Mas nos has ¡ay! repudiado, expuesto a la vergüenza, y no vas con nuestro ejército a la guerra;
Josué 7:12 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 No podrán los israelitas hacer frente a sus enemigos, sino que volverán la espalda ante ellos, porque se han convertido en anatema. No volveré a estar con vosotros hasta tanto no exterminéis de entre vosotros lo que es objeto de anatema. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Por esto los hijos de Israel no podrán hacer frente a sus enemigos, sino que delante de sus enemigos volverán la espalda, por cuanto han venido a ser anatema; ni estaré más con vosotros, si no destruyereis el anatema de en medio de vosotros. Biblia Nueva Traducción Viviente Por esa razón, los israelitas huyen derrotados de sus enemigos. Ahora Israel mismo será apartado para destrucción. No seguiré más con ustedes a menos que destruyan esas cosas que guardaron y que estaban destinadas para ser destruidas. Biblia Católica (Latinoamericana) Los israelitas no opondrán más resistencia a sus enemigos, darán vuelta la espalda frente a sus adversarios, porque se volvieron anatemas. Ya no estaré más con ellos mientras no quiten el anatema de entre ustedes. La Biblia Textual 3a Edicion Por eso los hijos de Israel no pueden estar erguidos ante sus enemigos, sino que vuelven la espalda ante sus enemigos, por cuanto llegaron a ser malditos. Si no destruís a los malditos de entre vosotros, no continuaré estando con vosotros. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Por esto los hijos de Israel no podrán estar delante de sus enemigos, sino que delante de sus enemigos volverán la espalda; por cuanto han venido a ser anatema. Ya no seré más con vosotros, a menos que destruyáis el anatema de en medio de vosotros. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Por eso los israelitas no pueden vencer a sus enemigos. ¡Huyen porque ellos mismos merecen ser destruidos! Yo no voy a ayudarlos mientras no destruyan las cosas que les prohibí tocar. |
Mas nos has ¡ay! repudiado, expuesto a la vergüenza, y no vas con nuestro ejército a la guerra;
Moab es el estanque en que me baño, sobre Edom arrojo mi sandalia y clamo victoria sobre Filistea'.
Huye el malvado sin que nadie le persiga, el honrado se siente seguro como un león.
que son vuestras culpas las que os separan de vuestro Dios, y son vuestros pecados los que ocultan su rostro de vosotros para que él no oiga.
Cuando este pueblo, o el profeta o el sacerdote, te pregunte: ¿Cuál es la carga de Yahveh?, les responderás: 'Vosotros sois la carga y yo os tiraré' -oráculo de Yahveh-.
Escarmienta, Jerusalén: si no, mi alma se apartará de ti, si no, te dejaré hecha un desierto, una tierra no habitada.
Si sacan adelante a sus hijos, se los quitaré antes de que lleguen a ser hombres. Sí; ¡ay también de ellos, cuando de ellos me aparte!
Tus ojos no pueden ver el mal, no puedes consentir la violencia. ¿Por qué, pues, ves a los pérfidos y callas cuando el impío devora a quien es más justo que él?
Moisés refirió todo esto a los israelitas, y el pueblo sintió una gran aflicción.
No subáis, porque Yahveh no está ya de vuestra parte; no os expongáis a los ataques de vuestros enemigos.
Porque los amalecitas y los cananeos están ahí, ante vosotros, y caeréis a espada, pues os habéis apartado de Yahveh, y Yahveh no estará ya más con vosotros'.
Los amalecitas y los cananeos que habitaban en aquella montaña bajaron, los derrotaron y les hicieron huir a la desbandada hasta Jormá.
y no has de introducir en tu casa tal abominación, para que no llegues a ser anatema como ella. Las tendrás por inmundas y abominables, por ser cosa dada al anatema.
En cuanto a vosotros, guardaos bien del anatema, no sea que, por tomar algo de lo anatematizado, os convirtáis en anatema, hagáis reo de anatema al campamento de Israel y le acarreéis la desgracia.
Ella gritó: '¡Sobre ti los filisteos, Sansón!'. Despertó él de su sueño y se dijo: 'Saldré como otras veces y me libraré'. No sabía que Yahveh se había retirado de él.
La cólera de Yahveh se encendió contra Israel y los entregó en manos de salteadores, que los saquearon, y los dejó vendidos a sus enemigos de alrededor, sin que pudieran ellos resistir a sus enemigos.
Cuando el ángel de Yahveh acabó de proferir estas palabras a todos los israelitas, levantó el pueblo la voz y rompió en llanto.
Dijo entonces Saúl: 'Acercaos aquí todos los jefes del ejército: inquirid y ved en qué ha consistido el pecado de hoy.