahora oh príncipes de Jacob y caudillos de la casa de Israel: ¿No es de vosotros saber lo que es justo?
Vendré a vosotros para celebrar juicio, y seré testigo exacto contra los hechiceros y los adúlteros, contra quienes juran en falso, contra quienes defraudan el salario del jornalero, de la viuda y del huérfano, y contra los que hacen tropezar al extranjero, no teniendo temor de mí, dice YHVH Sebaot.
Pero, ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! que cerráis el reino de los cielos delante de los hombres, porque no entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que tratan de entrar.