Entonces saldrá de tu casa, él y sus hijos con él, regresará a su familia y volverá a la propiedad de sus padres.
Romanos 6:14 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Porque el pecado no tendrá ya dominio sobre vosotros, pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia. Biblia Nueva Traducción Viviente El pecado ya no es más su amo, porque ustedes ya no viven bajo las exigencias de la ley. En cambio, viven en la libertad de la gracia de Dios. Biblia Católica (Latinoamericana) El pecado ya no los volverá a dominar, pues no están bajo la Ley, sino bajo la gracia. La Biblia Textual 3a Edicion Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros, pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Así el pecado ya no tendrá poder sobre ustedes, porque ya no son esclavos de la ley. Ahora están al servicio del amor de Dios. |
Entonces saldrá de tu casa, él y sus hijos con él, regresará a su familia y volverá a la propiedad de sus padres.
Volverá a compadecerse de nosotros, destruirá nuestras iniquidades, arrojará al fondo del mar todos nuestros pecados.
Dará a luz un hijo, a quien le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados'.
Y la Palabra se hizo carne y puso su morada entre nosotros. Nosotros vimos su gloria, gloria como de Hijo único que viene del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Porque la ley fue dada por medio de Moisés y por Jesucristo vino la gracia y la verdad.
Pero, si es por gracia, ya no es por las obras; de lo contrario, la gracia ya no sería gracia.
Por eso la promesa es por la fe, para que lo sea como un don y quede asegurada para todos los descendientes, no sólo para los que proceden de la ley, sino también para los que proceden de la fe de Abrahán -que es padre de todos nosotros,
Porque si por la falta de uno solo y por mediación de este solo reinó la muerte en el mundo, con mucha más razón, por medio de uno solo, Jesucristo, reinarán en la vida los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.
Así, pues, como por la falta de uno solo recayó sobre todos los hombres la condenación, así también, por la acción justa de uno solo recae sobre todos los hombres la justificación que da vida.
Por consiguiente, no reine ya el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que cedáis a sus malos deseos,
Entonces, ¿qué? ¿Podemos pecar, puesto que ya no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? ¡Ni pensarlo!
Por consiguiente, hermanos, no somos deudores de la carne para vivir según la carne.
Porque la ley del Espíritu, dador de la vida en Cristo Jesús, me ha liberado de la ley del pecado y de la muerte.
Antes de que viniera la fe, estábamos encerrados bajo la custodia de la ley, en espera de la fe que había de revelarse.
Decidme, los que os empeñáis en estar bajo la ley: ¿es que no comprendéis la ley?
el cual se entregó por nosotros, para rescatarnos de toda iniquidad y para purificarnos, haciendo de nosotros un pueblo que fuera su patrimonio, dedicado a buenas obras.
Ésta será la alianza que yo sellaré con la casa de Israel, después de aquellos días -dice el Señor-: mis leyes pondré en su conciencia y las escribiré en su corazón; yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.