Job 5 - Biblia Serafín de Ausejo 19751 ¡Grita! ¿Habrá quien te responda? ¿A cuál de los santos te dirigirás? 2 Porque el despecho mata al necio y la cólera consume al insensato. 3 Yo he visto a un necio echar raíces, pero al instante su casa fue maldita: 4 sus hijos se quedan sin apoyo, condenados en la puerta sin defensa; 5 su cosecha se la come un hambriento o se la quita de entre los dientes, y gente sedienta le absorbe la hacienda. 6 Que no brota del suelo la miseria, ni los pesares nacen de la tierra. 7 Es el hombre quien engendra los pesares como las águilas buscan la altura. 8 Yo, en tu caso, recurriría a Dios, a él expondría mis cuitas: 9 al autor de grandezas insondables, de maravillas que no cabe contar. 10 Él difunde la lluvia sobre la tierra y envía las aguas sobre los campos. 11 Ensalza a los humildes, y colma de dicha a los que sufren, 12 desbarata los proyectos de los taimados, para que no triunfen sus intrigas. 13 Atrapa a los sabios en su propia astucia, y el consejo de los sagaces desvanece: 14 a pleno sol tropiezan en tinieblas, de día van a tientas como de noche. 15 Arranca de sus iras al desamparado, y de la mano del fuerte al indigente. 16 Así tendrá esperanza el desvalido, y la injusticia cerrará la boca. 17 ¡Dichoso el hombre a quien Dios corrige! No desprecies la lección de Sadday, 18 porque él hiere y venda la herida, golpea y cura con sus manos. 19 De seis calamidades te librará, y la séptima no podrá alcanzarte: 20 en la carestía te salvará de la muerte, y en el combate, del filo de la espada; 21 libre estarás del azote de la lengua, no temerás si la devastación viniere; 22 despreciarás la sequía y el hielo, miedo no tendrás de las bestias salvajes. 23 Con las piedras del campo mantendrás un pacto, y las fieras estarán en paz contigo. 24 Encontrarás tu tienda incólume, y al visitar tu aprisco nada echarás en falta. 25 Verás aumentar tu descendencia y tus vástagos crecer cual la hierba del campo. 26 Bajarás al sepulcro bien maduro como las gavillas sazonadas a su tiempo. 27 Tal es nuestra experiencia. De veras. Escúchala y aplica la enseñanza'. |
Copyright © Serafín de Ausejo 1975.