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Hebreos 1:2 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

En estos últimos días nos ha hablado por medio del Hijo, al que nombró heredero de todas las cosas, y por medio del cual creó también los mundos y los tiempos.

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Biblia Reina Valera 1960

en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Y ahora, en estos últimos días, nos ha hablado por medio de su Hijo. Dios le prometió todo al Hijo como herencia y, mediante el Hijo, creó el universo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

hasta que en estos días, que son los últimos, nos habló a nosotros por medio del Hijo, a quien hizo destinatario de todo, ya que por él dispuso las edades del mundo.

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La Biblia Textual 3a Edicion

en estos postreros días nos habló por medio del Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por el cual también hizo el universo;

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

en estos postreros días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todo, por quien asimismo hizo el universo;

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Pero ahora, en estos últimos tiempos, Dios nos lo ha comunicado por medio de su Hijo. Porque por medio de él Dios creó el universo, y lo hizo dueño de todas las cosas.

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Hebreos 1:2
70 Referencias Cruzadas  

Jacob llamó a sus hijos, y les dijo: 'Reuníos, y os anunciaré lo que sucederá en los tiempos venideros.


Sucederá al fin de los días que la montaña del templo de Yahveh estará asentada en la cumbre de los montes y se elevará por encima de los collados. Afluirán a ella todas las naciones,


Así dice Yahveh, tu redentor, el que te formó desde el seno: yo soy Yahveh, que lo ha hecho todo; yo extiendo los cielos, yo solo, dilato la tierra, y ¿quién conmigo?,


Yo hice la tierra y al hombre en ella creé. Yo, mis manos extendieron los cielos y a todo su ejército mando.


Así dice Yahveh, creador de los cielos, el que es Dios, formador de la tierra y su hacedor, el que la fundó; no la creó para el caos, para ser habitada la formó: 'Yo, Yahveh, y nadie más.


La ira furibunda de Yahveh no cede hasta que realice y ejecute los planes de su corazón. Al fin de los días lo comprenderéis'.


Pero también cambiaré la suerte de Moab al fin de los días' -oráculo de Yahveh-. Hasta aquí el juicio de Moab.


Avanzarás contra mi pueblo Israel como un nublado que cubre la tierra. Será en los últimos días. Te traeré contra mi país, para que me conozcan las naciones cuando muestre mi santidad ante sus ojos por medio de ti, Gog'.


He venido para darte a conocer lo que le sucederá a tu pueblo al final de los tiempos, porque se trata aún de una visión para aquellos días'.


pero hay un Dios en el cielo que revela los misterios, y él ha dado a conocer al rey Nabucodonosor lo que sucederá al fin de los días. Tu sueño y las visiones de tu mente, las que tuviste mientras estabas en el lecho, son las siguientes:


Después se convertirán los hijos de Israel, buscarán a Yahveh, su Dios, y a David, su rey, y acudirán temerosos a Yahveh y a sus bienes, al fin de los tiempos.


Sucederá al final de los tiempos que el monte del templo de Yahveh estará asentado en la cumbre de los montes y se elevará sobre las colinas. Afluirán a él pueblos,


Ahora, pues, que me voy a mi casa, ven y te anunciaré lo que este pueblo ha de hacer al tuyo en días venideros'.


el enemigo que la siembra es el diablo; la siega es el final de los tiempos; los segadores son los ángeles.


Todavía estaba él hablando cuando una nube luminosa los envolvió y de la nube salió una voz que decía: 'Éste es mi Hijo amado, en quien me he complacido; escuchadle'.


Pero los viñadores, cuando vieron al hijo, se dijeron entre sí: 'Éste es el heredero. Vamos a matarlo y nos quedaremos con su heredad'.


Pero Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo: 'Te conjuro por el Dios vivo que nos digas si tú eres el Cristo, el Hijo de Dios'.


Y acercándose Jesús a ellos, les habló así: 'Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra.


mientras de los cielos salió una voz que decía: 'Éste es mi Hijo amado, en quien me complazco'.


Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.


Todavía le quedaba alguien: un hijo muy querido. Lo envió, pues, a ellos en último lugar, pensando: 'A mi hijo lo respetarán'.


Pero aquellos viñadores se dijeron unos a otros: 'Éste es el heredero. Vamos a matarlo y la heredad será nuestra'.


Ella estaba en el mundo, y aunque el mundo fue hecho por medio de ella, el mundo no la conoció.


Y la Palabra se hizo carne y puso su morada entre nosotros. Nosotros vimos su gloria, gloria como de Hijo único que viene del Padre, lleno de gracia y de verdad.


