Yahveh le dijo: '¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.
Isaías 5:7 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 La viña de Yahveh Sebaot es la casa de Israel; y los hombres de Judá el plantel de sus delicias. Esperaba justicia y mirad: ¡iniquidad! Esperaba honradez y mirad: ¡lamentos! Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Ciertamente la viña de Jehová de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá planta deliciosa suya. Esperaba juicio, y he aquí vileza; justicia, y he aquí clamor. Biblia Nueva Traducción Viviente La nación de Israel es la viña del Señor de los Ejércitos Celestiales. El pueblo de Judá es su agradable huerto. Él esperaba una cosecha de justicia, pero, en cambio, encontró opresión. Esperaba encontrar rectitud, pero, en cambio, oyó gritos de violencia. Biblia Católica (Latinoamericana) La viña de Yavé Sabaot es el pueblo de Israel,
y los hombres de Judá, su cepa escogida.
El esperaba rectitud, y va creciendo el mal;
esperaba justicia,
y sólo se oye el grito de los oprimidos. La Biblia Textual 3a Edicion La viña de YHVH Sebaot es la casa de Israel, Y los hombres de Judá su plantel preferido. Esperaba equidad, y he aquí iniquidad; Rectitud, ¡y he aquí acritud!° Biblia Reina Valera Gómez (2023) Ciertamente la viña de Jehová de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá su planta deliciosa. Esperaba juicio, y he aquí vileza; justicia, y he aquí clamor. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Mi viña, mi plantación más querida, son ustedes, pueblo de Israel; son ustedes, pueblo de Judá. Yo, el Dios todopoderoso, esperaba de ustedes obediencia, pero solo encuentro desobediencia; esperaba justicia, pero solo encuentro injusticia». |
Yahveh le dijo: '¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.
Fijaré un lugar para mi pueblo Israel: allí lo plantaré y allí morará, sin que sea ya turbado, pues los hijos de la iniquidad no volverán a afligirlo como antes,
haciendo que llegue hasta él el gemido del débil y escuche el grito de los pobres.
el Señor tiene contento en quien le teme, en los que esperan en sus gracias.
Vuelve, pues, oh Dios de los ejércitos, observa desde el cielo y considera. Atiende a esta vid,
Dijo Yahveh: 'He visto muy bien el sufrimiento de mi pueblo en Egipto y he oído las quejas que le arrancan los capataces de obras. Conozco bien sus angustias.
Quien cierra el oído al clamor del pobre clamará a su vez y no hallará respuesta.
He visto además todos los abusos que se cometen bajo el sol: el llanto de los oprimidos sin que nadie los consuele, la violencia de los opresores sin que nadie reclame venganza.
Tu cabeza erguida como el Carmelo; tus guedejas, como la púrpura real, recogidas en trenzas.
¡Ay, cómo se volvió prostituta la Villa Fiel! Estaba repleta de derecho, en ella se albergaba la justicia; pero ahora, asesinos.
De la planta del pie a la cabeza no hay en él parte sana: golpes, contusiones, heridas recientes, ni limpiadas, ni vendadas, ni aliviadas con aceite.
Yahveh entra en juicio con los ancianos de su pueblo y sus jefes: 'Habéis abrasado la viña, el despojo del pobre está en vuestras casas.
¿Con qué derecho aplastáis a mi pueblo y moléis el rostro de los pobres?' -oráculo del Señor Yahveh Sebaot-.
por eso el Señor cubrirá de tiña el cráneo de las hijas de Sión, y Yahveh desnudará sus vergüenzas'.
Por eso, así dice el Santo de Israel: 'Ya que rechazáis esta palabra, confiáis en lo torcido y tortuoso y en ello os apoyáis,
La cavó y despedregó, la plantó de cepa selecta. Construyó una torre en su centro, e incluso excavó un lagar. Esperaba que diera uvas, pero dio agraces.
prevaricar y renegar de Yahveh, apartarnos de seguir a nuestro Dios, tratar de opresión y rebeldía, concebir y musitar palabras mentirosas;
así se tergiversa el derecho, y la justicia a lo lejos se queda; porque tropieza en la plaza la verdad, y la rectitud no puede entrar;
No hay nadie que acuse con justicia, nadie que juzgue con sinceridad; se confía en la nada, se dice lo vano, se concibe la pena, se da a luz la maldad.
Pues como un joven desposa a una doncella, te desposará tu constructor, y como se goza el esposo con la esposa, se gozará contigo tu Dios.
Pastores numerosos han destruido mi viña, han pisoteado mi parcela, han convertido mi deliciosa parcela en un desolado desierto,
Una cesta tenía higos muy buenos, como brevas, la otra cesta, higos muy malos, que de tan malos no se podían comer.
Al estruendo de la caída de Babel retiembla la tierra y se oye el griterío en las naciones'.
El pueblo de la tierra hace extorsión, comete robos, oprime al pobre y al indigente y veja al forastero sin razón alguna'.
Israel era viña frondosa que daba fruto; cuanto más abundante era su fruto, tanto más multiplicaba los altares; cuanto más fecunda era su tierra más ricas estelas construía.
Sus ricos rezuman violencia, sus habitantes dicen mentiras y tienen en su boca una lengua mendaz.
'Se te ha revelado, hombre, lo que es bueno, lo que Yahveh reclama en ti: tan sólo practicar la justicia, amar la lealtad y ser humilde ante tu Dios.'
¿Por qué me muestras la iniquidad y me descubres la desgracia? Me pones delante pillaje y violencia; surgen disputas y discordias.
Yahveh, tu Dios, está contigo. ¡Es un héroe que salva! Se gozará en ti con alegría, te renovará con su amor, dará gritos de júbilo por ti
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os preocupáis por el diezmo de la menta, del hinojo y del comino, mientras habéis descuidado lo de más peso en la ley: la justicia, la misericordia y la lealtad! Esto es lo que había que practicar, sin dejar aquello.
Y ¿no hará Dios justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche, aunque les haga esperar?
Todo sarmiento mío que no da fruto lo corta; y todo el que da fruto lo poda, para que dé más todavía.'
Guárdate de que surjan en tu corazón estos designios rastreros: 'Se acerca el año séptimo, el año de la remisión', y mires con malos ojos a tu hermano pobre y no le des nada, no sea que él clame contra ti a Yahveh y cargues con un pecado.
Mirad: el jornal que habéis escamoteado a los obreros que segaron vuestros campos está clamando y los clamores de los segadores han llegado a los oídos del Señor de los ejércitos.