Atrapa a los sabios en su propia astucia, y el consejo de los sagaces desvanece:
Salmos 9:17 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Yahveh se manifiesta, lleva a cabo el proceso, en las obras de sus manos cae preso el impío. Higgayon. Selah Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Los malos serán trasladados al Seol, Todas las gentes que se olvidan de Dios. Biblia Nueva Traducción Viviente Los malvados descenderán a la tumba; este es el destino de las naciones que se olvidan de Dios. Biblia Católica (Latinoamericana) Que vuelvan al abismo los malvados, todos los paganos que olvidan al Señor. La Biblia Textual 3a Edicion y ¡Retornen los malvados al Seol, Como todas las naciones que se olvidaron de ’Elohim! Biblia Reina Valera Gómez (2023) Los malos serán trasladados al infierno, y todas las naciones que se olvidan de Dios. Biblia Traducción en Lenguaje Actual 17 (18) ¡Que se mueran los malvados, esas naciones que no te conocen ni te toman en cuenta! |
Atrapa a los sabios en su propia astucia, y el consejo de los sagaces desvanece:
Así acaban los que de Dios se olvidan, así termina la esperanza del malvado.
por el clamor del que insulta y del que ultraja, a la vista de enemigos y opresores.
Tales son los caminos de los necios y, después de ellos, del que se complace en sus sentencias. Selah
Comprended esto bien, los que olvidáis a Dios, no me ponga a destrozar, y no haya quien que salve.
El malvado se enreda en sus propias maldades y es capturado en el lazo de su culpa.
Por eso ensancha sus fauces el seol, abre su boca sin medida: allí bajará su nobleza y su plebe, con su bullicio y sus festejos.
Ésta es tu suerte, la parte que te asigno -oráculo de Yahveh-, porque me has olvidado y has confiado en la mentira.
Pues a mí me olvidó mi pueblo, incensaron a la nada. Los han hecho tropezar en sus caminos, en los antiguos senderos, para que anduvieran por veredas, por caminos no pisados;
¿Olvida una joven sus adornos, una novia su cinturón? Pues mi pueblo me ha olvidado innumerables días.
¡Escuchad! En las colinas se oye el llanto y plegarias de los hijos de Israel, porque erraron su camino, olvidaron a Yahveh, su Dios.
tú misma te verás profanada en presencia de las naciones; y sabrás que yo soy Yahveh'.
Pondré fin a toda su alegría, a sus fiestas, sábados y novilunios, y todas sus solemnidades.
Y cuantos no se hallaron inscritos en el libro de la vida fueron precipitados en el lago de fuego.
Pero los cobardes, los incrédulos, los culpables de abominación, los homicidas, los fornicarios, los hechiceros, los idólatras y todos los embusteros, compartirán el lago que arde con fuego y azufre. Ésta es la segunda muerte'.