Todo llegó a ser por medio de ella; y sin ella nada se hizo de cuanto fue hecho.


sabiendo Jesús que el Padre lo había puesto todo en sus manos, y que de Dios había venido y a Dios volvía,


Si Dios ha sido glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo, y lo glorificará sin tardanza.


Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe qué hace su señor; os he llamado amigos, porque todo lo que he oído de mi Padre os lo he dado a conocer.


Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso os he dicho: aquél recibe de lo mío y os lo explicará.'


ya que le diste autoridad sobre todos los hombres, para que él diera vida eterna a todos los que tú le has dado.


Porque tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único, para que ninguno de los que creen en él no perezca, sino que tenga vida eterna.


Se originó entonces una discusión entre los discípulos de Juan y un judío acerca de la purificación.


Porque del mismo modo que el Padre posee vida por sí mismo, así también concedió al Hijo el poseerla por sí mismo.


Y le dio autoridad para juzgar, porque es Hijo del hombre.


Nosotros sabemos que a Moisés le habló Dios; pero éste no sabemos de dónde es'.


Éste es el mensaje que ha enviado a los hijos de Israel anunciando el evangelio de paz por medio de Jesucristo. Él es Señor de todos.


Y sucederá en los últimos días -dice Dios- que derramaré mi espíritu sobre toda carne. Profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas, y vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños.


constituido Hijo de Dios con poder, según el espíritu santificador, a partir de su resurrección de entre los muertos-, Jesucristo nuestro Señor;


Y si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos de Cristo, puesto que padecemos con él y así también con él seremos glorificados.


sino un lenguaje de sabiduría misteriosa de Dios, la que estaba oculta y que Dios destinó desde el principio para nuestra gloria;


para nosotros no hay más que un solo Dios, el Padre, de quien todo procede y para quien somos nosotros, y un solo Señor, Jesucristo, por quien son todas las cosas y por quien somos nosotros también.


Pero cuando vino la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley,


referente a la economía de la plenitud de los tiempos: recapitular todas las cosas en Cristo, las que están en el cielo y las que están en la tierra.


y de mostrar a plena luz [frente a todos] cómo se realiza el misterio oculto desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas,


Yahveh, tu Dios, te suscitará de en medio de ti, de entre tus hermanos, un profeta como yo; a él escucharéis.


Pues sé que después de mi muerte os echaréis a perder totalmente y os desviaréis del camino que os he prescrito y que en tiempos venideros os alcanzará la desventura, por haber obrado el mal a los ojos de Yahveh y haberle irritado con las obras de vuestras manos'.


En tu angustia, cuando todas estas cosas te sobrevengan en los tiempos venideros, te volverás a Yahveh, tu Dios, y escucharás su voz.


Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Hijo mío eres tú, hoy te he engendrado yo? ¿O también: Yo seré su padre y él será mi hijo?


Y en cambio, respecto del Hijo: Tu trono, oh Dios, subsiste para siempre; y tu cetro real es un cetro justiciero.


Por la fe sabemos que los mundos y los tiempos fueron organizados por la palabra de Dios, de suerte que de lo invisible surgiera lo visible.


¿cómo podremos nosotros escapar, si descuidamos una salvación tan grande? Esta salvación fue inaugurada por la predicación del Señor. Los que la escucharon nos la confirmaron a nosotros


Cristo, por el contrario, en su calidad de Hijo, está al frente de su propia casa: casa que somos nosotros, con tal de que mantengamos [firme hasta el final] la confianza y la gozosa satisfacción de la esperanza.


Teniendo, pues, un gran sumo sacerdote que ha atravesado los cielos, Jesús, el Hijo de Dios, mantengamos firme nuestra profesión de fe.


Y aun siendo Hijo, aprendió, padeciendo, a obedecer


En efecto, la ley instituye sacerdotes a hombres frágiles, mientras que la palabra de aquel juramento, posterior a la ley, instituye sacerdote al Hijo para siempre perfecto.


Aparece sin padre, sin madre, sin genealogía; no hay comienzo ni final de su existencia. En esto se parece al Hijo de Dios: permanece sacerdote para siempre.


pues, en tal caso, habría tenido que padecer muchas veces desde la creación del mundo. Pero, en realidad, ha sido ahora, al final de los tiempos, cuando se ha manifestado de una vez para siempre, a fin de abolir el pecado con su propio sacrificio.


reconocido desde antes de la creación del mundo y manifestado en estos últimos tiempos en atención a vosotros,


Ante todo, sabed que en los últimos días vendrán hombres sarcásticos, que caminarán según sus propios deseos


Os decían: 'En los últimos tiempos habrá escarnecedores que caminarán según sus impíos deseos'.